Skip to main content
Category

Sobre 2 ruedas

​El artista español José Luis Puche presenta por primera vez su obra en México

By Sobre 2 ruedasNo Comments

​CIUDAD DE MÉXICO – 5 de junio de 2026 – Con la inauguración de la exposición colectiva «Reconstruyendo futuros», la Ciudad de México recibe por primera vez la obra del artista español José Luis Puche. Afincado recientemente en Nueva York, ciudad donde ha fijado su residencia actual y desde la cual se enlaza activamente con el panorama del arte contemporáneo internacional, Puche llega al circuito mexicano con el propósito de dar a conocer su propuesta en este mercado, donde se perfila como un nombre de referencia debido a su actual proyección y crecimiento artístico.

​La muestra que sirve de marco para su presentación en el país llega de la mano de la galería neoyorquina de Vicky Alianelli y el espacio Casa Design Hunter. Con origen en Nueva York, el proyecto plantea una reflexión en torno al desplazamiento, la evolución creativa y la resiliencia. La exhibición abrió sus puertas el 4 de junio y se podrá visitar en la capital mexicana hasta el 9 de julio.

​Respecto al eje conceptual de la exhibición, la galerista y directora Vicky Alianelli señala: “Todos somos migrantes en algún momento de la vida. No solamente cuando cambiamos de país, sino cada vez que atravesamos una transformación que nos obliga a reconstruirnos. Esta exposición busca reflexionar sobre ese proceso y sobre el papel del arte como generador de oportunidades, empatía y futuros posibles”.

​Para esta primera incursión en México, José Luis Puche presenta una serie de obras de gran formato creadas ex profeso para el contexto y el público local, concebidas tras un periodo de producción en su estudio de Manhattan. Las piezas están ejecutadas con carbón graso, pastel graso y lápiz de color sobre papel Saunders Waterford.

​Puche cuenta con una trayectoria vinculada al ámbito cultural y social de su Málaga natal. En el plano de las tradiciones locales, el autor ha participado de manera activa en la Semana Santa malagueña a través de la realización de diversos carteles oficiales para varias de las cofradías de la ciudad. Asimismo, en el sector de las artes escénicas, destaca su relación profesional con el actor y director Antonio Banderas, con quien trabaja de cerca. Es el autor de un mural ubicado en las instalaciones del Teatro del Soho CaixaBank, un proyecto al que dio continuidad al asumir la realización de elementos de la escenografía para una de las producciones musicales de Banderas.

​Su interés por la identidad colectiva y el deporte también ha quedado de manifiesto en proyectos anteriores desarrollados en España. Involucrado con el ámbito futbolístico local, Puche desarrolló un proyecto artístico enfocado en enlazar los diferentes municipios y pueblos de la provincia de Málaga con el estadio de La Rosaleda y el Málaga Club de Fútbol.

​Para esta iniciativa, el pintor realizó una serie de obras que integraban los escudos de las diversas localidades invitadas junto a la simbología del club malagueño. Este trabajo contribuyó a estrechar la relación entre las comunidades de la provincia y el entorno deportivo, un antecedente conceptual directo de la obra que ahora presenta en la capital mexicana.

​Entre los trabajos presentados en esta ocasión destaca «La Rosaleda», una obra que se expone coincidiendo con la inauguración de la Copa Mundial de Fútbol de 2026.

​“Con ‘La Rosaleda’ busco entrelazar la memoria histórica, la pasión deportiva y los lazos culturales que unen a Málaga con México”, explica José Luis Puche. “La pieza rescata una conexión temporal: el Mundial de España 1982, año en que la selección mexicana disputó sus partidos en el estadio malagueño de La Rosaleda, convirtiéndose en el punto de partida de un diálogo transatlántico que hoy reactivamos con la celebración del nuevo torneo mundialista”.

​En el plano visual, la obra desarrolla una atmósfera de realismo orgánico basada en la paleta cromática de la bandera mexicana: verdes en el terreno de juego texturizado, blanco en la figura central del caballo y una combinación de tonos rojizos y carmíneos en el área de la grada. Sobre la portería, la figura de una joven mexicana protagoniza la escena, arropada por un manto dorado con iconografía de cactáceas. “Es un homenaje a mis propias raíces y una celebración del hermanamiento de dos tierras unidas por la historia del arte y el deporte, coincidiendo simbólicamente con el pitido inicial del Mundial de 2026”, añade el artista.

​El artista aporta también a la muestra la pieza «The Golden Leap» (El Salto Dorado), construida bajo una estética de cartelería desgastada y superpuesta para aludir al paso del tiempo y los procesos de la memoria.

​Sobre esta creación, Puche detalla: “En la parte inferior de la obra emerge una representación del manto de la Virgen de los Dolores Coronada de Málaga, cuyo diseño barroco de brocados en oro sirve como el cimiento espiritual de mi identidad”.

​En contraste, la parte superior derecha incorpora las figuras de dos clavistas de La Quebrada de Acapulco. El título de la obra remite tanto a estos nadadores como al concepto del «salto de fe» en la búsqueda de oportunidades. “Existe una relación conceptual entre la suntuosidad del manto sagrado malagueño y la evocación de la Edad Dorada de Acapulco; aquí, el uso del color oro conecta la historia de dos orillas”, concluye el autor.

​El discurso de «Reconstruyendo futuros» se complementa con las propuestas de otros creadores de la escena internacional. La muestra cuenta con obras de Angels Grau, Pamela Bell, Alberto Murillo, Laura Manuel, Ricky Crespo, Gaelle Hintzy-Marcel, Jesus Isnard, Cecilia Avendaño, Manuel Santelices y Cláudia Trewik, quienes aportan diferentes enfoques técnicos y conceptuales al proyecto.

