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Mary Shelley, la autora del famoso Frankenstein o el moderno Prometeo (1818), nació en Londres en 1797, inmersa en un mundo de intelectuales. Tuvo una vida marcada por la orfandad materna, la adversidad, la pérdida de embarazos y la muerte de sus hijos, así como el quebrantamiento matrimonial.

Sus padres fueron filósofos, William Godwin, un radical inglés, y Mary Wollstonecraft, una pensadora feminista que significó  todo un desafío intelectual para su época, autora de Vindicación de los derechos de la mujer (1792), un tratado en el que plasma el rol de las mujeres, así como su opinión respecto a la pareja, la sexualidad o la educación de los hijos. Mary Wollstonecraft antes de casarse con Godwin, fue madre soltera con una hija; en 1797,  convertida en la señora Godwin, dio a luz a Mary, pero complicaciones posteriores al alumbramiento, se dice que no expulsó completamente la placenta, lo que dio origen a una severa infección, murió once días después del parto. Dos años más tarde William Godwin contrajo nuevas nupcias de las que nacieron: Clara y Charles.

Cuando Godwin quedó viudo se retiró de la vida intelectual, uno de sus seguidores, Percy Bysshe Shelley, entró en contacto con él a través de correspondencia en la que afirmaba su admiración al filósofo, quien un día lo invitó a su casa. De esta forma, Percy comienzó a realizar asiduas visitas a la casa de Godwin.

Percy Shelley era un poeta, estaba casado, y en sus visitas asistía, incluso, con su esposa, Harriet Westbrook. En esa época, Mary se encontraba en Escocia, y en una de sus visitas a la casa paterna conoce a Percy, quien queda encantado con ella, pues era una joven inteligente y apasionada de la vida. Cuando su padre se dio cuenta de las intenciones del poeta, le prohibió la entrada a su casa, pero eso no impidió que Mary y Percy se enamoraran y escaparan juntos, pese a que Percy tenía un hijo y Harriet, su esposa, esperaba un segundo bebé. Con la conclusión de este matrimonio, logran estar juntos Mary y Percy , escapan. En esa huida, Mary se lleva a Clara Clairmont, la hija de la esposa de su padre, de 15 años, quien estaba ansiosa de conocer el mundo.

En adelante, los tres tuvieron una travesía bastante precaria, pues ninguno tenía el dinero suficiente para llegar a Francia, además de que su errar era vigilado por la madre de Clara, quien deseaba hacer entrar en razón a su hija para que volviera. Lograron llegar a París, luego fueron a Suiza, a Holanda y, finalmente, dado que no contaban con fondos, volvieron a Londres. En este punto, según informan los datos que se conocen, Mary, celosa de Clara, quien tenía una amistad bastante cercana con Percy, le pide que vuelva a casa con su madre, pero ésta rechaza la oferta y se queda con ambos escritores.

Es probable que Mary haya tenido más de un embarazo mal logrado. El tema de la maternidad y las complicaciones del parto la persiguieron por mucho tiempo, marcados por su nacimiento y la experiencia de su madre. En 1815 tuvo una niña, pero falleció días después, y en 1816 logró concebir a William Shelley, quien murió a los tres años de edad. Fueron golpes que nunca pudo superar. En 1819, Mary concibe otro hijo, Percy Florence, el único que sobrevivió.

En 1822, Percy Shelley muere ahogado y Mary se dedica a su hijo y a su vida como escritora y editora de la obra de su esposo, finalmente muere a los 53 años.

Frankenstein o el moderno Prometeo fue escrito en 1816 y publicado dos años después. Una década más tarde, Mary Shelley revisó y reeditó la obra y es de esta versión de donde han surgido las adaptaciones y reediciones posteriores. Escribió también otras novelas como Mathilda, Valperga, El último hombre, The Fortunes of Perkin Warbeck, Lodore, Falkner, entre otros.

Según se sabe, Frankenstein o el moderno Prometeo (1818) surge en una noche en la que se encontraban reunidos, en Ginebra, Suiza, Mary, Percy, Clara, el poeta británico Lord Byron, con John Polidori, médico personal de este último. Así pues, en la velada Byron propuso que los reunidos pensaran en una historia de terror que deberían contar en la siguiente reunión. Polidori escribió una novela, El Vampiro (1819), y Mary logró bosquejar lo que sería posteriormente su gran creación, la novela gótica: Frankenstein.

Se trata de una historia de ficción, que ha tenido múltiples y variadas interpretaciones a lo largo del tiempo. Dado que Inglaterra había atravesado su primera Revolución Industrial, a mediados del siglo XVIII, una lectura de la novela se orienta a pensar en la relación establecida entre el hombre y las máquinas, en un mundo cada vez más hostil y que aislaba al hombre de sus congéneres; otra se orienta a la (relativa) esperanza puesta en la ciencia, pues a través de ella se podía dar vida a otro ser humano, con la sola intervención de conocimientos científicos.

Grosso modo, el monstruo creado por Victor Frankenstein, en un laboratorio, resulta una aberración para su inventor, quien se arrepiente de haber hecho surgir semejante criatura. Sin embargo, ese ser no viene al mundo con maldad, todo lo contrario, es sensible y sólo busca aceptación y cariño, pero el rechazo constante del que es objeto dondequiera que se aparezca, le hace transformarse en un ser rencoroso y malvado.

Dado que no encuentra comprensión ni amor en la especie humana, busca al doctor Victor para exigirle que le prodigue la felicidad a la que tiene derecho…

Esta es la historia que ha tenido ocupado a Guillermo del Toro por varios años trabajando para llevar por fin a la pantalla grande. Frankenstein ha sido adaptado recientemente por el cineasta mexicano en una película muy personal, estrenada en este 2025. Del Toro ha profesado una profunda admiración por Mary Shelley y su obra desde la infancia, afirmando incluso que «Cambiaría toda mi carrera por una tarde tomando el té con Mary Shelley». El cineasta se ha identificado con la criatura de la novela desde su primer encuentro con la historia, sintiendo que él era el monstruo incomprendido. La relación entre ambos es la de un creador contemporáneo que reinterpreta, con respeto y una conexión emocional profunda, el mito fundacional del terror gótico y la ciencia ficción creado por Mary Shelley hace más de 200 años.

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