Skip to main content
Jordi Boldó, impresiones a partir de la obra EL IMPERATIVO DE LA MIRADA 83 y 82 que se exponen en el Museo José Luis Cuevas como parte de la exposición DE LO UNO A LO OTRO [Lo que es y lo que no es].

Llama la atención el fondo de color crema tirando a blanco, con ligeras aportaciones de amarillo y verde.Normalmente aplastan visualmente al sujeto al generar una pérdida de contraste o volumen y una contaminación lumínica. Aquí, por lo contrario, parecen dar una libertad a las pequeñas figuras que están en vilo en las telas, como ánimas en los limbos.
En su escrito sobre la serie, el artista apela a la mirada ingenua, opuesta a la obsesión de explicar. Aquí trataré simplemente de analizar mi sensación de deslumbramiento al descubrirlas en el museo Cuevas.


Pensé en las moscas volantes que son estas pequeñas sombras proyectadas en la retina al detener la mirada en una superficie blanca. Son como hilos, telarañas con colores, hendiduras que flotan en el campo de visión. Esas aparecen a menudo durante los ejercicios de relajación. Esas formas, que Boldó llama puentes a la figuración, nos llaman la atención porque son pequeñas, evocan títeres sin hilos, fragmentos de sueños despiertos, porque se presentan como satélites que se acercan y se alejan según quieren ,al parecer, en una suerte de ballet ascendiente. Asombra el tono neutro de la composición, no está hecha para provocar simpatía o rechazo, ni con una voluntad deliberada de seducir, solamente es, nacida de la mano y del pincel. Pero nos atrae, remite a los tiempos inmemoriales, a la fugacidad del deseo también.


Parece que el el pintor quiere ir a donde nadie va, sin evitar la alteridad y los encuentros con lo desconocido . No se trata de una tarea , es más bien un recorrido elegante por la creación artística, buscando soluciones y topándose con nuevas enigmas que permiten avanzar.
Es un lindo juego, su trayectoria me hace pensar el el querido Yves Tanguy, y particularmente en sus paisajes Jour de lenteur. Paysage des origines (día de lentitud, paisaje de los orígenes) y Les amoureux( los enamorados) por el barrido del fondo que hace que el pintor parece hacerse de un lado y por las formas mecánicas y las ectoplasmas que se inscriben como si fuera fortuito en el entorno.

Acerca del autor

Leave a Reply