​La iniciativa cuenta además con un componente filantrópico. Un porcentaje de las ventas de las obras, junto con los beneficios íntegros de una edición limitada de botellas de tequila intervenidas y firmadas por los artistas, se destinará a los programas educativos y de desarrollo comunitario que la fundación Glasswing International implementa para jóvenes en situaciones de vulnerabilidad.

Sin duda es una oportunidad para el público mexicano de disfrutar de la obra de Puche, que sin duda se está convirtiendo en un referente internacional de pintura contemporánea.

EL NOBEL DE LA RISA.

By Sobre 2 ruedasNo Comments
“El Papa me ha excomulgado, la burguesía me odia, 
el gobierno me ha prohibido la televisión,
sólo me queda el pueblo”
Darío Fo.

El 24 de marzo de 1926 nació Darío Fo en la comuna de Sangiano, una villa de la provincia de Verase, en la región lombarda de Italia, en la que este simple mortal tuvo el privilegio de verlo bailar y cantar canciones obscenas en lombardo, embriagado por las botellas de vino espumoso Franciacorta, y por el dolor de haberse separado temporalmente de Franca Rame, su mujer y su cómplice por medio siglo. Entre bambalinas se sabía que Fo era ojo alegre y mano larga, pero aquella noche del mes de abril de 1987 Franca dijo de pronto, en el famoso programa de televisión de Raffaella Carrá; “es verdad que estoy dejando a Darío, lo digo por primera vez. Muerto un Papa, se hace otro”.

 Yo le había pedido a Víctor Roura, editor de la Revista Salida de Emergencia, que para celebrar el centenario de Fo me dejara publicar la entrevista inédita que le hice el mes de mayo del año del rompimiento, cuando se fue a refugiar a su terruño, destrozado por la decisión de la mujer de su vida. Naturalmente la prensa italiana se dio vuelo destacando las infidelidades del cómico más querido y combativo del teatro occidental, sacando incluso una fotografía en la que se le ve con las manos en la masa, esto es, en los pechos de la actriz que provocó la ira de Franca. Pero llegó el centenario de Fo y yo en babia, así que Roura me dijo que la sacaremos para el centenario de su muerte, el próximo mes de octubre.

Pero sucedió que la dramaturga y critica de teatro, Verónica Bujeiro, publicó hace unos días, en la revista Letras Libres, una certera, emotiva y bien escrita evocación sobre “una practica artística que supo entender, desde la tradición y el humor, la potencia política y social del teatro”, y aquí me tienen, recordando la segunda entrevista que le hice a Fo, esta sí publicada en el suplemento El Ángel, del diario Reforma, el 5 de diciembre de 1993 (por cierto, el día significativo para el de la voz), porque ahí hablamos del albur mexicano y del montaje que se hizo en México de La muerte accidental de un anarquista, una de sus obras mas duras y costosas para él porque  ahí cuestiona la “ortodoxia revolucionaria”, y fue tan eficaz su forma de hacerlo que no solo fue un tumulto de gente la que se volcó en la obra, sino que varios espectadores se pusieron a buscar la verdad sobre el “suicidio accidental” del anarquista, porque Fo da todas las pistas para entender que la versión oficial es falsa. Me refiero, claro, a lo que sucedió en Italia.

Darío Fo no solo fue el último juglar de una tradición medieval en su origen, y ligeramente erótica en el teatro de vodevil de la mitad del siglo XX, en la que se formó ya no como juglar sino como comediante; también fue el primer y último artista del teatro en lograr no solo la involucración anímica del público y su involucración mental en el tema que se pone en escena, no, fue el primero y el último en ponerlos en acción, en empujarlo a las comisarias para encontrar al verdadero culpable de un crimen político, o asaltar supermercados ante la crisis económica que tenía la clase trabajadora en las puertas del hambre. Y ya en plena complicidad con Franca Rame, se metió a nuestra alcoba para poner en crisis a la pareja tradicional.

El ensayo de Verónica revisa con brevedad y con tino las múltiples facetas del teatro de Fo, sobre todo como dramaturgo, y deja en claro que fue su mujer quien le dio al teatro de ambos una visión femenina. Lo que ahora me parece un regalo de la vida es haber visto a ese hombre, tan largo en estatura como en talento y compromiso con su oficio, llorar por la mujer que amaba y amó hasta su muerte, sucedida el 20 de mayo del 2013, a los 83 años. Fo murió el 13 de octubre del 2016, a los 90 ciclos de vida. Fo Ganó el Nobel en 1997, para escándalo de la feligresía cultural para quien la risa es un gesto malévolo.

En su discurso para agradecer el premio, Fo destacó la participación de Franca Rame en todos los aspectos de su producción dramática y escénica, y dijo con todas sus letras que la mitad del Nobel era de la Rame. Fiel a su vida Fo no dio un discurso tradicional sino cómico, fársico, con dibujos e ilustraciones y con esa energía corporal que lo convertía en un molino de viento por su agitación física. Su primer punto fue que la risa es el arma mas temida del poder porque es un instrumento disidente que libera el pensamiento, disipa el miedo y deja en calzones a la autoridad. Como la risa es la antípoda de la solemnidad oficial o privada, Fo solo tomó en serio  el compromiso que traía en la sangre de exponer los excesos, las incoherencias, los abusos del clero, la clase política, la economía de mercado, la justicia revolucionaria y el machismo de alcoba.

