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Pilar Jiménez Trejo

El pintor José Luis Bustamante es homenajeado por 50 años de trayectoria con EUDAIMONIA.

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El pintor trasciende con cinco décadas de trabajo y es homenajeado en una exposición en la que celebrarán también su cumpleaños con obra de él y una decena de pintores.

El pintor José Luis Bustamante será homenajeado con la exposición EUDAIMONIA, un término que para Aristóteles y los antiguos griegos, no significaba un estado de ánimo pasajero como la alegría, sino el florecimiento humano alcanzado a través de la excelencia y la virtud, y con este título amigos se une para celebrar a Bustamante  el próximo 14 de febrero, donde una decena de artistas invitados rinden un homenaje al “Maestro de la Luz y la Abstracción” , en la Casa de la Cultura de de Tlalpan, coincidiendo con el Día de San Valentín y el aniversario del nacimiento del artista.

Convocados por Elsa Quiñones se podrán ver obras de Miguel Alarcón, Majo Alonso, Cynthia Clava, Juan Ibarra, Marcos Mion, Indra Ortiz,  Alejandra Pous, Regina Tena, Angélica Zermeño y el propio Bustamante heredero de la Escuela Neofigurativa.

Retablo-Contemporaneo-2024-Oleo-sobre-tela-180-x-130-cm

Desde septiembre 2025 el maestro Bustamante inició con la celebración de sus cinco décadas como pintor con una completa exposición en la Fundación Sebastian, en la que expuso cuatro de sus series de obras en las que estaba el agua, la poesía, los paisajes de los dioses, el sol y las lecturas de la tierra; así como  la publicación de un nuevo libro: José Luis Bustamante Murales, y obras de gran formato, que se presentó tanto en la Fundación como en Tepoztlán, Morelos, sitio en donde reside el pintor.

Luego de EUDAIMONIA, las conmemoraciones continuarán a lo largo del 2026. El 28 de febrero en el Museo de los Pintores Oaxaqueños (MUPO) localizado en el corazón de la ciudad de Oaxaca, se inaugurará la exposición Panorámica 50 años de Trayectoria, con más de 20 obras que mostrarán su arte abstracto donde ha incorporado la connotación de símbolos como el viento, el fuego, el silencio, la escritura, la divinidad o el cosmos, iconografías inherentes a su lenguaje.

Bustamante ha insistido en sus pinturas en dominar la luz, y para ello en utilizar la hoja de oro o de plata como trasfondo, luego utilizar  rojos, azules, blancos, amarillos u ocres. Porque para este pintor nacido en México pero dominicano de corazón: “La luz exuberante de ese país es un sol que nunca se apaga” y ese brillo atrajo su atención. Pero la luz viene desde sus andanzas en la pintura siendo muy joven cuando conoció la obra del pintor inglés William Turner, ha dicho.

El trayecto de su arte y las celebraciones de Bustamante llevarán su obra en abril hasta el Museo Iberoamericano de Arte, en Trujillo, Cáceres, España; en donde participará en la exposición colectiva NEXOS 2026, junto a otros 14 artistas iberoamericanos, y donde este creador desplegará su «abstracción connotada» con  obra que poseen un significado profundo y simbólico.

Geometria-del-Sol-2022-Oleo-sobre-tela-Exagonal-150×130-cm

“Si voy a meter una mancha, esa mancha tiene que decir algo, un signo, un tema, un simbolismo”, ha expresado el pintor.

Hay que mirar de frente cada obra de Bustamante para ver lo que propone, de manera sutil, hay formas reconocibles como señaló Leo Rosshandle, quien añadió que “son pocos los artistas que logran unir símbolo y abstracción”.

Para Bustamante el color es también parte del simbolismo: “el color es un lenguaje y tiene un simbolismo innegablemente, como en las religiones”.

 

Nacido en la Ciudad de México en 1955, estudió en la Escuela Nacional de Artes plásticas San Carlos (UNAM); radicó en Santo Domingo, República Dominicana, por casi una década; es ya un artista reconocido en México y el extranjero, recibió en 2007 una  de las becas más prestigiosas en los Estados Unidos, la Pollock-Krasner, la cual se dedica generalmente al arte abstracto. Actualmente vive y tiene su taller en Tepoztlán, Morelos.

La exposición colectiva EUDAIMONIA, que rinde homenaje a José Luis Bustamante, en la que celebrarán sus 50 años de trayectoria y el cumpleaños del maestro, se inaugura el próximo 14 de febrero a las 12 horas en la Casa de Cultura de Tlalpan –Camino a Sta. Teresa, Bosque del Pedregal, Tlalpan, 14010 CDMX–. La entrada es libre.

Y DONDE NO ESTÁS (ES DONDE ESTÁS) obras de LUIS FELIPE ORTEGA.

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Como una ciudad invisible, el arte habita en la tensión entre lo que se ve y lo que se imagina, como una presencia multiplicada: está en la materia, pero solo existe en la mirada del otro. Así como el concepto de la multiplicidad y de ese lugar que «está pero no está», en la búsqueda de Italo Calvino de Las ciudades invisibles, así parece la interpretación poética de Luis Felipe Ortega al concepto: Y donde no estás (es donde estás), la idea refiere a que la verdadera esencia de algo se encuentra en su ausencia o en lo que sugiere, no en su presencia.

Sin título (geometría sobre horizonte - ya una idea compartida con Beckett), grafito y gouache sobre lino, 125 x 180 cm, 2026

Sin título (geometría sobre horizonte – ya una idea compartida con Beckett), grafito y gouache sobre lino, 125 x 180 cm, 2026

Luis Felipe Ortega (CDMX, 1966) es artistas contemporáneo reconocido por un lenguaje visual que cruza el dibujo, la fotografía, el video y la instalación.

A diferencia de algunos artistas visuales, la formación de Ortega se establece como egresado de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Esto marca profundamente su obra, donde la textualidad y el pensamiento filosófico actúan como «detonantes» para sus piezas. Constantemente explora conceptos como el vacío, el silencio y el horizonte.

La galería Le Laboratoire presenta la segunda exposición individual de Luis Felipe Ortega en sus instalaciones –General Léon 56, San Miguel Chapultepec, CDMX– con motivo de la Semana del Arte 2026 en la CDMX, que se inaugura el martes 3 de febrero, a las 11 de la mañana.

El conjunto de piezas incluidas en la exposición, remiten a la relación del paisaje y la geometría, una relación que el artista ha venido investigado en los últimos diez años a través de diversos soportes y lenguajes, diversos formatos y materiales.

«Para la ejecución de estas piezas, siempre trabajo con procesos temporales sobreponiendo, a través de capas matéricas, diversos gestos plásticos y formas geométricas. Realizo también apropiaciones y diálogos con otros artistas. El resultado se acerca a la idea y forma del horizonte, a cierta forma de un horizonte inestable o, mejor dicho, desestabilizado por los pesos de la geometría y los trazos rápidos del lápiz y el grafito, por los pigmentos y los colores primarios», cuenta Luis Felipe Ortega al referirse a esta muestra.

Sin título (Cuadernos y ruídos I), tinta acrílica, grafito, acrílico y pigmento sobre papel, 86 x 66 cm, 2025

«Pensado en los usos del óleo, siempre oscuro, debo decir que siempre apela a la búsqueda del color y la tensión generada por líneas puestas sobre plastas densas de material. Reuniremos una selección de dibujos, pinturas y esculturas generadas por líneas sobre planos, geometrías sobre imágenes de flores, hilos, plomadas, piedras y otros objetos que se encuentran en el espacio de la galería para provocar que el trayecto del visitante se bifurque desde el lugar donde está, pero no está (multiplicidad como quería Calvino)», dice este artista que representó a México en la 56 Bienal de Venecia en 2015.

En su exposición anterior en Le Laboratoire «Sobre la noción de vacío (y un diálogo con Kawabata)» en 2023, en un texto preparado por la galería, se recordaba que la obra de Luis Felipe Ortega responde al pensamiento actual secuestrando por palabras, frases e ideas de escritores y cineastas, de filósofos y antropólogos, de músicos y artistas para tejer un mapa híbrido de relaciones. «A partir de ese mapa, de esa materia prima, Ortega genera acciones (…) poniendo en tensión el marco o límite de las piezas con el cuerpo del espectador, su obra siempre enmarca la dimensión específicamente política del arte. El horizonte, el vacío y el silencio constantemente son lugares de arribo y de nuevas partidas en su producción.

Sobre la noción de vacío (y un diálogo con kawabata)

Sobre la noción de vacío (y un diálogo con kawabata)

Sobre estos conceptos en los que ahora trabaja Ortega, nos recuerda que sobre la Multiplicidad, Calvino creía que el artista debe ser un «nudo de relaciones». Donde tú dejas de explicar (donde «no estás»), es donde la obra se multiplica en mil versiones en la mente de los demás; incluso si no se firma una obra o no se está presente, la ausencia es una forma más poderosa de presencia: es el arte de sugerir en lugar de mostrar.

