La obra Leticia Vieyra forma parte de colecciones permanentes, privadas, públicas y de museos, entre los que destacan: la Universidad Nacional Autónoma de México, El Memorial Museum de Aishi Japón, el museo Van Wouw de la Universidad de Pretoria y la colección Bercolade de Bélgica, así como la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). Leticia Vieyra es médico con especialidad en pediatría, profesión que ejerció y la cuál fue desplazada por su pasión por el arte, incluso cursó la licenciatura y maestría en artes visuales, sin embargo, reconoce que gracias a la medicina logró adentrarse en el concepto del ciclo de la materia viva y el registro del paso del tiempo como una metáfora. “Gracias a esa formación, a esa disciplina y manera de ver la vida que concientiza la medicina, me encaminé a tener un tema para mi trabajo como artista. Allí aprendí muchas técnicas del tejido vivo, de la histología, técnicas para la preservación de la materia viva, que aplico en mis obras para tratar las bacterias, los hongos, los niveles de humedad o estabilizar la materia viva y detenerla en el tiempo”.