Si leí bien, Verónica considera que con Fo se cierra una forma de exponer festivamente la realidad en el teatro, aunque plantea la posibilidad de que por otros medios esa tradición burlesca no se pierda. Y no será así, porque en HBO Bill Maher fustiga a su auditorio desde su postura agnóstica y atea, con un humor cínico, corrosivo y altamente adictivo por la energía que este hombre de 70 años. No es Fo, porque su activismo es fundamentalmente verbal, pero es un ejemplo del juglar de nuestros días que utiliza la plaza pública que nos queda (las redes virtuales), para disentir de los dogmas religiosos, políticos, culturales. Lástima que en la nopalera no tengamos al menos a uno de esos bufones con la potencia artística para fustigar al gobierno por sus múltiples y grotescos abusos de poder. Salvo que usted considere que Brozo, el payaso tenebroso es uno de ellos.

 

Serie sobre los falsificadores en la historia del arte II.

By Bicimundo / Viceversa, Sobre 2 ruedasNo Comments

Los conocedores, los que escriben sobre arte, los expertos que autentifican las obras son generalmente gente de poder y pueden llegar a creer que son infalibles. Como parte de su afán, elaboran hipótesis, y es allí donde intervienen algunos grandes estafadores:
Bredius, el especialista en Vermeer, estaba tan persuadido de que el pintor había tenido un periodo italiano que el falsificador Hans Van Meegeren se apresuró a entregárselo.

Igualmente, cuando se dijo que Modigliani, ebrio o desesperado, había echado sus esculturas a un canal de Livorno, una directora de museo decidió en 1984 drenar el canal. Unos estudiantes bromistas esculpieron unas piedras y las tiraron de noche al agua. Muy contenta, la conservadora así como su hermano que dirigía la Galería d’ arte moderna de Roma las autentificó . Se burlaron de ella y fue a dar al hospital por algún tiempo. Perdió su avidez de encontrar obras que habían desaparecido.


Lo mismo pasó con los falsos Mondrian del Centro Pompidou de Paris en 1978. Sólo tenían uno, y querían más. Cuando se les ofreció tres de una vez , por menos de 20 millones de pesos actuales, los compraron, y luego dudaron , para finalmente suspender la compra. El proceso que siguió terminó hasta 1987, cuando un experto comprobó que la tela de las obras fechadas en 1915 y 1921 había sido fabricada después de 1932.

La gastronomía y textiles de Oaxaca hechos arte por EDURNE ESPONDA.

By Sobre 2 ruedasNo Comments
La exposición presenta una abstracción pictórica que explora la memoria sensorial y la riqueza culinaria de Oaxaca, donde nació Edurne Esponda; titulada «Código Propio II», se presenta en la galería Picci Fine Arts, durante mayo 2026.

En la última década Edurne Esponda ha trabajado en una serie pictórica que es al mismo tiempo un recetario visual de Oaxaca, un homenaje a sus mujeres y el telar de cintura, y una rebelión contra las etiquetas del mundo de la moda utilizando códigos de barras para mostrar que somos únicos e irrepetibles como el arte.

Esto es lo que vemos en su exposición individual titulada Código Propio II, que se presenta en la galería Picci Fine Arts —Alpes 700A, Lomas de Chapultepec, CDMX— que estará en ese espacio hasta finales del mes de mayo, luego de exponerse desde 2015 en Oaxaca, España e Inglaterra, ahora está por vez primera en la Ciudad de México.

En alrededor de 27 piezas de diferentes formatos, óleos sobre tela y madera, la pintora nos muestra la memoria sensorial y la riqueza culinaria de Oaxaca con texturas y color, mostrando que hay olores, sabores e imágenes que jamás se olvidan, que nacieron desde la infancia como las nieves de La Soledad en sus barriles que giran con sus en sus colores creando prismas por hielo que nunca son uniformes en su color; los mercados y las iglesias creando sus entornos, sonidos, encuentros; los chiles y los moles desde el amarillito hasta el pasilla o chipotle más coloradito o el más negro; los telares de cintura y los textiles evocando ese movimiento de las mujeres, proceso rítmico, corporal y de ida y venida constante que conecta a la tejedora con su entorno, actuando como una extensión del cuerpo; la sal de gusano y el maguey para el mezcal, un condimento ancestral elaborado con chinicuiles (gusanos del maguey) tostados y molidos, de color rojizo-amarillento, de sabor ahumado y terroso que realza las notas del agave.

Pintura culinaria que ella lleva a sus lienzos porque afirma: “Oaxaca es un museo viviente. Si algo sobra ahí es el color”. En sus  pinturas, de grande o pequeño, formato ella codifica todo, como le ocurre con los alimentos en los mercados, así en Código propio II codificó las especias, las nieves o los textiles.

Nacida en la ciudad de Oaxaca, hija de madre vasca y padre oaxaqueño, Esponda estudió Diseño de Modas y Textiles, y Prácticas de Dibujo, en Barcelona, España;  coordinó durante ocho años distintas Colecciones, licencias e interiorismo para la marca  internacional de alta costura Óscar de la Renta, entre Nueva York y París. Creó su propia línea de ropa, y colaboró en el periódico Reforma. En ese universo de la moda absolutamente todo tiene un código: botones, colores, tallas… Para ella, los códigos tienen muchas lecturas y discursos. La primera vez que creó uno fue en el mundo de la moda, y a partir de ahí se ha vuelto un elemento fundamental de su trabajo. La pintora decidió retomar ese concepto en su quehacer artístico, pero desde un ángulo crítico y contestatario. “Lo hago al revés: se trata de no dejarnos etiquetar, reafirmar que somos únicos e irrepetibles”.