«Construir ideas (herramientas) con las cuales nos relacionamos con otras ideas, es una de las principales obsesiones de Ortega; su producción puede entenderse entonces como un campo lúdico para construir esas herramientas», apuntó el texto de la galería en esa ocasión.

Sin título (Algunos momentos en que algo pierde peso I), tinta y grafito sobre papel, 30 x 44 cm, 2016-2025

La crítica destaca a Luis Felipe Ortega como un artista de un rigor intelectual extremo que utiliza el arte para «desaprender» las formas tradicionales. Su práctica es vista como un mapa híbrido que «secuestra» conceptos de la filosofía y la literatura para construir herramientas de pensamiento, más que objetos meramente decorativos; se le describe como un artista que apuesta por la dificultad y el vacío.

Para la  muestra Y donde estás (es donde no estás), la Galería Le Laboratoire, comandada por el francés Julien Cuisser, tiene también planeadas dos actividades: una activación con Anaïs Bouts y Ana Zambrano, el sábado 7 de febrero a las 13:00 horas, y otra el con dos Contrabajos (Quique Rangel y Mike Sandoval), el sábado 28 de marzo, también a las 13:00 horas. La entrada es libre.

Luis Felipe Ortega (Ciudad de México, 1966) es egresado de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Ha escrito para múltiples publicaciones y ha editado varias revistas desde inicios de los años 90. En el 2002 realizó una residencia artística en el International Studio & Curatorial Program (ISCP) de Nueva York. Ha recibido varios reconocimientos, incluyendo el Sistema Nacional de Creadores (2006, 2009, 2015 y 2020) y FONCA, Jóvenes Creadores (1998).

 

Representó a México en la 56 Bienal de Venecia (2015) y su obra se ha incluido en las siguientes bienales: Bienal de Coimbra, Portugal (2019), Bienal de Praga, República Checa (2009); Bienal de Tirana, Albania (2001) y Bienal de Gwangju, Corea del Sur (2000). Entre sus exposiciones individuales podemos destacar las siguientes: y luego se tornará resquicio, Museo Amparo, Puebla (2022)A Horizon Falls, A Shadow, Mattatoio-MACRO, Roma (2018)A propósito del borde de las cosas, Museo Experimental El Eco, México (2017); Así es, ahora es ahora, Laboratorio Arte Alameda, México (2010)Horizonte Invertido, El Clauselito, Museo de la Ciudad de México, México (2010); Before the Horizon, Maison d’Art Actuel des Chartreux, Bélgica (2006); Ocupación, Sala de Arte Público Siqueiros, México (2004), Km 96, Kurimanzutto, México (2002: Yo, Nosotros, Centro de la Imagen, México (2000) y Campo de acción, Art&Idea, México (1997). Ha participado también en numerosas exposiciones colectivas dentro las cuales podemos destacar las siguientes: Between Words and Silence. The Work of Translation, Armory Center for de Arts, Pasadena (2017); Punk, sus Rastros en el Arte ContemporáneoMACBA/Barcelona, Museo Universitario del Chopo/México (2016); Strange Currencies. Art and Action in Mexico City 1990-2000, The Galleries at Moore College of Art and Design, Philadelphia (2016); Moving Time: Video Art at 50, 1965-2015Eli and Edythe Broad Art Museum, Michigan (2016); Antes de la Resaca. Una Fracción de los Noventa en la Colección del MUAC, México (2011); La Era de la Discrepancia, MUAC, México, MALBA, Buenos Aires, Argentina/Pinacoteca do Estado de São Paulo, Brasil (2008); Esquiador en el Fondo del Pozo, Museo Jumex, MéxicoAfter the Act, MUMOK Museum Moderner Kunst, Austria (2005); Cover Theory. L’arte Contemporanea Come Re-interpretazione, Officina della Luce, Italia (2003); Elephant Juice (Sexo entre amigos), Kurimanzutto, México (2003); Ummaguma: Especies de Indeterminación, México, (1995); Jorge Kunst Uit Mexico, Bélgica (1994) y Temístocles 44-I (Decoraciones para el hogar), México (1993).

Las obsesiones literarias de Jazzamoart en un libro de pintura y letras.

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—¿Qué es? —me dijo./—¿Qué es qué?—le pregunté./—Eso, el ruido ése./—Es el silencio… Juan Rulfo

Los sueños de Jazzamoart.

«Yo soy bastante obsesivo, y a veces se me confunde esa obsesión con repetición. Estar insistiendo en la misma frecuencia, en algo que se vuelve un sueño, totalmente obsesivo, que me obsesiona demasiado y que lo voy a pintar toda la vida. En este caso la cuestión de la literatura aparece y desaparece. De repente hay un libro que leí hace mucho tiempo, algún día buscando lo vuelvo a redescubrir y lo vuelvo a releer o el fragmento que tanto me gustaba y entonces lo retomo y me surge una idea para pintarlo distinto», cuenta Jazzamoart en su estudio de la Ciudad de México.

«Por ejemplo El Perseguidor de Julio Cortázar lo ilustré en los años 70 a leerlo por primera vez, y ahorita lo pintaría de otra manera, de alguna manera en cierta forma es escribir con imágenes visuales y transformarlo, reinterpretarlo, tomar ese fragmento de esa gran novela o poema o ensayo  y darle una revolcada, una zangoloteada, pictóricamente hablando, con formas.

«De algún modo es algo que surge también en los sueños, tengo la fortuna de que sueño bastante, y quizá porque me dedico a las imágenes y me acuerdo de lo que sueño. Claro hay toda clase de sueños, evidentemente los sueños de pesadilla no me gustan, aunque hay algunos que podían ser muy pintables pero sin embargo prefiero soñar cosas más poéticas que me lleven a mundos mejores. Y tengo esa fortuna de revivir incluso de retomar el sueño como, hay veces que estoy soñando algo muy interesante me despierto, me vuelvo a dormir y afortunadamente lo vuelvo a retomar, lo cual me parece maravilloso. Tengo sueños recurrentes, algunos muy como el sueño de ser torero, ese lo he tenido desde niño y es un sueño que además  ha evolucionado en las ganas de querer ser torero hasta estar ya con el toro enfrente y decir `ahora qué voy a hacer´.

En la literatura si existen fragmentos que son muy dignos de soñar, con Rulfo me pasó. Tuve un pequeño percance de salud una operación de próstata y al estar en el hospital tuve una pesadilla terrible que tiene mucho que ver con la última película que se hizo sobre Rulfo, Pedro Páramo, en mi sueño había una gran plasta de lodo que me caí encima, era la enfermedad, al salir de eso y viene la reconciliación, y después de esa pesadilla como a las seis, ya que amanecía tuve un sueño, digamos dulce y lleno de virtudes generosas, flotantes, totalmente color, ilusión, algo donde se aparecían los ángeles tocando saxofones. Todo eso va a trastornando en mi cabeza y va a produciendo las pinturas que vienen de literatura».

Las letras y la pintura un libro de Jazzamoart

Durante el último año el pintor Javier Vázquez Estupiñán, Jazzamoart, se dedicó a revisitar sus obras y sus lecturas, en algunas casos fragmentos de novelas o poemas que lo han obsesionado hasta pintar series completas dedicadas a autores como Juan Rulfo, Miguel de Cervantes, Miguel León Portilla, Julio Cortázar, Sor Juana Inés de la Cruz, Efraín Huerta, Ramón López Velarde, Jaime Sabines, James Joyce, Charles Baudelaire, Haruki Murakami o Xavier Vázquez –su padre quien fue un hombre polifacético que quiso ser torero, pintor y también escribió poesía–.

Con la ayuda de su hijo (también llamado Jazzamoart), el artista logró reunir las pinturas que evocan a estos autores, en algunos casos desde su época de estudiante en San Carlos hasta meses recientes en los que se dio a la tarea de pintar por ejemplo, uno de sus descubrimientos recientes, su lectura a Retratos de Jazz un libro de Haruki Murakami, un autor al que le gustaría conocer personalmente y algún día ilustrar una portada de uno de sus libros porque está seguro de que se podrían entender: “Creo que él al ver mis cuadros entendería por qué pinto lo que pinto, y la relación y la hermandad que tenemos cada quien en su área, en torno a la pasión por el jazz, sería un factor que nos daría un punto de encuentro importante”.

En su colorido estudio Jazzamoart habla de cómo nació Las letras y la pintura, esta nueva aventura de la que “en realidad el verdadero culpable es Jazzamoart hijo que ha sido fundamental en muchos de los proyectos junto con Nora, su madre. Él se ha encargado de coordinar y canalizar de alguna manera mis intenciones literarias, mis aficiones literarias, y aunque no me considero un gran lector porque sería presumir demasiado, me encantaría poder decir que he leído muchos libros, pero más bien he leído muchos fragmentos de muchos libros, pero libros completos realmente he leído muy pocos, lo cuál no me da pena decir porque lo importante es leer y aprender. Creo que con unas frases que te lleves de un libro, que te inunden y te motiven para sentirte mejor o pintar un cuadro o para ´quitarte un poco lo pendejo´, ya es suficiente”.

