Marbella, Málaga.- El cantante Diego Boneta, por su implicación en diferentes proyectos sociales, y en especial en la crisis COVID. Estuvieron presentes también los mexicanos: Renata Notni, Aislinn y Vhadir Derbez, y Lorenza Azcárraga.
La Gala Starlite en la subasta consiguió una de las cifras más elevadas en su historia, con una recaudación superior al medio millón de euros en su decimotercera edición, para continuar con la labor de Sandra García-Sanjuán y Antonio Banderas de llevar una vida mejor para quienes más lo necesitan.
Lo más cotizado en la subasta fue el NFT del artista Pedro Sandoval, con Antonio Banderas, que se proyectó en la pantalla más importante del mundo, el Nasdaq de Nueva York, en Times Square. Quien lo desee, puede tener su propio NFT conmemorativo de la Gala Starlite Porcelanosa 2022, y sumarse a los artistas y celebrities que lo adquirieron durante la Gala, haciendo un donativo de 500 € para colaborar con los proyectos sociales.
Los anfitriones, Antonio Banderas y Sandra García-Sanjuán, compartieron una velada deliciosa donde no faltaron las sorpresas, la música y la diversión, conducida magistralmente por los ya habituales presentadores de honor, la top model Valeria Mazza, el actor Iván Sánchez y la televisiva Luján Argüell.
“Hablando antes con Antonio, amigo, cómplice y compañero de aventuras, pensábamos en todo lo que hemos logrado durante estos trece años juntos. Quiero dar las gracias a todos los artistas y los amigos que nos apoyan, que nos quieren y que nos siguen, no tengo palabras suficientes de agradecimiento”, agradecía Sandra García-Sanjuán, gran anfitriona de la noche junto a Antonio Banderas: “Sandra no para de decir que yo soy el alma de este proyecto, pero no es verdad. El alma real es ella, es la que se parte el alma porque esto suceda todos los años, y es la que un día hace ya trece años se presentó en mi casa para proponerme hacer esto juntos. Hemos pasado tiempos muy difíciles por la pandemia. Gracias a Dios, estamos aquí de nuevo y trataremos de que esta noche sea una buena recaudación para poder atender con los fondos todos los compromisos fundacionales”, respondía el actor.
Además del objetivo recaudatorio que permite hacer realidad los numerosos proyectos solidarios que la Fundación Starlite soporta, la Gala Starlite Porcelanosa distingue la labor y el compromiso de las personas más solidarias del momento. Entre los galardonados, el artista universalmente conocido Andrea Bocelli, quien recibió el premio especial Starlite Porcelanosa 2022 por su trabajo al mando de la Fundación Andrea Bocelli.
Entre los premiados estaba también Alejandra Gere, quien acudió acompañada de su esposo, Richard Gere,
William Levy fue otro de los grandes premiados por su compromiso social, además de por su historia (se escapó de Cuba en una patera, estando tres días en mitad del mar, y lo reportaron como preso político). Es un ejemplo de superación y demostración de la fuerza que tienen los sueños frente a la adversidad.
Ana Obregón, por su incansable lucha contra el cáncer en jóvenes y niños a través del trabajo de investigación de la Fundación Aless Lequio.
Carla Pereyra, quien lleva ocho años promoviendo y liderando la campaña anual “Contra el hambre lo damos todo” junto a Cruz Roja y Chucho Valdés, como Embajador de Buena Voluntad de la FAO en su combate contra el hambre.
Entre otros invitados estuvieron, la ministra de Industria, Comercio y Turismo del Gobierno de España, Reyes Maroto, Victoria Federica de Marichalar y Borbón, María Casado, Ágatha Ruiz de la Prada, Santiago Segura, Fran Rivera, Lourdes Montes, Ana Obregón, Ainhoa Arteta, Vanesa Romero, Loles León, Teresa Baca, Carmen Lomana, Fiona Ferrer, Luján Argüelles, Víctor Puerto, la princesa Beatrice de Orleans, Juan Peña, Iván Sánchez, Alfred García o Agustín Bravo, entre otros.
Fotos: Starlite

