
Se trata de Los ojos de Mona una novela de Thomas Schlesser editada por Lumen.
He aquí un fenómeno editorial, traducido en más de 30 países, y al mismo tiempo un libro erudito , conmovedor y apasionante, una novela de aprendizaje que nos hace descubrir 52 obras de arte a través de los ojos de Mona, parisina de 10 años, y de su abuelo.
La niña podría muy pronto perder la vista y su abuelo decide llevarla cada miércoles durante un año a ver una obra maestra en los museos del Louvre, de Orsay y el Centro Pompidou. Si se vuelve ciega, crecerá con toda esta belleza.
Ambos contemplan una obra, la niña hace una pregunta y el abuelo contesta. La escritura es fluida, es aspecto pedagógico no es para nada pesado. Cada obra se presenta en un pequeño capítulo y lleva una enseñanza que corresponde a su contexto generalmente histórico o social: la mujer bohemia de Franz Hals muestra que cada persona merece ser retratada, no solo los ricos y los príncipes. En el Concierto campestre de Tiziano, el abuelo sugiere que las dos mujeres desnudas son más bien lo que los dos hombres vestidos imaginan , etc..
Varios pintores se relacionan con el drama de Mona: Goya era sordo; las manos de Poussin temblaban; Frida Kahlo estaba destrozada físicamente… Hay obras de resiliencia en Louise Bourgeois y Picasso, evocación del milagro en Philippe de Champaigne cuando pinta a su hija paralizada.
La mirada que adopta Schlesser no es la de un profesor sino la del público al principio ingenuo que se da unos minutos para estudiar una obra y va aprendiendo poco a poco. Él cita a Panofski que está en esta misma corriente, y le podemos agregar el libro de Daniel Arasse con Él detalle (Abada editores).
Las fotos de las 52 obras aparecen en la carátula del libro.