La obra de Edurne Esponda es el resultado de una suma de disciplinas y fragmentos culturales, fusionando la elegancia y vanguardia de la alta costura con la creación abstracta y conceptual en dónde mezcla la gastronomía y los textiles de su natal Oaxaca. La artista tiene piezas en importantes colecciones e instituciones, destacando murales en el Centro Médico ABC Observatorio y el Palacio Urgoiti en Bilbao, España. Su naturaleza cosmopolita está en sus lienzos, donde mezcla su riqueza oaxaqueña que suaviza con lo vasco.

Las obras de Código propio II son una serie de obras/polípticos “como legos”, piezas independientes, que pueden ponerse en vertical u horizontal, según el espectador quiera disponerlas en su lectura. Esta exposición invita al espectador a experimentar cómo el diseño, el arte y la memoria universal se entrelazan en texturas y colores que evocan el sabor y la identidad cultural.

También es la oportunidad de ver una muestra de larga vida que ya pasó por el Museo de los Pintores en Oaxaca, por Madrid, Reino Unido, y ahora llega a Picci Fine Arts y se podrá visitar hasta finales del mes de mayo.

Dedicada al arte abstracto desde 2002, Edurne Esponda cuenta con una sólida

trayectoria internacional. Ha exhibido su obra en recintos como el Museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez y el Museo de los Pintores Oaxaqueños, y representó a México durante el Año Dual México/Inglaterra en 2015, exponiendo en cinco capitales británicas. Su presencia en ferias como Zona MACO y Miami Art Fair, junto con el respaldo de galerías como Casa Lamm (CDMX), Susan Calloway (Washington DC) y Vetusart (España), consolidan su posición en el panorama artístico contemporáneo.

Informes: https://www.piccifinearts.com/contact

BECKETT.

By Sobre 2 ruedasNo Comments

Sopló el viento, cayó el libro, abrí la página; era mi encuentro con Samuel Beckett publicada en el diario unomásuno el mes de febrero de 1982. Sentí una humedad en la nuca: Era la gota de agua que me cae cada vez que llueve y yo escribo en mi minúsculo pero esplendido refugio tepozteco.

En Tepoztlán el viento ulula como en los tiempos míticos y entra por las ventanas para transformar la casa porque hace de las cortinas velas de barcos, alas de hadas o látigos de tela que te pueden tirar un vaso de la repisa o un libro que esté suelto en el librero.

Cayó el libro y sentí esa mezcla de vergüenza y gozo que se alcanza cuando estas frente al hombre que de una manera involuntaria cambió la naturaleza formal del teatro y dejó atrás a las vanguardias del medio siglo XX, y no puedes abrir la boca. Ahora lo entiendo: era muy pendejo, o peor aún, creía conocer a Beckett. En esa juventud del oficio periodístico uno suponía que bastaba leer los libros de tal autor para saber quién era. Pero ni idea de cómo llegó Samuel Beckett a escribir Esperando a Godot, porque en realidad lo que le interesaba al periodista y al periódico, era la fama del personaje.

Cuando estuve sentado en la misma mesa de Beckett, en el verano de 1981, ignoraba que fue asistente de James Joyce con quien se mimetizo de tal forma que cruzaba la pierna como él, fumaba a su manera, hablaba con la misma tonalidad, se vestía como su paradigma y, lo peor, trató de imitar su forma de escribir. Por ello, su primera novela, Dream of Fair to Middling Women (Sueño con mujeres que ni fu ni fa), escrita en 1932, fue rechazada porque los editores la hallaron de una pedantería lingüística insoportable. Murphy, su primera novela “seria” fue rechazada por 42 editoriales distintas por ininteligible, aunque finalmente fue publicada en 1938 pero se vendieron tan pocos ejemplares que la edición fue destruida.

Tuvo que ocurrir la segunda guerra mundial para que Beckett cambiara de país y de idioma. Aunque pensaba en inglés comenzó a escribir en francés su trilogía de Molloy, que también fue rechazada inicialmente, hundiéndolo en la depresión, pero su mujer Suzanne Dechevaux tomó el manuscrito y comenzó a recorrer las editorial de París hasta encontrar al joven editor Jéróme Lindon quien la publicó en 1951. Infortunadamente solo se vendieron 100 ejemplares en dos años, aunque la salvación llegó inesperadamente con un divertimento llamado Esperando a Godot, estrenada el 5 de enero de 1953 en el pequeño Théátre de Babylone, en el Boulevard Raspail de París.

Según sus propias palabras, Beckett consideró que escribía demasiado bien en inglés y consideró que el francés le ayudaba a escribir sin estilo, de una manera mas directa, más humilde y honesta. Durante la guerra Beckett fue parte de la resistencia francesa y cuando fue descubierto por los alemanes tuvo que huir al sur de Francia donde pasó mucho tiempo esperando a que pasara la guerra. Godot fue escrita entre octubre de 1948 y enero de 1949, como un remedio para el bloque creativo que tuvo al tratar de escribir su novela El innombrable. Para Beckett la obra que le dio fama internacional que le permitió vender su producción literaria, fue una distracción.

Ese pasatiempo le valió el Premio Nobel de Literatura en 1969, cuando ya era el hombre solitario que amaba mas el silencio que las palabras. Por ello Suzanne, su mujer, dijo al enterarse de la noticia: ¡qué catástrofe! Y lo fue para ellos que amaban su intimidad que desde entonces fue mancillada por periodistas como aquel joven que se sentó junto al Nobel en una cantina desde la que se veía la famosa prisión parisina de La Santé, para verlo tomar guisqui con agua.

