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Con la exposición Piedra e Imagen, compuesta por una selección de obras de los primeros seis años del taller de litografía, La Buena Impresión llega al Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO) este  25 de julio, tras una trayectoria de trabajo que los ha llevado a trabajar en diversas regiones de Oaxaca; a exponer en Francia; en la Ciudad de México; o a incidir en la recuperación del arte del grabado en países como Camboya o Tailandia, gracias al trabajo de los fundadores de esta asociación civil, sin fines de lucro, iniciada por Fernando Aceves Humana, Francisco Castro Leñero, Dr. Lakra, Daniel Barraza Ortiz, junto a María de la Paz Miranda y Guillermo Orduña.

“La muestra ofrece una retrospectiva de los primeros seis años del taller, con alrededor de 60 piezas realizadas por artistas establecidos para mostrar el nivel de excelencia al que hemos llegado en el taller y la litografía. Cada artista aporta una visión, su concepto y una manera de ser. Es como un compendio de inteligencias, con la calidad de excelencia que tienen las litografías», dice Fernando Aceves Humana.

La Buena Impresión ha formado a artistas, impresores y estudiantes en el arte de la litografía; el taller es un espacio de intercambio y aprendizaje, donde la educación artística es el vehículo para el cambio social. El reconocimiento nace de la fundación del Colectivo Tequio que se formó en 2010, y su trabajo y reconocimiento ya es internacional.

Fundada en 2019 en la ciudad de Oaxaca, para fomentar la cultura y el desarrollo de pueblos y comunidades indígenas y rurales a través de educación artística, ha formado alumnos como artistas, impresores y maestros comunitarios. Sus objetivos parten de reconocer a las artes gráficas como un campo de desarrollo profesional con un fuerte impacto en la transformación social y cultural de la juventud y comunidades. La asociación cuenta con un taller de impresión litográfica especializada y mantiene una galería y residencia permanente de artistas, así como un aula de formación que permiten el desarrollo de programas de trabajo. Su meta ha sido fomentar la excelencia en las artes gráficas, impulsando el desarrollo artístico, educativo, cultural y social, tanto a nivel regional, nacional y global.

Sus inicios están en el Colectivo Tequio (palabra que en México se conoce como la faena o trabajo colectivo no remunerado que todo vecino de un pueblo debe a su comunidad)que se formó entre 2009 y 2011, de la mano de los artistas Francisco Castro Leñero, Daniel Barraza Ortiz, Dr. Lakra, Nicolás Guzmán e Iraís Esparza y creando acuerdos con Royal University of Fine Arts en Camboya con la intención de ayudar a recuperar los niveles académicos perdidos tras las guerras civiles y el genocidio. El colectivo gestionó la donación de materiales y herramientas para el grabado en metal incluida una prensa profesional de grabado y su traslado a Camboya gracias a las aportaciones de sus propios integrantes por medio de un trueque de sus propias obras. Se financió la compra de una prensa litográfica y piedras de mármol con el objetivo de re introducir esa técnica en Camboya, donde también se impartieron cursos de grabado en metal, dibujo e historia del arte por parte de Saúl Villa y Fernando Aceves. Entre otros intercambios Tequio la buena impresión participó en el acuerdo y firma del Memorándum de Mutuo Entendimiento entre el Instituto Nacional de Antropología e Historia INAH y la Autoridad Nacional APSARA de Camboya para futuros intercambios académicos y de investigación en materia de arqueología y artes visuales.

El taller La Buena Impresión, creado como una iniciativa para el desarrollo de la litografía en México, fue seleccionado entre más de dos mil participantes para la donación de una prensa Litográfica VOIRIN de 1909 por parte de Julie Gerbaud y Patrick Devreux, ex profesor de litografía de la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes en París, su traslado desde Francia fue cubierto por los integrantes del colectivo, por la Fundación Salon de Mai de Francia y por un trueque por obra con ITrans, Transportadora Mexicana. Gracias proyectos culturales con BBVA nació y su vocación educativa en comunidades rurales, mediante su programa de formación de impresores y maestros comunitarios con prensas móviles, continuó un trabajo que reforzó con el apoyo de coinversiones del FONCA, y el programa de la buena impresión benefició entonces a más de a 300 estudiantes en las 7 regiones de Oaxaca.

El artista Jean Pierre Tanguy, ex profesor de la escuela  Nacional superior de Bellas Artes en Paris  y Jurado del salón de otoño de la Biennale internationale de la Gravure de Sarcelles en 2023, incitó a la Buena Impresión para participar como co-curadora esa Bienal internacional.  La buena impresión colaboró también en la convocatoria y el traslado de las obras de los 20 artistas seleccionados ya que que México fue el país invitado. El Jurado de la bienal de Sarcelles otorgó el primer premio de la ciudad de Sarcelles a Fernando Aceves Humana, quien lo donó a los proyectos de La buena impresión.

“Cuando pensamos en México, nos vienen a la mente estereotipos: música, mariachis, tequila, tacos y guacamole. También pensamos en los grandes artistas mexicanos como Diego Rivera y Frida Khalo, pero a menudo olvidamos a Rufino Tamayo y Francisco Toledo, dos artistas responsables del auge del grabado en México”, destacada un documento al anunciar a México como invitado de honor a la Biennale internationale de la Gravure de Sarcelles.