El libro surgió sobre todo a partir de una serie que pintó de Juan Rulfo, releyó Pedro Páramo y se puso hacer más de 20 piezas sobretodo de un fragmento que le gusta mucho:

—¿Qué es? —me dijo./—¿Qué es qué?—le pregunté./—Eso, el ruido ése./—Es el silencio…

“La parte dedicada a Juan Rulfo es medular en este libro. Además de la admiración que siempre le he tenido desde la infancia —gracias a mi papá, que me acercó a Rulfo, a Juan José Arreola y a Ramón López Velarde—, aparecen varias pinturas inspiradas en su obra literaria y fotográfica. A esto se sumó la ópera que hizo Julio Estrada, el gran músico mexicano de vanguardia, en torno a la obra de Rulfo y que justamente se llama ‘el ruido ese’ “, cuenta Jazzamoart.

“Asociado a mi pintura, que es precisamente ‘ese ruido’ del que siempre he hablado (sonidos, garabatos congelados hechos música), busco atrapar la música por medio de las imágenes. En este caso, al leer a Rulfo y encontrar esas imágenes llenas de tierra, polvo, barro y mexicanidad, pensé en que existían los ‘saxofones de barro’. En este libro está esa reminiscencia de Rulfo desde mi infancia. Luego están las ironías del destino: en el Ágora que estaba en Insurgentes y Barranca del Muerto, Rulfo y yo fuimos vecinos de compras; él estaba ahí viendo discos, yo sabía quién era él, pero él no sabía quién era yo. Solo nos saludábamos con un ‘buenas tardes’ o ‘buenas noches’. Puedo decir que fuimos compañeros de música en un diálogo silencioso”.

Se incluyen las lecturas de sus paisanos Jorge Ibargüengoitia, Ramón López Velarde y Efraín Huerta, de este último, a quien le hubiera gustado conocer para «echarse un tequila», admira su libro Transa poética; por ello, le dedica pinturas a sus «cocodrilos» y a la «muchacha ebria» entre otros versos pintados.

También hay fragmentos de un poema de su padre Xavier Vázquez dedicado a Irapuato con estructura similar a Suave Patria de López Velarde del que dice: “Mi papá fue un adelantado a su tiempo. En los años 50 hacía monigotes en alambrón y móviles similares a los que Alexander Calder hacía en Estados Unidos; pero a Calder le decían genio y a mi papá, en Irapuato, que estaba loco. Más allá del cariño, su poema está aquí porque estoy convencido de su valor estético”.

El libro es una galería de su colección espiritual íntima, aunque reconoce que siempre faltarán nombres: “Alguien criticaba que faltaban mujeres, y es cierto. No fue por machismo; está Sor Juana, pero podrían estar Rosario Castellanos y otras. En realidad, fue un ejercicio de placer y travesura donde reuní obras que ya tenía y otras que pinté ex profeso releyendo textos que me obsesionan desde San Carlos”, concluye.

Jazzamoart hijo, resume así la estructura del libro:

“El libro es un diálogo entre la literatura favorita de Jazzamoart y sus creaciones. Contiene tres capítulos. El primero da cuenta del origen refiriéndose a textos prehispánicos de Miguel León Portilla, textos mexicanistas de López Velarde, Juan Rulfo, Efraín Huerta, algunos de sus autores favoritos, va a una parte más mística con Sor Juana Inés de la cruz y San Juan de la Cruz, y sigue con una parte hispanista en referencia al Quijote con Miguel de Cervantes, y una alusión taurina a La Emperatriz de Lavapiés de Jorge F Hernández. El segundo capítulo nos lleva a una reflexión sobre el ser, sobre la figura con Carlos Montemayor, Octavio Paz con Los privilegios de la vista y con el concepto de La chingada, que le encantaba a Paz y a Jazzamoart le fascina; poetas como Bukowski, Baudelaire y Jaime Sabines. Y al final no podía faltar la parte musical, las referencias jazzeras con Julio Cortázar, Alain Derbez, Evodio Escalante y Murakami.

Es una descripción de su literatura personal, sin más rigor que su propio gusto. El prólogo es de Rafael Estrada, que logró describir íntimamente al Jazzamoart pintor, pero también al lector y sobre todo al Jazzamoart humano”.

Las letras y la pintura. Jazzamoart –un libro editado por La Cabra Ediciones, con la participación en el diseño de Óscar Juárez Vargas–, se presenta el sábado 31 de enero a las 12:00 horas en la casa Jaime Sabines –Av. Revolución 1747, San Ángel, Álvaro Obregón, 01000 CDMX– con la presencia del maestro Jazzamoart, acompañarán Evodio Escalante, Alain Derbez, Rafael Estrada Michel y moderará María Luisa Passarge.

Las 8 joyas de Igu, teatro sobre la fuerza interior que nos reconstruye.

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La obra de teatro LAS 8 JOYAS DE IGU narra la historia de Ana, una niña que en un antiguo ritual es transformada en iguana, y tras un terremoto, marcada por la pérdida de su cola, emprende un viaje a través de las 8 regiones de Oaxaca en busca de respuestas que le devuelvan su forma, su memoria y su voz. Un viaje por Oaxaca con personajes como nahuales, conejos, ardillas y otros seres que le harán ver que no todo está perdido.

La pieza, a cargo de la compañía Espejo Escénico de Oaxaca, escrita por Liliana Alberto Ruiz y Fernando Reyes Reyes, es uno de los 100 proyecto seleccionados en el país, y forma parte del programa de apoyo nacional Escenarios IMSS–CULTURA 2025–2026, será presentada con seis funciones el viernes 23, sábado 24 y domingo 25 de enero en el TEATRO MORELOS –AV. San Juan de Aragón 311, DM Nacional, San Pedro el Chico, Gustavo A. Madero, 07480 Ciudad de México– y el viernes 30, sábado 31 de enero y domingo 1 febrero en el TEATRO CUAUHTÉMOC –Av. Jardín y Periférico, Col San Bartolo, Naucalpan de Juárez, Edo. De México–, todas las funciones son gratuitas y para toda la familia.

Liliana Alberto, actriz y directora de teatro parte de Espejo Escénico, y dramaturga de Las 8 joyas de Igu, cuenta cómo nació la historia: “En 2017 hubo un terremoto que afectó mucho a las comunidades en Oaxaca, en esa ocasión visitamos el Istmo de Tehuantepec, y vimos espacios derrumbados, pueblos completamente destruidos. Ahí surgió la idea de hablar de esta historia de reconfigurarnos, de reconstruirnos a través de una iguana que andaba buscando su cola después del terremoto… Con la compañía Idiotas Teatro, trabajamos en la dramaturgia con Fernando Reyes Reyes, y se hizo una exploración muy bonita de lo que es nuestro ser animal, el ser que nos protege, y siempre pensar en Igu me hace recapacitar en la resiliencia, en la joya tan grande que tenemos dentro de nosotros mismos. Así ese cuento con un lenguaje muy lúdico se hizo una obra de teatro con un equipo creativo maravilloso, con música, vestuario y máscaras hermosas que para nosotros presentarla es un motivo de celebración y de gran alegría”.

Sin querer revelarnos cuáles son esas 8 joyas de Igu, pues nos invita a descubrirlas en el teatro, comenta: “Lo tienen que descubrir en la función, porque las 8 joyas de Igu van apareciendo a lo largo del camino mientras ella está buscando su cola, hay personajes, ayudando a Igu a encontrar sus joyas; la reflexión va justo en el sentido de irnos reconstruyendo, de ir encontrando nuestro valor, nuestras joyas, descubrir que podemos reconstruirnos y hacernos una nueva cola, y eso tiene que ver con el valor, con la fuerza interior que tenemos, con descubrir que los miedos más grandes no existen fuera sino dentro de nosotros y justo ese camino lleva a Igu a descubrir dónde está su valor”.

Por su parte la actriz y cantante Georgina Saldaña Wonchee, que en la obra es nahuala, ardilla, venado, tortuga, serpiente.. los personajes que son parte del camino para el descubrimiento de Igu, y fragmentos la cultura y naturaleza de las 8 regiones de Oaxaca, pistas que van llevando a Igu a recuperar eso que necesita, cuenta: “Algo muy hermoso de esta obra es que puede funcionar en un plano terrenal pero también en un plano fantástico, puede ser todo un universo del mundo de los animales y del mundo de los nahuales y de la fantasía, de nuestras tradiciones y leyendas; pero también los mensajes de trasfondo son para alguien que está luchando contra sus miedos, que está encontrando su identidad, alguien que en algún momento se fracturó y vuelve a renacer.