Aunque en el estreno de Esperando a Godot parte del público se salió del teatro, esa pieza en la que “no pasa nada, dos veces”, de acuerdo al crítico irlandés Vivian Mercier, fue un parte aguas en el teatro occidental del siglo XX. Así que ahora que el rugido del  viento me ha regresado la imagen de mi silencioso encuentro con Samuel Beckett, solo puedo agradecer que hace 45 años estuve tomando whisky con uno hombre que lucho denodadamente por ser leído, y cuando lo logró, se retiró del mundo para esperar la muerte.

Por cierto, cuando le preguntaron a Beckett si Godot era una forma de decir Dios en inglés. Respondió que de haber querido decir Dios, lo hubiera puesto.

EL DIA QUE PROHIBIERON LA ESCUELA.

By Sobre 2 ruedasNo Comments
Apenas se aproximaba el fin de cursos, se repetía la cantinela en el patio de recreo: “Trabajar, ¡qué horror!, estudiar tantito peor… ¡prefiero que me dé viruela, para ya no ir a la escuela!”, y luego la gritería de los compañeros. Sí, la vida como unas vacaciones perpetuas llenas de juegos, paseos, travesuras y bicicleta por todo el barrio. “¿Cómo se obtiene la circunferencia de una círculo?” “¿Cuáles son las capitales de Albania y Yugoslavia?”. Ahí estaban los cuadernos garrapateados para estudiar y repasar la lección.

       A propósito, hará unos diez años en que publiqué un libro muy apreciado por mis lectores infantiles. Se titula “El día que prohibieron la escuela”, y al presentarlo en los colegios no faltan los burros de atrás que saltan festejando “¡Éeeeehh! ¡Síiii!”. El cuento de marras describe el día en que el profesor regresa a todos los alumnos a su casa pues el gobierno ha prohibido la escuela, el estudio, los recreos, y a los bomberos les impiden sofocar las casas incendiándose y a los panaderos amasar el pan. Todo se ha prohibido en vistas de retornar, más o menos, a los tiempos felices de las cavernas, cuando todo era de todos y nada de nadie.
       Ignoro si el titular de la SEP haya leído mi libro, y me enorgullecería saber que he sido su inspiración. El jueves pasado, al declarar Mario Delgado que las clases se suspenderían durante las cinco semanas coincidentes con la celebración del Mundial de Futbol y la canícula (que es el periodo con más calor del año), el encargado de Educacion se llevó su buena rechifla.
       Lo que ha propuesto es, casi casi, la reducción del periodo lectivo a la mitad (26 semanas) y el resto del año ofrecido como vacaciones, “puentes inhábiles”, conmemoraciones y días de “evaluación” magisterial. O sea, el paraíso mismo de mi época dorada.
       Que los alumnos no se sofoquen, que tengan tiempo de disfrutar los partidazos transmitidos y retransmitidos por televisión, que se queden en casa contemplando la realidad nacional desde la ventana de su recámara. El corolario de esa medida sería que la educación es perniciosa para la estabilidad nacional, que la quietud debe ser erigida como norma cívica, además de que es necesario adquirir un segundo ventilador en casa.
       El trasfondo de todo es político. Se habrá pensado que ausentándose los 24 millones de niños de los centros escolares se habrían evitado las manifestaciones y plantones del magisterio sindicalizado y la CNTE, se habría disminuido el tránsito vehicular, se habría retornado a la “paz pandémica” que vivimos en 2021. Y así, el medio millón de aficionados visitantes, y todos los medios de comunicación enfocados en nuestros estadios y sus alrededores, tendrían una opinión dulcificada de la violencia y el desastre urbano que viven nuestras metrópolis. Sugerir que éste es un país terso y funcional. Sí, claro.
       Habría que recordar al “padre fundador” del Singapur actual, Lee Kuan Yew, quien fundamentó el progreso de su nación bajo dos principios: educación y aire acondicionado. De ese modo la pequeña isla asiática, situada en el sofocante anillo ecuatorial (al igual que México), dejó de ser el “pozo de ignominia” colonial para situarse como una de las diez economías más ricas del orbe. Los niños en las escuelas de Singapur asisten siete, nueve horas diarias, aprendiéndolo todo (inglés y computación, desde luego), en un clima templado gracias a los millones de aparatos de aire acondicionado instalados en todos los hogares, comercios y centros escolares.

       Pero acá pensamos lo contrario… que las escuelas no tengan condiciones mínimas de confort, baños funcionales ni clases de inglés. Al fin que el periodo lectivo será demediado y todos podrán ver los golazos de Harry Kane los días en que juegue Inglaterra.
       La decisión está en el aire. “Algunos estados podrán alargar el periodo vacacional”, “no fue una ocurrencia de Mario Delgado”, afirmó el lunes 11 la presidenta Claudia Sheinbaum, así que el destino de los niños mexicanos sigue en el aire. ¿Y quién cuidará a los alumnos permaneciendo en casa mientras sus padres cumplen la jornada laboral? Seguramente el canal de Nickelodeon y las consolas de Play Station.
       Quedará en el aire, también, el destino de esta generación de niños y jovencitos que fueron “encarcelados” involuntariamente en casa durante la pandemia, y que ahora enfrentan otro periodo de aprendizaje nulo ausentes del pupitre y el pizarrón. El día que prohibieron la escuela, no lo saben, prohibieron también la geometría, el civismo, la historia, la gramática y la geografía que, por cierto, la capital de Yugoslavia era Belgrado, pero el país se desintegró en 1992. Y no gobernaba míster Donald Trump.

Enfrenta el modelo educativo de México importantes rezagos en el desarrollo: Luis Jorge Galindo

By Sobre 2 ruedasNo Comments

El modelo educativo de México presenta importantes rezagos a nivel internacional en materia de desarrollo de las llamadas “habilidades suaves o blandas”, que se reflejan en la escasa capacidad para fomentar cuadros de liderazgo entre los estudiantes de todos sus niveles académicos, afirma el asesor político Luis Jorge Galindo, autor del libro Los Ecos del Poder.