Hernández Oriente, curadora de la exposición de 
El frío en Santiago de Chile se ha dejado caer sin piedad. Temperaturas que van desde los dos grados bajo cero, desde muy temprano por la mañana, hasta los catorce grados de la tarde, pequeño consuelo para muchos. La escarcha matutina se aglutina al césped como si fuera harina espesa, brillante y terrorífica. Una imagen perentoria y que tiene la última palabra (tomo prestada literalmente esta reflexión de Barthes), capaz de horadar abrigos, huesos y secretos personales. Santiago en este tiempo, donde más encima no ha llovido casi nada, nada, cobija el hastío y languidece bajo un smog imponente y apocalíptico. La gente tose, tirita y camina robóticamente a la vez. Sus miradas se congelan frente al asfalto callejero, al semáforo, a las veredas o a un punto perdido en el horizonte (quién sabe si allí encuentran algún recuerdo perdido del verano pasado, con ropa ligera y terrazas desbordadas en jolgorio y cerveza). La mascarilla pandémica es acompañada por bufandas negras. En esta capital de Sudamérica -pareciera estar hundida en una cadencia indolente que llega a desconcertar- se multiplican los transeúntes con indumentaria oscura y gris, aunque el sello de la diferencia se puede hallar, a veces, en parejas caribeñas o grupos de adolescentes vestidos con chaquetas y zapatillas muy coloridas, transgrediendo la norma del estilo sombrío. Gonzalo Rojas afirmaba que Santiago era “capital-de-no-sé qué”. Esta ciudad podría manifestarse como paisaje de pesadilla nocturna donde reina el Imbunche, aquel monstruo cuadrúpedo y pequeño de la mitología mapuche y de la isla de Chiloé, con intenciones de deformar avenidas y edificios. Imbunchismo en todo su esplendor jorobado, de cemento, con ese espíritu desolador tan bien definido por Joaquín Edwards Bello en una de sus crónicas, aparecidas en su libro Mitópolis.
Hace unos días vi por televisión un documental de Carlos Flores del Pino donde retrataba a un cincuentón José Donoso, escritor chileno y figura clave del boom latinoamericano. Era el Chile de mediados de los setenta y el autor hablaba sobre su infancia, la monstruosidad latente en su obra, la evocación de lugares y personas de gran significado en su vida como Teresa Vergara, la sirvienta que lo cuidó y crió desde niño y quien aparece en el film al igual que el padre del novelista, su sobrina Claudia, el crítico y académico Cedomil Goic o María Elena Gertner, Enrique Lihn y Guillermo Blanco, amigos de la Generación Literaria del Cincuenta. Este trío mantiene con Donoso una animada charla en un restaurante capitalino, alrededor de una mesa con suculenta comida, ponche de durazno, borgoña (vino tinto con frutillas), humo de tabaco -cuando se podía fumar sin problemas al interior de los recintos cerrados- y al medio un micrófono que cuelga boca abajo, donde los ilustres tertulianos intercambian animadamente ideas, anécdotas y nombran con afecto a Teófilo Cid, poeta surrealista del grupo La Mandrágora, parroquiano de míticos bares y artífice indiscutible de la convergencia entre desvarío etílico y academia. Donoso se consideraba un “paria” frente a la sociedad, pero supo encontrar en la escritura su refugio ante la incomprensión del resto, su lugar sin límites, parafraseando el título de una de sus grandes novelas, apetecida por Luis Buñuel para llevarla al cine (al final la dirigió Arturo Ripstein con ese gran elenco mexicano formado por los entrañables Roberto Cobo, Lucha Villa, Gonzalo Vega, Ana Martín y Fernando Soler).






Y reflexiona: “Se cree que el yo es el cuerpo, pero si ese concepto está en el cerebro, en qué parte del cerebro, incluso los pensamientos nos hacen creer lo que somos, pero ¿en dónde queda el yo?, ¿puede ser desmembrable? Allí está la forma y el fondo, representaciones que funcionan en el fondo de otras, como construcciones son espacios nada más de otros espacios y formas” dice Aidee de León quien para este proyecto cuenta con el apoyo del Sistema Nacional de Creadores.
En su pintura también su experiencia con la Escuela Nacional para Ciegos en donde ofreció algunos talleres y aprendió “esa realidad aparte donde creer que lo real es una ficción”. Algunas de estas obras están inspiradas en esa experiencia de aprender a ver con olores, con los pigmentos, la meditación, para crear modelos e imágenes nada más en la mente.
Aidee De León comenzó sus estudios de manera profesional en la Licenciatura en Artes Visuales en la Facultad en Artes y Diseño de la UNAM, dónde su interés por la pintura figurativa continuó hasta el posgrado que realizó en la Universidad de Barcelona. Allí cursó el Máster en Producción Artística e investigación, lugar dónde su pintura comenzó a profundizar en los objetos mismos a manera de deconstrucción. Las nuevas espacialidades que descubre en la pintura la llevan a estudiar abstracción en Buenos Aires con Ricardo Maldonado. Desde el año 2005 la autora incursiona en la abstracción con un lenguaje que se ha ido desarrollando hasta la actualidad con una poética propia. Investigó dentro del desarrollo de los conceptos de abstracción en su tesis de Maestría en Artes Visuales de su casa Máter y en la Universidad Complutense de Madrid. Desde 1998 ha participado en muestras colectivas en México y Europa, en Argentina y Asia, e individuales en México y España. Su trabajo ha sido seleccionado en certámenes y Bienales de pintura, ganó Mención honorífica en el Encuentro Nacional de Arte Joven, de Aguascalientes. También obtuvo el Premio Revelación a una Artista Iberoamericana, por parte de La Tertulia Ilustrada de Madrid. En dos ocasiones ha sido acreedora a la beca de Jóvenes Creadores del FONCA y actualmente a la beca del Sistema Nacional de Creadores de Arte. Ha realizado estancias en Kanazawa, Japón; Estancia de Producción en Pintura, Fundación Rodríguez Amat; Centro de Arte Contemporáneo, Barcelona. Ha sido seleccionada para formar parte del Archivo del Programa Bancomer-MACG Arte. Ha sido invitada a proyectos Comparte Arte 7 Colección: PSYKHÉ, arte pictórico abstracto, en Guadalajara, y en dos ocasiones al proyecto La poesía vista por el arte, y El arte del vino para MilenioTV.


El acto de presentación contó con la participación de Sandra García-Sanjuán, presidenta del Festival Starlite Catalana Occidente; Ignacio Maluquer, presidente del grupo Starlite; Anna Merino, autora del informe y directora de Economics en Strategy&, el área de consultoría estratégica de PwC; y Gonzalo Sánchez, presidente de PwC España, quien puso de relieve el impacto que tiene el Festival, empleado más de mil personas de manera directa, lo que le sitúa por encima de la media de la pyme española. Sandra García-Sanjuán ha destacado el valor que aporta el Festival a la dinamización del turismo tanto a nivel nacional como internacional.

Fue una noche donde público y artista comulgaron. Los temas fluyeron y se cantaron y bailaron los que el ritmo permitía. Las palmas se hicieron sonar en diferentes temas y la petición de: “otra, otra”, sonó varias veces.
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El curador detalla que sus personajes no son reconocibles como en