Cantante, originaria de la ciudad de México y radicada en Oaxaca desde el año 2000, Georgina Saldaña expresa: “He vivido a Igu de una manera muy sanadora, muy poética, y también muy cómica en una manera ligera de entrar en las vidas las vidas de las comunidades de Oaxaca, y es una paradoja porque la vida espiritual de estas comunidades es muy rica, muy compleja, así que la obra ha sido una manera de integrarnos en estas prácticas espirituales a través de la espiritualidad, la cuestión de los nahuales, las tradiciones, las leyendas y la manera de incluir a la naturaleza en el cotidiano; y ha sido una belleza recordarles a la nuevas generaciones que las tradiciones que están ligadas a la naturaleza también son parte de una vida actual”.

La obra seleccionada junto con otras 99 piezas de danza y teatro para presentarse en los teatro de IMSS, entre mil 300 propuestas que se recibieron de todo el país, significa para Liliana Alberto conocer qué sucede al interior del país a través de estas propuestas y es de gran alegría que una institución dedicada a la salud física, incluya al teatro, recuperé sus espacios (los teatros) para la salud mental.

«Es necesario hablar de muchos temas, y hacerlo a través del teatro, me parece muy bueno, es un canal de comunicación que se está generando también circuitos para conocer las propuestas y conocernos con artistas que están al otro lado del país; en Las Joyas de Igu está anclada a la cultura Oaxaqueña, hay un sentido de identidad y en el teatro queremos hablar de nuestras historias, de nuestros contextos y estas funciones desde diversos lugares del país no abren un panorama».

Para Saldaña Wonchee, que haya tantas propuestas de teatro en el país, y que el año inicie con cierta una vitalidad  habla de la energía viva que son las artes escénicas, incluyendo la música: «Es tan importante sentirnos tangibles a través de las artes, sentir esa energía en un mismo espacio; ojalá que esto no lo perdamos nunca de vista y podamos seguirlo teniendo cada vez más a través de apoyos gubernamentales y también de la sociedad privada».

La obra de teatro LAS 8 JOYAS DE IGU, que se presenta este fin de semana y el próximo en TEATRO MORELOS y TEATRO CUAUHTÉMOC del IMSS, como parte del programa que busca fortalecer los apoyos a la creación artística y revitalizar la vocación social de los teatros de esta institución. La dramaturgia es de Liliana Alberto y Fernando Reyes; la colaboración artística sw Cristian David; el reparto está a cargo de Liliana Alberto, Georgina Saldaña Wonchee y Lucina Rojas; el diseño de vestuario y máscaras son obra de Azucena Galicia, y la escenografía de Edgar Mora, mientras el diseño sonoro y música original corren a cargo de Jaziel Domínguez. Las seis funciones que darán los fines de semana son totalmente gratuitas y para toda la familia.

Fotos: Pili Pala

ZONAMACO 2026 con más de 200 galerías, se perfila como epicentro del arte contemporáneo en América Latina.

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La feria de arte ZONA MACO 2026 se llevará a cabo del 4 al 8 de febrero de 2026 en la Ciudad de México.
La vigésima segunda edición de ZONA MACO 2026 se perfila como el epicentro del arte contemporáneo en América Latina, reuniendo a más de 200 galerías y proyectos de 26 países; se realizará del 4 al 8 de febrero en el Centro Banamex. Este encuentro es clave para el intercambio cultural y el mercado del arte a nivel internacional.
Esta edición contará con la participación de más de 200 galerías, con una presencia destacada de proyectos provenientes de Latinoamérica, Norteamérica y Europa.
Direlia Lazo es una destacada curadora cubana que actualmente se desempeña como la Directora Artística de ZONA MACO, bajo su dirección en la edición de 2026, la feria busca fortalecer su internacionalización y consolidarse como un espacio donde convergen narrativas actuales, pensamiento crítico y experimentación. Es licenciada en Historia del Arte por la Universidad de La Habana (2007) y egresada del prestigioso programa de curaduría del de Appel Arts Centre en Ámsterdam (2010). Actualmente, trabaja junto a Zélika García (fundadora).
 Direlia Lazo y el equipo curatorial destacaron los siguientes puntos clave para la edición:
Novedades y Enfoque Estratégico.
Se anunció la incorporación de nueva sección llamada «Forma», que busca explorar diálogos distintos entre el arte y el diseño para resaltar el crecimiento del mercado de diseño coleccionable y el cruce entre ambas disciplinas. La una iniciativa inédita que responde a un cambio claro en el mercado del arte y el coleccionismo. Ubicada entre la sección de Arte Contemporáneo y ZONAMACO Diseño, esta nueva propuesta explora el espacio híbrido donde el arte, el diseño y el objeto coleccionable dejan de entenderse como categorías separadas.
FORMA plantea un diálogo directo entre disciplinas, poniendo el foco en objetos y mobiliario concebidos desde una lógica coleccionable, más cercana a la obra de arte que al diseño funcional. Surge a partir del interés de nuevas generaciones de coleccionistas, que hoy se mueven con naturalidad entre distintas prácticas creativas. En este contexto, el objeto deja de ser solo utilitario para convertirse en pieza de colección, capaz de dialogar con la historia del arte contemporáneo y con el mercado internacional.
Con el «Nuevo Coleccionismo», la feria se enfocará en una generación emergente de coleccionistas que buscan experiencias más íntimas y directas, como visitas a estudios y diálogos profundos con las piezas, más allá de la transacción comercial.
Con el tema de la internacionalización, se subrayó el objetivo de consolidar a la Ciudad de México como un nodo cultural global, atrayendo a más de 200 galerías de 27 países.

La intención es clara: difuminar conscientemente la frontera entre arte y diseño, integrando estas propuestas al recorrido principal de la feria y reforzando su visibilidad dentro del ecosistema de ZONAMACO.

El evento mantiene su estructura integral que abarca cuatro ferias en un único universo creativo: 
  • ZONA MACO Arte Contemporáneo. Es la sección principal de la feria de arte más grande de América Latina.Esta sección reúne a galerías de arte líderes y emergentes, tanto nacionales como internacionales, presentando propuestas que van desde artistas consagrados hasta talentos nuevos. Presenta una amplia gama de propuestas artísticas. Contiene espacio para artistas emergentes y proyectos que exploran temas de disidencia y experiencias humanas contemporáneas.
    La sección Sur  está dedicada, como lo dice su nombre, a proyectos de arte de la región sur del continente.
    Arte Moderno: Se centra en obras de artistas modernos relevantes.
  • ZONA MACO Diseño, es la plataforma dedicada a piezas contemporáneas de alta gama, mobiliario y objetos coleccionables dentro de la feria más importante de Latinoamérica. Presenta una selección de estudios de diseño y galerías que exhiben mobiliario, joyería, textiles y objetos decorativos. La sección se caracteriza por fusionar técnicas artesanales tradicionales con tecnologías avanzadas para crear piezas con valor estético y cultural.
  • ZONA MACO Salón del Anticuario, se enfoca en la exhibición y venta de antigüedades y piezas de coleccionista; busca reposicionar las antigüedades en un contexto de gusto contemporáneo, poniendo en valor las grandes colecciones privadas de México y su papel en la construcción cultural del país. Se pueden encontrar una variedad de piezas históricas, desde muebles y joyería hasta objetos decorativos y obras de arte, presentadas por galerías nacionales e internacionales especializadas en antigüedad; cuenta con un comité de expertos encargado de revisar y garantizar la autenticidad y calidad de las piezas expuestas, lo que brinda confianza a los coleccionistas.
  • ZONA MACO Foto.es la feria internacional dedicada exclusivamente a la fotografía y el video, integrada dentro de la plataforma; exhibe una amplia gama de propuestas que incluyen fotografía antigua, moderna y contemporánea, además de videoarte.
    Ddestaca tanto a talentos emergentes como a artistas consagrados, explorando desde la fotografía documental hasta colaboraciones interdisciplinarias que ofrecen nuevas perspectivas visuales de la realidad actual. Busca fomentar el coleccionismo especializado y acercar el lenguaje visual de la fotografía al público general en un contexto de mercado global.
  • Las secciones curadas, como «Ejes» y «Sur», trazarán un mapa del arte contemporáneo, mostrando la tradición, la experimentación y las ideas que marcan la actualidad artística
Se confirmó la colaboración con más de 81 instituciones culturales de la ciudad que realizarán circuitos y eventos especiales, incluyendo una exposición de Simone Fattal en el Museo Jumex el 3 de febrero.
En esta edición 2026 ZONAMACO con la necesidad de adaptarse a nuevas formas de interacción cultural lanza la app oficial de ZONAMACO, una herramienta digital pensada para transformar la experiencia del visitante antes, durante y después de la feria. A través del teléfono móvil, el público podrá acceder a la información completa de las obras, consultar precios y establecer un diálogo directo con las galerías, facilitando una relación más fluida y personalizada con el contenido de la feria; abre un canal de comunicación que permite acercarse a las obras y a los galeristas de manera más directa. La app estará disponible antes del inicio de la feria y permanecerá activa durante todo el evento, integrándose de forma natural al recorrido físico de ZONAMACO y ampliando las posibilidades de contacto y seguimiento para coleccionistas, visitantes y galerías.
Programa y Eventos Paralelos
La feria es el evento principal de la «Art Week 2026» de la Ciudad de México, que también incluye otras ferias importantes como Feria Material, BADA México y Salón ACME, convirtiendo a la capital mexicana en un hub global de arte contemporáneo durante esa semana.