En recientes presentaciones sobre su obra ha advertido que el desarrollo de estas habilidades son vitales generar más eficientes y robustas generaciones de directivos, ejecutivos y líderes con capacidad de influir positivamente en la sociedad desde sus respectivos ámbitos de acción. «Las habilidades blandas permiten establecer competencias interpersonales y sociales, a través de rasgos de carácter, que son importantes en la manera en que una persona o un núcleo social interactúa, trabaja en equipo y gestiona su entorno». Esto lo advirtió en el Día Internacional del Libro, ante estudiantes de la Universidad Marista de Querétaro.

Sus presentaciones han sido a propósito de su novela Los Ecos del Poder, basada tanto en experiencias personales, como en su creatividad, lo que le permitió una historia en la que el protagonista va encontrando desde su niñez, y a través de experiencias difíciles en sus primeros años de escuela, los elementos que le permiten desarrollar estos tres elementos y fortalecer sus capacidades personales y profesionales.
En su camino el protagonista encuentra maestros, jefes y entrenadores, que le guían en momentos complicados y que le hacen ver, a través del amor que le tienen a sus actividades, el camino adecuado para alcanzar sus objetivos. Los niños, “como se decía en algunas escuelas hace años, son seres vacíos que van llenando sus espacios, son constructores de hombres; no existe un hombre que no haya sido formado por el niño que fue”, dice.

El protagonista  utiliza la imaginación para crear un mundo nuevo y llevarlo a la realidad, al tiempo que logra resolver retos en su edad adulta como asesor político, con base en el uso eficiente del pensamiento abstracto y matemático, al tiempo que logra comprender las verdades necesidades sociales al interactuar de forma directa y honesta con la gente.

Al presentar su novela en la Universidad Marista de Querétaro con alumnos de nivel preparatoria y de diversas licenciaturas en áreas de negocios, educación y humanidades, el autor destacó la relevancia de desarrollar habilidades como la comunicación, la lectura entre líneas y el pensamiento matemático y abstracto, las cuales definió como herramientas clave para el crecimiento profesional.

Al no desarrollar estas habilidades blandas, advirtió, en el país se ha creado una importante brecha entre la formación académica y las demandas actuales del mercado laboral, especialmente ante el auge de la inteligencia artificial.

Y fue más tajante en su presentación de los primeros días de mayo al decir que el dinero destinado a la construcción de la Refinería Dos Bocas en el estado de Tabasco hubiera equivalido a duplicar el presupuesto de la Universidad Nacional Autónoma de México, la más grande e importante del país, durante seis años consecutivos.  Aseguró que duplicar los recursos financieros a la Máxima Casa de Estudios del país le permitiría ubicarse entre las 10 mejores del mundo y sacar eventualmente a miles de familias mexicanas de su condición de precariedad.

“Invertir en educación genera un efecto multiplicador de riqueza mucho mayor que la infraestructura. Las refinerías tienen valor estratégico, pero no sacan a los mexicanos de la pobreza. La educación sí”, afirmó durante su participación en la Semana Cultural de la Universidad Marista de la CDMX, en la que presentó su libro Los Ecos del Poder.

Ya antes, en febrero, en la Fil Mineria había afirmado que «la comunidad docente de nuestro país está perdiendo imparablemente el conocimiento teórico y matemático, fundamentales para el desarrollo de habilidades que propician la adecuada solución de todo tipo de problemas y retos personales y sociales, lo que afecta ya seriamente la enseñanza de la niñez y la juventud del país».

Ante la situación de preocupación que se vive en el país por el sistema educativo que se ha profundizado en los últimos ocho años, el también maestro en Comunicación Pública, sentenció que «el desarrollo imaginativo, el fortalecimiento de los pensamientos abstracto y matemático, así como la capacidad para interpretar correctamente textos y expresiones, son tres claves para impulsar una sociedad capaz de enfrentar y resolver sus principales problemas de forma eficiente.

En Querétaro destacó la evolución económica y educativa del estado, documentando que en 2005 la entidad ocupaba el lugar 20 a nivel nacional en contribución al Producto Interno Bruto (PIB), mientras que en 2025 se posicionó en el lugar 14, así como en el lugar 12 en PIB per cápita. Resaltó que Querétaro ocupa actualmente el segundo lugar nacional en promedio de escolaridad, con aproximadamente 11 años, solo por debajo de la Ciudad de México.

El autor atribuyó estos resultados al esfuerzo conjunto entre gobierno, iniciativa privada e instituciones educativas, orientado a fortalecer la preparación de los estudiantes para su incorporación al mercado laboral, así como a reducir la deserción escolar.

Estos avances, añadió, están sustentados en información del INEGI y estudios especializados como Aprender Parejo en Querétaro, desarrollado por el Tecnológico de Monterrey en colaboración con México Evalúa.

Galindo afirmó que la educación constituye uno de los pilares fundamentales del desarrollo para indicadores sociales y económicos.

 

EDURNE ESPONDA. CÓDIGO PROPIO II

By Bicimundo / Viceversa, Sobre 2 ruedasNo Comments

Desde el siglo XVII, la cocina en el arte se relacionaba con la comunión (Da Vinci), la felicidad (Renoir), lo fantástico (el surrealismo), la identidad y la tradición (Rivera). En el food art  la comida era arte. En general la cocina era un motivo, y a menudo un pretexto. Pero para Edurne Esponda, la comida es un incentivo para crear. Explora su textura, su sabor, el deseo de comerla, se inspira en los procesos de germinación de las plantas, de sus colores, de sus transformaciones antes y durante su elaboración culinaria.

