Cuando se haga la peli de lo que pasó este verano con el teatro del país, el espectador medio podrá decir que fue esplendido porque en Monterrey se dio la 36ava edición de la Muestra Estatal de Teatro de Nuevo León en la que se presentaron 12 obras de diversos formatos, con algunos de los montajes más logrados del año, en los teatros representativos de la ciudad, con un pago de entre 12 y 15 mil pesos por función y teatros llenos.
En Mérida, una aficionada de hueso colorado al teatro se verá en la peli aplaudiendo a rabiar la clausura de Teatro a una sola voz, en su edición número 21, que por su formato unipersonal permitió este año la elección de 21 propuestas que hacen gira por diversas regiones del país dando siete funciones en total, a 9 mil pesos por función. Lo que ignora esa linda mujer yucateca que bate palmas como si hiciera tortillas, es que fueron 200 aspirantes los que metieron solicitud al programa, de manera que se quedaron sin su aplauso 179 artistas y equipo que los acompaña.
El verano del 26, en 29 estados del país hubo al menos una mujer o un hombre de teatro que se sintió feliz al ver el nombre alegórico de su agrupación seleccionada para el programa IMSS-INBAL que con una inversión de 30 millones de pesos le da 300 mil a cada grupo beneficiado para que haga gira en la región que le corresponde. Lo que empaña el regocijo del gremio es que para el periodo 25/26 se recibieron mil 300 solicitudes, de modo que para el 26/27 se quedarán sin chamba mil 200 agrupaciones que se pasaron semanas cubriendo todos los requisitos que se solicitan para ser seleccionados. Eso en caso de que no hayan aumentado el número de solicitudes, lo que es improbable porque muchos de los que quedaron fuera el año pasado insistieron y hubo nuevos ilusos en busca del sueño.
En el verano del 26 los cómicos del estado de Hidalgo, Morelos y Guerrero, que forman parte de la Región 1 (el programa está dividido en 8 regiones), irán de rodillas el próximo 12 de diciembre a la Villa de Guadalupe para que pongan a la ciudad de México como una región propia porque este año de los 31 apoyos 27 fueron para la antigua capital del país, y solo uno para cada uno de sus vecinos, mostrando que el centralismo cultural sigue gozando de cabal salud.
Aunque en el Verano del 26, la contradicción del Sistema Cultural que se voló la barda fue EFIARTES, el programa que permite apoyar a la creación artística con dinero de la iniciativa privada deducible de impuestos, y la Secretaría de Hacienda, el SAT y la Secretaria de Cultura como vigilantes de las normas del estímulo fiscal, que son tantas y tan intrincadas que se requiere contratar a un lobista, un despacho contable, asesoría jurídica y ser un as de la virtualidad para ser seleccionado. Y aquí comienza el absurdo oficial porque como reveló la actriz Andrea Salmerón, este año se metieron solicitudes aptas para ser apoyadas por 721 millones de pesos, pero Hacienda y la Cámara de diputados autorizaron un techo presupuestal de tan solo 250 millones de pesos, cuando es un verdadero calvario conseguir una empresa que quiera hacerte el paro. Lo logras y no hay de chía, solo vinagre de cuarta,
Aunque en el Verano del 26, a pesar los limites presupuestales del gobierno y los dislates de Hacienda, se puedo concluir que sin estos programas la precariedad de los artistas sería más penosa. Con lo que hay, al menos hay una esperanza anual para esa rara tribu de mujeres y hombres que consideran que la realidad es una ficción de su cerebro.