Se otorgará el Premio AXA México Art, es una iniciativa de la aseguradora AXA México en colaboración con ZONAMACO, diseñada para fomentar y visibilizar el talento de artistas contemporáneos en México.La obra ganadora suele ser adquirida por AXA México por un valor de hasta $200,000 MXN para formar parte de su colección corporativa

Horarios:

Miércoles 4 de febrero: 17:00 a 20:00 h (inauguración abierta al público).

Jueves 5 y viernes 6: 13:00 a 20:00 h.

Sábado 7: 12:00 a 20:00 h.

Domingo 8: 11:00 a 18:00 h.

Mary Shelley

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Mary Shelley, la autora del famoso Frankenstein o el moderno Prometeo (1818), nació en Londres en 1797, inmersa en un mundo de intelectuales. Tuvo una vida marcada por la orfandad materna, la adversidad, la pérdida de embarazos y la muerte de sus hijos, así como el quebrantamiento matrimonial.

Sus padres fueron filósofos, William Godwin, un radical inglés, y Mary Wollstonecraft, una pensadora feminista que significó  todo un desafío intelectual para su época, autora de Vindicación de los derechos de la mujer (1792), un tratado en el que plasma el rol de las mujeres, así como su opinión respecto a la pareja, la sexualidad o la educación de los hijos. Mary Wollstonecraft antes de casarse con Godwin, fue madre soltera con una hija; en 1797,  convertida en la señora Godwin, dio a luz a Mary, pero complicaciones posteriores al alumbramiento, se dice que no expulsó completamente la placenta, lo que dio origen a una severa infección, murió once días después del parto. Dos años más tarde William Godwin contrajo nuevas nupcias de las que nacieron: Clara y Charles.

Cuando Godwin quedó viudo se retiró de la vida intelectual, uno de sus seguidores, Percy Bysshe Shelley, entró en contacto con él a través de correspondencia en la que afirmaba su admiración al filósofo, quien un día lo invitó a su casa. De esta forma, Percy comienzó a realizar asiduas visitas a la casa de Godwin.

Percy Shelley era un poeta, estaba casado, y en sus visitas asistía, incluso, con su esposa, Harriet Westbrook. En esa época, Mary se encontraba en Escocia, y en una de sus visitas a la casa paterna conoce a Percy, quien queda encantado con ella, pues era una joven inteligente y apasionada de la vida. Cuando su padre se dio cuenta de las intenciones del poeta, le prohibió la entrada a su casa, pero eso no impidió que Mary y Percy se enamoraran y escaparan juntos, pese a que Percy tenía un hijo y Harriet, su esposa, esperaba un segundo bebé. Con la conclusión de este matrimonio, logran estar juntos Mary y Percy , escapan. En esa huida, Mary se lleva a Clara Clairmont, la hija de la esposa de su padre, de 15 años, quien estaba ansiosa de conocer el mundo.

En adelante, los tres tuvieron una travesía bastante precaria, pues ninguno tenía el dinero suficiente para llegar a Francia, además de que su errar era vigilado por la madre de Clara, quien deseaba hacer entrar en razón a su hija para que volviera. Lograron llegar a París, luego fueron a Suiza, a Holanda y, finalmente, dado que no contaban con fondos, volvieron a Londres. En este punto, según informan los datos que se conocen, Mary, celosa de Clara, quien tenía una amistad bastante cercana con Percy, le pide que vuelva a casa con su madre, pero ésta rechaza la oferta y se queda con ambos escritores.

Es probable que Mary haya tenido más de un embarazo mal logrado. El tema de la maternidad y las complicaciones del parto la persiguieron por mucho tiempo, marcados por su nacimiento y la experiencia de su madre. En 1815 tuvo una niña, pero falleció días después, y en 1816 logró concebir a William Shelley, quien murió a los tres años de edad. Fueron golpes que nunca pudo superar. En 1819, Mary concibe otro hijo, Percy Florence, el único que sobrevivió.

En 1822, Percy Shelley muere ahogado y Mary se dedica a su hijo y a su vida como escritora y editora de la obra de su esposo, finalmente muere a los 53 años.

Frankenstein o el moderno Prometeo fue escrito en 1816 y publicado dos años después. Una década más tarde, Mary Shelley revisó y reeditó la obra y es de esta versión de donde han surgido las adaptaciones y reediciones posteriores. Escribió también otras novelas como Mathilda, Valperga, El último hombre, The Fortunes of Perkin Warbeck, Lodore, Falkner, entre otros.

Según se sabe, Frankenstein o el moderno Prometeo (1818) surge en una noche en la que se encontraban reunidos, en Ginebra, Suiza, Mary, Percy, Clara, el poeta británico Lord Byron, con John Polidori, médico personal de este último. Así pues, en la velada Byron propuso que los reunidos pensaran en una historia de terror que deberían contar en la siguiente reunión. Polidori escribió una novela, El Vampiro (1819), y Mary logró bosquejar lo que sería posteriormente su gran creación, la novela gótica: Frankenstein.

Se trata de una historia de ficción, que ha tenido múltiples y variadas interpretaciones a lo largo del tiempo. Dado que Inglaterra había atravesado su primera Revolución Industrial, a mediados del siglo XVIII, una lectura de la novela se orienta a pensar en la relación establecida entre el hombre y las máquinas, en un mundo cada vez más hostil y que aislaba al hombre de sus congéneres; otra se orienta a la (relativa) esperanza puesta en la ciencia, pues a través de ella se podía dar vida a otro ser humano, con la sola intervención de conocimientos científicos.

Grosso modo, el monstruo creado por Victor Frankenstein, en un laboratorio, resulta una aberración para su inventor, quien se arrepiente de haber hecho surgir semejante criatura. Sin embargo, ese ser no viene al mundo con maldad, todo lo contrario, es sensible y sólo busca aceptación y cariño, pero el rechazo constante del que es objeto dondequiera que se aparezca, le hace transformarse en un ser rencoroso y malvado.

Dado que no encuentra comprensión ni amor en la especie humana, busca al doctor Victor para exigirle que le prodigue la felicidad a la que tiene derecho…

Esta es la historia que ha tenido ocupado a Guillermo del Toro por varios años trabajando para llevar por fin a la pantalla grande. Frankenstein ha sido adaptado recientemente por el cineasta mexicano en una película muy personal, estrenada en este 2025. Del Toro ha profesado una profunda admiración por Mary Shelley y su obra desde la infancia, afirmando incluso que «Cambiaría toda mi carrera por una tarde tomando el té con Mary Shelley». El cineasta se ha identificado con la criatura de la novela desde su primer encuentro con la historia, sintiendo que él era el monstruo incomprendido. La relación entre ambos es la de un creador contemporáneo que reinterpreta, con respeto y una conexión emocional profunda, el mito fundacional del terror gótico y la ciencia ficción creado por Mary Shelley hace más de 200 años.

TZOMPANTLI DE GUSTAVO MONROY, UN MURAL EN SAN IDELFONSO

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Tzompantli un réquiem que resignifica la muerte como acto de resistencia.

“La memoría personal es frágil, la memoria social, la memoria colectiva, es duradera, y pasa de generación en generación. Pinto para no olvidar, para iluminar estos tiempos oscuros que me ha tocado vivir”.

Siguiendo esta línea de diálogo entre historia, sociedad y expresión artística, San Ildefonso exhibe Tzompantli (3.10 por 11 metros) obra monumental de Gustavo Monroy, un artista que ha desarrollado un lenguaje visual propio que, con crudeza y sensibilidad, entrelaza memoria y presente. Su propuesta trasciende la contemplación estética: busca confrontar al espectador con las huellas de la violencia que atraviesa el México  actual, invitándolo a reconocer en las imágenes el eco de una herida compartida.

Gustavo Monroy retoma la referencia visual del “Huey Tzompantli”, resaltando la brutalidad y solemnidad de la muerte para transmitir la idea de un sacrificio colectivo y evocar el rol de los mexicas como guerreros al servicio de sus dioses. Mediante una composición que estratifica paisajes y capas temporales, el mural vincula el pasado prehispánico con la actualidad, recreando un territorio mexicano marcado por los restos simbólicos de quienes han fallecido a causa de diversos conflictos sociales.

“A raíz de este nuevo descubrimiento (hallazgo de una nueva sección del Huei Tzompantli) comencé a pintar una larga hilera de cráneos pensando en estas dos realidades: un estado de luto permanente por los muertos de aquellos días de pandemia y en nuestro pasado prehispánico”, contó el artista durante la inauguración.