Fotos: Miguel Estévez, cortesía de la artista

Le gusta explorar las interconexiones entre naturaleza y cultura. Después de trabajar con la música, se interesa en otro sentido, el gusto, siempre en relación, claro, con la vista, la visión del pintor y del espectador.

Con Especias, Mezcal de gusano, o Código propio 5, el gesto abstracto y lírico está fuertemente acentuado y podría aludir a un paisaje  mineral y líquido como el de las sierras de Oaxaca, la tierra abrupta donde crecen las especias a las que se refiere la artista con la gravedad de la pintura, las rupturas rocosas , la oposición de tonos. Por otra parte, las vistas estratigráficas  tienen  colores intensos profundos, que dan una impresión de serenidad, de larga degustación del tiempo, y en todo caso señalan una temporalidad.

Otras obras son más sobrias, como las franjas verticales de varios colores(¿sabores?) superpuestas, estelas como piedras que indican un camino o una ruta que seguir, que dan ganas de tocarlas( otro sentido) para ver lo que encierran. Acerca de ellos, recordamos la famosa frase de Adeline André, “the mother of minimalism“ , al referirse a la moda que es, como se  sabe, otra pasión de Edurne Esponda :«el trabajo no debe verse ni notarse, debe dar la impresión de una magia».

En las esferas, o más precisamente en las Bolas de nieve, la artista suelta las riendas y nos da a saborear una multitud de sensaciones gustativas, en una explosión de sabores y colores, del blanco navajo al naranja, rosa y café que describen perfectamente el placer ardiente que procura en este caso el frío en la lengua. En los otros cuadros que se refieren explícitamente a la comida, se pueden apreciar las sensaciones de dulce o amargo, de calor en la boca, el placer que procuran no solo los manjares sino también su evocación y el ritual de su elaboración.

Se trata aquí de una auténtica pintura coral, llena de vibraciones, de tensiones sordas, de proposiciones pictóricas.

Decía la pintora y escultora noruega Ana Eva Bergman de manera sencilla y justa: «El camino que lleva al arte pasa por la naturaleza y la actitud que tenemos hacia ella».

¡Buen provecho!

La exposición Código Propio II de la artista visual y diseñadora mexicana Edurne Esponda, se está presentando en la galería de arte Picci Fine Arts –Alpes 700A, Lomas de Chapultepec,  11000, Ciudad de México–.

¿QUÉ HARÍAMOS SIN LAS MALAS?

By Sobre 2 ruedasNo Comments

¿QUÉ HARÍAMOS SIN LAS MALAS? No me refiero a la gobernadora de Campeche, ni a la presidenta municipal de Acapulco, ni a la senadora que ambiciona mandar en Chihuahua, ni a la buena cantidad de mujeres en el poder que se manchan el plumaje en el lodo de la narco-política, como la gobernadora de Baja California; hablo del melodrama, ese género emocional que pasó de la ópera al teatro, del teatro a la telenovela y de ahí a las series de las plataformas que miramos la mitad de la humanidad.

 Los viejos del congal recordamos la noche del viernes 5 de julio de 1987, cuando el país quedó en suspenso, con las calles vacías, esperando el final de Cuna de Lobos, el melodrama del dramaturgo Carlos Olmos producida y dirigida por otro hombre de teatro, Carlos Téllez. Luego de 170 capítulos de media hora en los que Catalina Creel, encarnada por la actriz María Rubio, hizo de su ojo parchado el emblema de la maldad superlativa de la que es capaz una madre para que su hijo consentido herede la fortuna de la familia, millones de televidentes conocieron el desasosiego de sentir su muerte a pesar de haberla deseado con vehemencia. ¿Será que el oscuro resplandor del mal nos encandila internamente?

Lady Macbeth horrorizó a los espectadores del siglo XVI por alentar el crimen de su marido, pero Claire Underwood -personaje inspirado en la anti heroína de Shakespeare -, la esposa de Frank Underwood en House of Cards, fascinó a la audiencia por hacer lo mismo, e incluso más porque no dudó en sacrificar a su esposo para alcanzar ella la presidencia de los Estados Unidos. A partir de ahí el melodrama serial fue exponiendo la caída del hombre común en el delito y el crimen de tal forma que uno termina amando a Walter White y Jesse Pinkman como los productores y traficantes de anfetaminas en Breaking Bad. ¿Y qué decir de la risa que provocan los criminales de los hermanos Coen y el desprecio que inspira Jerry Lundegaard, el patético hombre común de Fargo, la película?

Aunque el melodrama negro no comenzó con el film noir del siglo XX sino con el teatro de Boulevard en tiempos de la Revolución francesa, con un teatro denominado el Boulevard del Crimen porque se representaban traiciones, robos, asesinatos, torturas e inmoralidades en el sentido de que no existía una línea entre el bien y el mal porque todo estaba permitido. El autor que reclama la paternidad de ese teatro malévolo fue René Charles Gilbert de Pixérécourt (1666-1709), un noble francés que escribió 120 melodramas, la mayoría dirigidos por él mismo con gran cuidado en la mise-en-scéne, a decir del Cambridge Guide of Theatre.