Fernando Aceves Humana (Ciudad de México, 1969) es un artista con una larga historia, en sus inicios como creador a principios del año 2000 tuvo una beca de excelencia artística y especialización de litografía en La Cité internationale des Arts; en 2007 coincidió con Jean-Pierre Tanguy en países del Sudeste Asiático como Laos, Tailandia y Camboya para introducir el arte del grabado en este último país con una ardua pasión y reconocido esfuerzo; desde 2019 formó del Colectivo Tequio: Taller la Buena impresión; en varias regiones de México ha registrado instantes de los hallazgos de las civilizaciones que nos precedieron trabajando con arqueólogos como Eduardo Matos Moctezuma, Leonardo López Luján, Raúl Barrera Rodríguez, Nelly Robles y Gullermo de Anda, durante excavaciones en el Templo Mayor y en regiones de Oaxaca o Yucatán, un trabajo que se registró en su exposición Ofrendas ocultas presentada en el marco de las celebraciones por los 80 años del Colegio Nacional.

Expresó que también es un homenaje a Francisco Castro Leñero, quien los ayudó a fundar el taller en Camboya y en Oaxaca, en una sede tan importante como es el IAGO. “Gracias a talleres como el nuestro, la litografía se mantiene vigente y sigue en experimentación con artistas contemporáneos. La Buena Impresión busca dignificar el oficio del impresor que tanto ha aportado al arte”.

En 2024 La Buena Impresión expuso en la Ciudad de México la muestra «Sobre Piedra y Papel» en el espacio Sin Galería, una cuidadosa selección de obras que destacaban tanto por su maestría técnica como por su contenido estético con la que celebra el compromiso, la excelencia artística y la preservación del oficio de la litografía. Cada pieza mostraba el resultado de un riguroso proceso en el que los artistas e impresores trabajaron juntos, respetando las técnicas tradicionales, pero aportando una visiones contemporáneas. Los temas explorados en las obras iban desde representaciones de la cultura y el paisaje hasta reflexiones abstractas y conceptuales.

María Miranda, directora del taller La Buena Impresión, contó que la muestra ofrecerá una compilación de las ediciones más destacadas del taller. “Hasta la fecha se han impreso aproximadamente ocho mil ejemplares litográficos, algo que ha sido bastante complejo y a la vez muy enriquecedor, porque han llegado artistas muy talentosos, emergentes y consolidados, así como profesionales que no se dedican por completo al arte, pero que provienen del diseño, la fotografía o el diseño textil”, aseguró.

A la fecha en el taller se han impartido 115 cursos de artes gráficas beneficiado a 1750 alumnos tanto en sus comunidades como en la sede del taller. Y se ha generando así un acervo con 287 ediciones .

El trabajo de La Buena Impresión con el reconocimiento llega ahora al prestigioso IAGO en la ciudad de Oaxaca, la inauguración de la Piedra e Imagen será el viernes 25 de julio a las 18 horas (ubicadas en calle Macedonio Alcalá 507, Ruta Independencia, Centro, Oaxaca de Juárez, Oaxaca), con una selección de los primeros 6 años de amistad y experiencias impresas.

En el texto de Sala para la muestra el escritor Pablo Soler Frost apunta:

En 2019, ciento noventa y tres años después que Claudio Linati, natural de Parma y discípulo de David, trajese la primera prensa y las primeras piedras litográficas a México, llega a Oaxaca la gran prensa eléctrica Voirin, donada por Julie Gerbaud y Patrick Devreux a La Buena Impresión, seleccionada entre más de dos mil participantes. Desde ese año no han dejado de salir extraordinarias litografías del taller fundado por Fernando Aceves Humana, Francisco Castro Leñero, Daniel Barraza y Dr. Lakra junto con María Miranda y Guillermo Orduña.

La Buena Impresión es, además de un vivo taller de un arte que estaba en vías de desaparecer, un centro de aprendizaje. Siguiendo el camino meritorio que lo llevó a introducir de nuevo el grabado en Camboya, luego del genocidio, Aceves Humana y su equipo, con el apoyo de instituciones públicas y privadas, se han encargado de hacer conocer los procesos litográficos y sus posibilidades en las siete regiones de Oaxaca. Aquí se han impreso más de 7400 litografías. Aquí tanto artistas reconocidos (pienso en, por ejemplo, el dr. Lakra o el propio Fernando Aceves) como meros estudiantes, han podido adentrarse en el misterio de la piedra dócil al lápiz.

En un año, en 2026, se cumplirá el segundo centenario de la llegada de la litografía, esa primera prensa que trajo Linati, a nuestro país. Celebro, por adelantado, el hecho que aún se siga litografiando -en Xalapa o en Oaxaca, ya liberados de la novedad decimonónica y del embrujo romántico-, en este tiempo nuestro y hago votos porque la celebración del segundo centenario litográfico encuentre a La Buena Impresión más fuerte y saludable, trabajando con mayor ahínco que nunca.

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