El pintor Gustavo Monroy (Ciudad de México, 1959) es el segundo artista en participar en el proyecto del Colegio de San Ildefonso que consiste en exponer de manera temporal murales contemporáneos que dialoguen con el legado artístico del recinto. El primero fue el pintor y escultor Alberto Castro Leñero, cuyo mural Desplazamiento se exhibió del 29 de marzo al 28 de septiembre pasado. Ahora, itinerará al Museo Vivo del Mural.

El muralismo mexicano surgió en el Colegio de San Ildefonso en la década de 1920, impulsado por José Vasconcelos, quien convocó a Diego Rivera, Fernando Leal, Fermín Revueltas, Ramón Alva de la Canal, Jean Charlot, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco a pintar sus muros, lo que marcó el inicio de un movimiento artístico que transformaría la historia del arte en México. Aquellos artistas plasmaron el origen histórico y mítico de México, abordando temas como el mestizaje, la revolución y la clase obrera y consolidando al recinto como un espacio fundamental para el arte y la educación en el país.

A lo largo de más de cuatro décadas, Monroy ha construido una obra que, en sus propias palabras, puede entenderse como una auténtica “bitácora de la violencia” en México. La mayor parte de sus piezas reflejan problemáticas que no sólo atraviesan la vida del país, sino que también, son universales: migraciones, desapariciones forzadas, masacres, feminicidios, opresión e injusticia. En este contexto, Tzompantli se erige como un clamor por la justicia olvidada y por el derecho a la vida arrebatada. A través de la resignificación de la muerte ritual como ofrenda a Huitzilopochtli, la obra representa un desmoronamiento social y, al mismo tiempo, una forma de resistencia de la vida frente al olvido.

La obra comenzó a gestarse en 2020 y concluyó en 2025; en medio de la incertidumbre global provocada por COVID-19, el autor encontró su inspiración en el hallazgo de una nueva sección del Huey Tzompantli, descubierto por primera vez en 2015 en la calle de Guatemala No. 24, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Ideada inicialmente como un tributo a los fallecidos por la pandemia, esta monumental pieza de óleo sobre tela de 3.10 metros de alto por 11 metros de largo, fue ampliando su significado hasta integrarse a la narrativa contemporánea, en la que se acumulan víctimas no solo del virus, sino también de violencias anónimas que forman parte de este altar simbólico de cráneos sacrificados. En este sentido, la inauguración del mural adquiere un valor histórico al coincidir con el décimo aniversario del descubrimiento de aquel vestigio arqueológico, pero también por responder a los reclamos sociales de verdad y justicia que en la actualidad enarbolan los colectivos de víctimas, madres buscadoras y defensores de los derechos humanos.

«Ya no es el Tzompantli Covid, sino que se convirtió en una pieza que abraza a los desaparecidos, (las víctimas de) los feminicidios, los muertos y la violencia general. Además, lo integro un poco al concepto (manejado en el Templo Mayor) y a figuras prehispánicas, como la serpiente, que es símbolo de fertilidad; lo trabajo como capas arqueológicas que van desde el Tzompantli original hasta nuestra época”, dijo en entrevista Monrroy.

La obra retoma el símbolo del tzompantli como una estructura ritual que evoca no solo la muerte, sino el ciclo permanente de vida, sacrificio y renacimiento.

“Las dos serpientes representan el viaje de la muerte hacia la vida. Es un canal simbólico, un Mictlán que conecta con la fertilidad”, explicó. En el basamento de la pieza se aprecian líneas de cráneos que dan origen a una narrativa visual que incorpora armas modernas, elementos naturales, ruinas y cielos humeantes: una metáfora del territorio mexicano atravesado por conflictos.

Es también una propuesta que recupera el espíritu didáctico del muralismo clásico. “No se trata de un mural que complique su lectura. Yo quiero que se entienda, que se reconozca la historia y la realidad que estamos viviendo”, afirmó Monroy.

Ubicada en el primer piso del patio principal del recinto, la pieza muestra un largo paisaje sembrado con hileras de cráneos, con esta intervención, Gustavo Monroy prolonga el pulso del muralismo del siglo XX, al convertir su trabajo en una resonancia de reflexión y en un llamado al compromiso social. Su pieza se erige como un réquiem, compuesto por cortes transversales del paisaje que recorren desde la época prehispánica hasta nuestros días, en un acto de expiación frente a las realidades que nos hieren y conmueven. La obra se integra al recinto mediante paneles móviles, para respetar la arquitectura del patio interior y en diálogo con los murales históricos de José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros, Fernando Leal, entre otros.

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Gustavo Monroy nació en la Ciudad de México en 1959 y estudió en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda. Desde mediados de los años ochenta, su obra ha destacado en el ámbito nacional e internacional, formando parte de importantes museos y colecciones en México y Estados Unidos. Entre ellas se encuentran el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México, el Museo de Arte Contemporáneo de Aguascalientes, el Museo Nacional de la Estampa, el Museo Universitario de Ciencias y Artes de la UNAM, el Museo de Arte Contemporáneo Carrillo Gil, así como el Museum of Modern Art (MoMA) de Nueva York, el Museum of Art de la University of Arizona, el Latin American Art Museum de Long Beach, el Mexican Museum de California, el Princeton University Museum, el Museo Casa Diego Rivera en Guanajuato, el National Museum of Mexican Art en Chicago y el Museo Alfredo Zalce en Morelia, Michoacán.

Pintor, grabador y dibujante, Monroy ha participado activamente en la vida cultural del país, construyendo una obra que recupera la memoria de los tiempos violentos de México. Ha recibido diversos reconocimientos, entre ellos el Premio de Pintura de la IX Bienal Rufino Tamayo. Es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte y ha fungido como jurado en certámenes nacionales, como la XII Bienal Rufino Tamayo.

Estrenan Juan Balam en versión bilingüe interpretada en la selva maya con más de 32 actores en escena.

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Con una versión mexicana, pero sobre todo yucateca y maya, es decir bilingüe, el Laboratorio de Teatro Campesino e Indígena LTCI de X’ocen y el Colectivo Escénico El Sótano estrenarán en Yucatán la obra de teatro dramática Juan Balam, con funciones que tendrán lugar los días 24, 25 y 26 de octubre de 2025 a las 18 horas, en el espacio protagónico que tiene el LTCI en la selva de X´ocen que será un escenario protagónico porque Juan Balam es un niño tigre y todo el relato está atravesado por animales.

Se trata de una adaptación de la obra dramática Salvajada del escritor argentino Mauricio Kartun, basada en los famosos Cuentos de la Selva del uruguayo Horacio Quiroga (1878-1937). La obra tendrá más de 30 actores en escena con niños, jóvenes y adultos del Laboratorio de Teatro Campesino e Indígena de X’ocen, en co-producción con el equipo del Colectivo Escénico El Sótano.

En una conversación la maestra Rendón reconoció que para los miembros del Laboratorio sido una rica experiencia trabajar con el colectivo de El Sótano, algo que no habían hecho, y que les ha permitido en lo que va del año una actualización en expresión corporal y acondicionamiento físico pues la obra está planteada como un proyecto multidisciplinario. Además destacó que el escenario en el que se presentará Juan Balam, la selva, es el espacio natural en el que fue inspirada la historia, algo único en la puesta en escena de esta obra de teatro por lo que para los espectadores será una oportunidad única de ver esta obra en este lugar.

También destacó los valores de los que trata la obra acorde con el contexto mundial, que son mensajes de esperanza ante la deshumanización que vive el planeta en temas como el medio ambiente, la violencia, el odio, el despreció y la discriminación a lo diferente.

Juan Balam es una adaptación que Bryant Caballero, director de teatro, trajo de Buenos Aires al conocer la puesta de Mauricio Kartun.  La trabajó por dos años para el Colectivo Escénico El Sótano y presentó una lectura dramatizada en Mérida con el nombre de Juan Balam. Luego la propuso a la maestra Delia Rendón y desde enero comenzaron a trabajar ambos colectivos en X´ocen para llevar por primera vez la obra a escena.

“La cosa más delicada en el proceso ha sido dialogar con el Laboratorio, porque nos enfrentamos a un equipo de personas que llevan una larga trayectoria y tradición de quehacer teatral que no queríamos interrumpir sino contribuir, y allí estaba la dificultad, que era lo que me quitaba el sueño. Pero la experiencia nos está haciendo descubrir un conjunto de saberes que nos ha enriquecido mutuamente”, dice Caballero tras la experiencia de trabajo con ellos en los meses que van del año.

“Algo que me tiene muy atrapado en la mirada y el interés es el vínculo que ellos tienen con la naturaleza, porque Juan Balam es un niño tigre, y todo el relato está atravesado por animales en la selva”, agrega.