La novela gótica de los siglos XVIII y XIX es otra de las fuentes del melodrama que muestra una belleza decadente y mezcla lo sublime con lo grotesco (en México Eduardo Ruíz Saviñón practicó el teatro gótico primero en los escenarios y luego en Radio Universidad, labor por la que recibió hace unos días un reconocimiento público de la UNAM por sus 80 años de vida). Yo mismo incurrí en el melodrama negro con La enfermedad del amor, porque me permitía exponer el desorden de los sentidos con la exageración del género y en un ámbito decadente que logró magistralmente el arquitecto y escenógrafo Jorge Ballina, al inundar la casa en ruinas en donde ocurría la acción, porque una de las reglas del gótico es que los espacios sean opresivos, como la angustia de los personajes.

Como genero dramático el melodrama se permite lo inverosímil para contar sus historias; hijos que descubren que su hermana es su madre, madres que se roban en la cuna a los hijos que no pueden tener, hombres que tienen tres esposas a la vez, maestras que seducen a sus alumnos, alumnos que seducen a sus maestros, aunque esos dislates sociales tienen una coartada irrefutable: la realidad. Todo pasa en los hechos por inverosímil que parezca. El melodrama solo lo saca a colación y lo muestra con la intensidad de las emociones del corazón, por mas que ahora sabemos que el corazón solo bombea sangre y nuestros sentimientos más profundos nacen en los intestinos.

En fin, la verdad es que estoy atónito con el hiper melodrama que ocurre en el estado de Sinaloa, donde la realidad se niega por decreto, a pesar de todas las evidencias de que el gobernador del estado tiene forma de pato, grazna y se comporta como un pato, ahora resulta que es una blanca paloma.

 

México y El Salvador ganadores de Buscando la nueva voz de expo compositores 

By Sobre 2 ruedasNo Comments

La Gran Final del certamen “Buscando la nueva voz de Expo Compositores” ya tiene ganadores  Braulio García  de México, proveniente del estado de Campeche y Brandon Salazar de El Salvador, empataron y obtuvieron el primer lugar del certamen.

Ambos recibirán como premios un Contrato de Representación Exclusiva con Expo Compositores (vigencia inicial de un año, renovable); grabación, producción y lanzamiento de un sencillo y de su video musical oficial; Expo Music será el sello encargado de seleccionar y producir un tema de cada uno de los artistas triunfadores y Expo Compositores Foundation cubrirá la inversión correspondiente a su imagen, así como la producción y promoción de una canción para cada uno.

Adicionalmente, el trámite para obtener sus visas estadounidenses estará a cargo de “Solorio Legal” y del Lic. Javier Solorio, representante de esta firma y patrocinador oficial del evento.

La noche de ayer también se dio a conocer que este 28 de mayo se inaugurará y abrirá sus puertas en Los Ángeles, California, El hogar del compositor, de los más grandes logros de Expo Compositores Foundation y un sueño acariciado tras 10 años de trabajo apoyando a los nuevos autores principalmente latinos.A lo largo de una década, la influencia de Expo Compositores Foundation se ha extendido prácticamente a todo el continente y más aún, ha logrado desarrollar nuevos espacios para aquellas personas que merecen un lugar en el mundo de la música.

Voceros indican que “Es por ello que el 28 de mayo se abrirá e inaugurará “El hogar del compositor” en Los Ángeles, California, un lugar que será un remanso para los nuevos autores y un paraíso para crear las canciones que seguirán alimentando la cultura latina. Expo Compositores Foundation continuará impulsando el talento genuino, abriendo puertas y ayudando a hacer realidad los sueños”.

El jurado estuvo integrado por diversas personalidades de la industria como el Maestro Miguel Luna (cantautor de prestigio y uno de los compositores mexicanos más reconocidos de la actualidad), Rafa Loar (fundador y líder del grupo Elefante), Panchín Carrillo (productor de Reyli y otros artistas) y los Señores Pedro Kominik y Bastian Acosta (directivos y representantes de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México).

Tras una gran convocatoria donde se recibieron cientos de vídeos de jóvenes artistas de todo el continente, durante los primeros meses de este 2026, llegaron a la final siete talentos: Sama (de Ecuador), Faty (de Monterrey, México), Carlos Eduardo (de CDMX), Grecia Campos (de Colima, México), Tomás (de Colombia) y quienes se coronaron como triunfadores: Braulio García (de Campeche, México) y Brandon Salazar (de la República de El Salvador).

Braulio García, además de poseer una voz privilegiada es compositor, la noche de ayer interpretó un par de temas frescos y alegres de su autoría, mientras que Brandon Salazar hizo lo propio cantando un tema en inglés y luego una salsa en español demostrando su versatilidad además de grandes dotes como bailarín.

El año pasado Expo Compositores Foundation celebró sus primeros 10 años de vida, consolidándose como la plataforma más influyente para autores y compositores de habla hispana. Constituida como una organización sin fines de lucro, ha logrado fomentar el desarrollo de la creatividad de cientos de autores que permanecen en el anonimato por falta de preparación, conocimiento y recursos, ayudándoles a conseguir los medios que dignifiquen la dedicación a su oficio. Encabezada por su Presidenta, la Doctora Rosalía García, el proyecto fue iniciado en Los Ángeles, California, por un grupo de profesionales de la música, ejecutivos de medios, líderes empresariales y activistas filantrópicos, todos ellos emprendedores que han compartido su pasión por la música y creen en su poder para cambiar vidas.

Fue una noche de fiesta, de voces espectaculares y de grandes oportunidades. La velada estuvo llena de aplausos y pasión, pues cientos de personas abarrotaron el centro de espectáculos Centanni en Polanco, para presenciar el descubrimiento de una nueva estrella de la música. El evento estuvo engalanado con el show del Maestro Miguel Luna, uno de los cantautores más respetados de la industria musical y cuyos exitosos temas han sido interpretados por Luis Miguel, Carlos Rivera y Cristian Castro, entre otros.