El libro De puño y letra: historias de boxeadores, de Alejandro Toledo, es periodismo y literatura boxística que nos transporta del ring a la letra impresa, en la frontera entre lo deportivo y lo literario. Un libro que reúne 12 textos fronterizos entre la crónica, la entrevista, la biografía, el cuento y el reportaje; y que será presentado el próximo sábado 3 de octubre a las 18 horas en la librería Fiel a la Tierra —Mérida 215, col. Roma Norte— con la participación de José Luis Martínez, Armando Alanís y el autor.
En el libro, enumera en la contraportada Marina Porcelli, narradora, ensayista e historiadora argentina, aparecen: “Laura Serrano, la primera pugilista oficial de la Ciudad de México, quien se encuentra con Jaime Sabines; Sal Sánchez, a quien la muerte toma por sorpresa; Ladislao Mijangos el que peleó, una noche mítica, contra el titánico George Foreman; Daniel Zaragoza se enfrenta a sí mismo, mientras que Óscar de la Hoya y Julio César Chávez se preparan, respectivamente, para el duelo famoso del 7 de junio de mediados de los 90; el Finito López en las vísperas de la defensa de su título número 16, y el entrenador de Mérida, Jesús Rivero, Choláin, que forjó los títulos mundiales de Miguel Canto, aparece en un diálogo inolvidable con Óscar de la Hoya durante los entrenamientos al alba”. Y semblanzas de Jake LaMotta, Ultiminio Ramos y Miles Davis, el gran músico aficionado al boxeo.
“Mi libro”, resume Alejandro Toledo, “se mueve entre el puño y la letra, que son el golpe y la escritura. Siento que los ritmos del boxeo se mezclan con las palabras y producen algo que me parece peculiar y que encuentro en mucha literatura boxística, como si al relatar esas historias de pugilistas se estuvieran lanzando, como ocurre, en el ring, jabs y uppercuts. Hay un movimiento de las piernas que también pasa a la letra impresa. Esa es la frontera, entre lo deportivo y lo literario. Lo singular, me parece, es cómo los ritmos del boxeo invaden los párrafos, ponen en guardia a las palabras, y les marcan ciertas direcciones”, cuenta el escritor y ensayista autor también de James Joyce y sus alrededores (2005); Universo Francisco Tario (2014); ¿Hay algo más tenaz que la memoria? (2019); A sol y asombro (2010); La gloria también golpea: De la Hoya-Chávez 1 (2015); La pluma y el achique: historias del futbol (2023) y en coautoría, con Mary Carmen Sánchez Ambriz, Historias del ring: una antología del boxeo (2012), entre otros libros
“Hay más”, escribe Porcelli. “El hecho de que, en todos los retratos, estos boxeadores hablan: se transcriben diálogos, declaraciones, comentarios dichos al pasar o frases interrumpidas: y así la voz de estos hombres cobra cuerpo y se ahonda en la escritura de Toledo. La biografía es, quizá, el género que mejor calza para el noble arte de molerse los huesos a puñetazos”.
Como bien lo señala en el prólogo Pedro Ángel Palou: “Son pocas las obras escritas en México, ya sea de narrativa o cualquier otro género, que hacen referencia a la vida boxística. Y pocas también las que logran que el texto no sea un refrito de lugares comunes, que el acto creativo, por mucho que se inspire en el ambiente pugilístico, logre independencia y singularidad. En este sentido, Alejandro Toledo le da vida propia al texto. Lo anterior no se logra sin cierto trabajo físico, sin involucrarse a fondo en esta serie de reportajes, sin tomar en cuenta los recursos narrativos idóneos, en pocas palabras, como diría Sabines: ‘Así como aprendiste a boxear, así hay que aprender a escribir’”.
Alejandro Toledo “desarrolla cada uno de sus reportajes (si es que se pueden llamar reportajes, pues los textos son más bien fronterizos, oscilan entre la crónica y la entrevista, la biografía y el cuento) mediante una libre combinatoria de espacios y tiempos. Las situaciones se establecen en un determinado momento de los boxeadores (ya sea durante el entrenamiento de preparación para alguna pelea, desde la distancia y la vejez del retiro o durante alguna reunión aparentemente improvisada), y una vez que se ha fijado un punto de referencia, comienza el vaivén entre diversos tiempos, la rotación del disco, se puede ir incluso de la descripción de un día de entrenamiento a una entrevista con los padres del mismo boxeador ya muerto. La elasticidad en el manejo de los tiempos, pero sobre todo la habilidad del autor para desarrollarlo estilísticamente, hacen que la lectura sea ágil y atractiva, que tenga un valor más allá de lo simplemente descriptivo”, es parte de lo que señala Palou en el prólogo para De puño y letra: historias de boxeadores.
En su epílogo Mauricio Carrera señala: “Insisto que es un libro de box, sí, pero desde el periodismo, la literatura. (…) A Toledo le gusta esta combinación de golpes: Cervantes y Joe Louis, Jack London y Muhamad Alí, Tom Wolfe y Mantequilla Nápoles, Vicente Leñero y El Chango Casanova, Ricardo Garibay y Sal Sánchez. Eso es lo que está aquí. Historias de boxeadores rubricadas con su puño y letra”.
De puño y letra: historias de boxeadores (Dogma Editorial/Gimnasio Pancho Rosales), de Alejandro Toledo, se presenta el sábado 3 de octubre a las 18 horas en la librería Fiel a la Tierra —Mérida 215, col. Roma Norte— con la participación de José Luis Martínez, Armando Alanís y el autor.