Adelantó que el elenco será estelar ya que son las maestras y maestros del Laboratorio, serán quienes lleven los personajes protagónicos, y los jóvenes talleristas serán de los personajes de sostén, mientras los niños y niñas realizarán los cuerpos actorales de los animales o del pueblo. “Esa lógica transgeneracional de ellos es bien bonita de observar, pero bien difícil de abordar; sorprende mucho lo fácil que ellos lo tienen introyectado en su lógica de trabajo, porque hay niños de seis o siete años y adultos que ronda los setenta años… ese abanico de edad en escena, en ejercicio de ficción, es muy hermoso de mirar, pero también es muy difícil de manejar, sin embargo muy gozoso. Para mí ha sido una experiencia abrumadora enfrentarme a todas esas nuevas realidades de ir construyendo con el Laboratorio la pieza”.

Esta versión de Juan Balam tendrá más de 30 personas en escena. Y cuenta que hay un personaje que hacen una veintena de ellos, se trata och kaan (la boa), que es una pitonisa que interviene muy directamente en la historia y produce sucesos mágicos; en el escenario se humaniza y es interpretada por un cuerpo de 20 actores que atraviesa el escenario.

La obra será bilingüe, Caballero y su equipo tuvieron primero que adaptar la pieza al yucateco porque tenía mucho calo argentino, y ahora con el Laboratorio se ha hecho el trabajo de traducirla al maya. “Un  equipo de jóvenes del Laboratorio, de alrededor de 18 o 19 años, han encargado de la relectura de la pieza y la selección de los textos que les interesaba traducir para darle un arco a la historia, aunque el peso del español es mayor, la obra puede entenderse en maya gracias a este trabajo en colectivo, que no fue sencillo, porque el maestro Mauricio Kartun escribe de un manera muy metafórica, con un lenguaje muy poderoso y también difícil de pasar a otra lengua. Una vez que habían construido la traducción del maya al español quedaba anonadado, porque lograban una metáfora similar, un paralelismo de lo dicho; aunque también hay que decirlo, otras veces les costaba mucho y dejaban el diálogo tal cual en maya. Creo que la gente que habla maya lo disfrutará mucho también desde el lenguaje”.

Caballero reconoce que la obra llevará un trabajo actoral doblemente difícil porque la mayoría de los actores son bilingües, y casi todos tienen diálogos en las dos lenguas, con diálogos en dos lenguas que va uno después del otro. “Habitar una emoción es complicado, pero habitar una emoción y volver a habitarla con la misma verdad, en dos lenguas, hace el trabajo actoral con alto grado de dificultad, y eso es también muy admirable y aplaudible, digno de admirar”, afirma.

“Estamos convencidos de que producir teatro en lengua maya es una herramienta que permite el rescate del idioma, costumbres, tradiciones, ceremonias, historia, leyendas, fortaleciendo el sentimiento de identidad, de pertenencia. Trabajos como el de Juan Balam permiten a la población maya hablante acceder al teatro universal”, afirma Sylvia Saldaña, promotora cultural y representante del LTCI y añade: “Este es el primer proyecto en coproducción que en sus 36 años de existencia realiza el LTCI de X’ocen, que con gran emoción aceptó la propuesta del Colectivo Escénico El Sótano, ambos comparten la visión e interés de hacer teatro comunitario”.

Las presentaciones de esta obra, beneficiaria del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales, serán en X´ocen, tendrán a la selva es personaje protagonista. EL TLCI cuenta desde 2019 con el apoyo de la Dirección de Vinculación con Estados y Municipios de la Secretaría de Cultural de Gobierno de México. El teatro del Laboratorio de Teatro Campesino e Indígena es un espacio al aire libre, de belleza admirable y será en un escenario que se antoja excepcional. El LTCI de X’ocen y el Colectivo Escénico El Sótano esperan llevar Juan Balam también a Tabasco al escenario del otro Laboratorio, y a Veracruz, Oaxaca, y al Complejo Cultural Los Pinos en Ciudad de México

PAISAJES BAJO SOSPECHA. Exposición de artistas cubanos emergentes.

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La exposición PAISAJES BAJO SOSPECHA reúne a un grupo de artistas cubanos de una generación que se reconoce como emergente dentro del panorama artístico de Cuba, pero cuya presencia en concursos, ferias de arte, museos y muestras internacionales ha legitimado su trabajo marcado por la exploración y el riesgo, a pesar de la juventud de sus protagonistas: Javier Barreiro, Rosa Cabrera, Lianet Martínez, Giselle Lucía Navarro, Greta Reyna, Omar Tirado y Carlos Zorrilla.

Por primera vez en México estos artistas cubanos se reúnen en una colectiva que se presenta en la galería Picci Fine Arts, en colaboración con el Consejo Nacional de Artes Plásticas de Cuba. Se trata de artistas ya reconocidos en regiones de América y Europa pertenecientes a una generación de creadores nacidos entre 1988 y el año 2000; la muestra ha sido curada por Lisset Alonso Compte, también una joven investigadora y subdirectora artística del Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam.

La exposición –que incluye pintura, instalación, fotografía, textil y obras mixed media– se inaugura el próximo 23 de octubre a las 19 horas en Alpes 700A, Lomas de Chapultepec,  11000, Ciudad de México. En la inauguración estarán presentes algunos de los exponentes como Greta Reyna y la curadora de la muestra.

El título de la muestra, PAISAJES BAJO SOSPECHA, propone un recorrido por geografías en tensión, donde lo visible y lo invisible, lo propio y lo ajeno, se entrelazan en un mapa afectivo-político. Aquí los artistas no solo representan paisajes: los ponen en duda, los habitan desde la sospecha, y nos invitan a mirar más allá de la superficie para descubrir las fisuras y potencialidades. Se trata de propuestas que dan continuidad a ese hálito tropológico y de vocación social que históricamente ha caracterizado al arte cubano, pero que se mueven también con soltura en el terreno de la experimentación y las tendencias más actuales del arte contemporáneo.

Curada por Lisset Alonso Compte (Villa Clara, 1992), quien ha desarrollado más de treinta proyectos expositivos en Cuba, América Latina y Europa, las obras seleccionadas dialogan en torno a la idea del paisaje, proponiendo una lectura que incorpora la sospecha como herramienta crítica. Los artistas dialogan a partir de sus experiencias generacionales y personales, explorando cómo el paisaje se convierte en un escenario de incertidumbre y transformación.

“Las obras desdibujan la frontera entre lo exterior y lo íntimo, evidenciando cómo el entorno social y político impacta en la construcción del yo y del espacio habitado. La migración, tema recurrente, aparece no solo como desplazamiento físico sino como condición existencial que desestabiliza la idea de hogar y pertenencia. La crisis social, con sus efectos visibles en el paisaje y en la vida cotidiana, se refleja en imágenes fragmentadas, cargadas de ausencias y tensiones. El paisaje doméstico emerge como espacio de resistencia y reconstrucción, donde se inscriben memorias, deseos y conflictos. Paso a paso el paisaje transita hacia la abstracción, tejiendo visiones que no solo hablan del mundo sensible sino de ese que creamos en nuestras mentes”, advierte en el texto curatorial Lisset Alonso.

Javier Barreiro (San Miguel del Padrón, 1986) ha explorado una amplia gama de géneros dentro de las artes visuales, su obra abarca el videoarte, instalación, intervenciones públicas, grabado, dibujo, y pintura, siendo este último su medio más actual y expresivo. Ha participado en más de 40 colectivas y 11 individuales. Sus obras están incluidas en colecciones privadas en España, Países Bajos, Portugal, Francia, Estados Unidos, Canadá y China.

Rosa Cabrera (La Habana, 2000) participó en el festival Art Exchange (Cuba-España). Es una artista visual que utiliza el performance para desafiar las convenciones sociales. Su obra se centra en subvertir los patrones de comportamiento morales, a menudo criticando las estructuras de poder.

Lianet Martínez (Cienfuegos, 1993) ha participado en ediciones de la Bienal de La Habana, en ferias como Zona MACO y Osaka Art Fair. Este 2025 realizó una residencia artística en Nueva York, con el apoyo de las fundaciones Cuban Artists Fund y Rockefeller Brothers Fund. Su obra se centra en el ámbito tridimensional, utilizando la instalación y la escultura para explorar conceptos de memoria, tiempo, espacio y metafísica.

Giselle Lucía Navarro (La Habana, 1995) es una artista multidisciplinaria: poeta, escritora y diseñadora. Su trabajo se caracteriza por la fusión de la literatura y las artes visuales, especialmente el arte textil. Ha participado en exposiciones en Cuba, España, Italia y Suecia.

Greta Reyna (La Habana, 1991) su obra explora la tensión entre la forma y la fractura, transformando objetos desechados en portadores de nuevas narrativas. Su estilo ha sido descrito como una estética que celebra lo imperfecto y lo convierte en un espacio de resistencia y posibilidad. Vive y trabaja entre Cuba y España.

Omar Enrique Tirado (Santa Clara, 1992) ha realizado intercambios artísticos en México y Alemania. Su trabajo explora los vestigios, los rastros y las marcas que quedan en los hogares y que revelan la historia y las costumbres de las personas que los habitaron. Ha expuesto en Cuba y España, su obra forma parte de la Colección Viñas-Gil de España.

Carlos Zorrilla Montes (La Habana, 1988) Su producción habla de una ruptura con las fronteras culturales y su discurso construye puntos de encuentro con generaciones anteriores. Pertenece a una generación enajenada de todo lo que sucede a su alrededor (políticamente hablando), que se concentran más en su proceso de creación y en el mensaje que desean transmitir. Su obra ha sido expuesta en galerías de Cuba, México y Estados Unidos; y sus piezas forman parte de colecciones privadas internacionales.

Las obras de estos artistas, ha decir de Alonso Compte tienen atmósferas difusas y horizontes desvanecidos que convierten el paisaje en un testimonio de la experiencia migratoria; son mapas emocionales donde la travesía, la pérdida y la esperanza se funden en imágenes descarnadas que reflejan la inestabilidad de quienes cruzan fronteras físicas y existenciales; sus paisajes son espacios marcados por la nostalgia y la resiliencia; sus creaciones destilan la frescura del diseño contemporáneo, en un diálogo con formas tradicionales; y algunos encarnar la conexión profunda entre el hombre y la tierra,  revelando tensiones entre memoria, ruina y resistencia.

Obras que exploran la pintura, la instalación y el objeto escultórico, y expanden el discurso hacia el paisaje interior y doméstico; interrogan la intimidad del hogar, la memoria familiar y los pequeños rituales cotidianos, revelando cómo lo aparentemente seguro puede tornarse sospechoso bajo la presión de la crisis. El hogar, lejos de ser refugio, se vuelve escenario de carencias y éxodos.

“Esta exposición es una invitación a repensar el paisaje contemporáneo como un espacio en disputa, atravesado por historias personales y colectivas, donde cada imagen, es testimonio de una generación que se enfrenta al reto de imaginar nuevos horizontes en medio de la incertidumbre. Pero mientras haya personas dispuestas a alterar el orden establecido, hay esperanza”, reflexiona Alonso Compte.

PAISAJES BAJO SOSPECHA colectiva que reúne el trabajo de siete artistas cubanos emergentes que están agitando al mundo, se presenta en Picci Fine Arts —Alpes 700A, Lomas de Chapultepec,  11000, Ciudad de México—y podrá visitarse hasta el 22 de noviembre.

Luciano Spanó presenta Entre ver y pintar. Una exposición que atestigua el valor de los coleccionistas.

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Se trata de una colección que contiene obras representativas del trabajo de Spanó que han sido objeto de la crítica de arte, y que atestigua el valor fundamental que han tenido en la historia del arte la participación de los coleccionistas. La exposición se inaugura en el Museo José Luis Cuevas el 23 de octubre, en una ceremonia con un concierto a cargo del Settecento Ensamble con música barroca.

La exposición “Luciano Spanó entre ver y pintar (Diversas obscuridades, diversas luminosidades)” tiene el propósito de reconocer y explorar la trayectoria del pintor Luciano Spanó (artista ítalo-mexicano), a través de una colección que constituye una revisión de su obra y celebra sus cincuenta años de haber llegado a México y cuarenta como creador.

La muestra, que se inaugura el 23 de octubre a las 19 horas en el Museo José Luis Cuevas, está compuesta por más de 60 piezas en las que reúne gráfica, dibujo y pintura (mucha en gran formato) que forma parte de la colección de la Galería Arte Contemporáneo SMA  y de lo colección Gómez-Leyva. Contiene obras desde 1989 hasta la actualidad, que son una revisión de su trabajo pues muestra las diferentes etapas, estilos, temáticas y soluciones que ha dado este artista a su obra.

Comprende piezas abstractas y otras figurativas, pero también obras que están justamente en la línea media entre ambos caminos. Trabajos de un artistas que desde sus inicios fue considerado por el pintor José Luis Cuevas y la crítica de arte Raquel Tibol  como “uno de los mejores jóvenes dibujantes de México”, y por Teresa del Conde “uno de los jóvenes pintores con mayor incidencia dentro del panorama”. En esta colección hay pinturas que han sido muy representativas del trabajo de Spanó a lo largo de su trayectoria e incluso objeto de la crítica de arte al ser parte de sus exposiciones en el Museo del Chopo, en el Museo Carrillo Gil, o el propio Museo Cuevas.

La muestra también atestigua el valor fundamental que han tenido a lo largo de la historia del arte los coleccionistas, que al adquirir la obra de un artista permite al creador poder seguir su práctica creativa, resguardar las obras en el tiempo, mostrar sus colecciones para ser vistas por nuevos espectadores, y crear un diálogo con el pasado, preservar la historia y ayudar a entender la cultura de un país enriqueciendo el acervo cultural.

La muestra, al presentarse en colaboración con el Club Rotario Campos Elíseos, impulsa el proyecto filantrópico de recaudación de fondos de sus programas de ayuda a grupos en situación vulnerable, pues se tiene planeado el sorteo de tres obras de Spanó, que servirán para el financiamiento de los proyectos este Club Rotario.

En el catálogo que se ha preparado expresamente para esta exposición, Héctor Gómez, director general de la Galería Arte Contemporáneo SMA, expone que esta muestra “ubicada y colocada como un juego de “espejos”, de “reflejos” de “auto observación” permitirá al público ver, reflexionar, confrontarse; distinguir y disfrutar la forma en que Spanó se expresa, se construye, se deconstruye, para develar los contrastes entre las “diversas obscuridades” y “las “diversas luminosidades”.

Apunta: “Creemos que la muestra sucede una doble expresión: por una parte, está la palpitante obra de este creador y, por la otra, la del coleccionista (o mejor dicho, los coleccionistas) a través de la exposición de sus artistas y de su acervo. Una genuina expresión que evidencia la pasión, los intereses intelectuales, la cosmovisión y el gusto estético de éstos últimos”.

En su ensayo la crítica de arte Sylvia Navarrete afirma: “La magistral progresión de su técnica, la terca y ardua experiencia en el taller y los viajes a Europa contribuyeron a hacer de su obra una de las más tenaces e interesantes de nuestra escena actual. No sólo soslaya el conflicto entre la obediencia a la tradición y el desafío a la misma, sino que eleva la retraída labor del artista a un rango casi metafísico”.

Para el historiador de arte Edgardo Ganado Kim: “La obra de este artista ha transitado por temas y formas de los más disímbolo según sus experiencias de vida. El claro contraste entre los cuerpos desnudos concretos y remarcados por veladuras en primer plano nos hace evocar míticamente que el primer ser humano fue realizado en barro. Esto en otras obras se enfrenta a los fríos y rectos puentes que son representados a partir de violentos escorzos”.

Por su parte Jorge Reynoso Pohlenz del comité curatorial del Museo Cuevas, recuerda que desde su inauguración en 1992, el Museo ha alojado distintos momentos de la búsqueda creativa de Spanó, artista que se puede considerar “de casa”.

El catálogo también incluye una entrevista que realicé al pintor sobre su vida y obra. Allí Luciano Spanó  expresa: “la pintura para mi sigue siendo una lucha constante que no tiene que ver con la figuración o la abstracción, sino con la buena pintura, al final lo que me importa es que la pintura tenga una emoción, transmita una emoción y motive a algo”.

«Creo que la pintura de todo artistas se ve marcada por su historia personal, la vida influye en lo que uno hace, y por supuesto utiliza su propio personaje para producir», contó el pintor desde su estudio de la colina Condesa en la Ciudad de México.

«Sé que hay muy poca gran pintura porque es muy difícil llegar a esa magnificencia. Después de todo el arte es un trabajo de algunos seres humanos muy sensibles que logran interpretar su mundo y su momento universal, y uno cuándo se reconoce en ellos, reconoce una gran obra», afirmó

Parte de esta compilación de obras, ya fueron expuestas en dos recintos del norte del país por la Galería Arte Contemporáneo SMA. Primero en el Museo de Arte Contemporáneo de Tamaulipas (MACT), y  depués Museo Reyes Meza de Nuevo Laredo, bajo el título “Luciano Spanó ENTRE DOS MUNDOS” en donde se exhibieron 57 óleos de este pintor.

Ahora la exposición “Luciano Spanó entre ver y pintar (Diversas obscuridades, diversas luminosidades)” se inaugura este jueves 24 de octubre a las 19 horas en Museo José Luis Cuevas –Calle Academia número 13, Centro Histórico, CDMX—.  En la ceremonia de inauguración, con la presencia del artista, el Settecento Ensamble, especializado en música barroca, ofrecerá un concierto a cargo de su ensamble integrado por: Mónica López Lau (flautas de pico), Carlos Rangel (guitarras antiguas), Luis Reyes Ticó (violone) y Norma García (clavecín). La muestra estará abierta a los visitantes hasta el 9 de noviembre de 2025.