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Rutas literarias

El kitsch totalitario

By Rutas literarias, Sobre 2 ruedasNo Comments
En una sociedad en la que coexisten diversas corrientes políticas
y en la que sus influencias se limitan o se eliminan mutuamente,
el individuo puede conservar sus peculiaridades y el artista
puede crear obras inesperadas.
Pero allí donde un solo movimiento político tiene todo el poder,
nos encontramos de pronto en el imperio del kitsch totalitario.
Milan Kundera

Hay libros que te alcanzan en el momento más inesperado, digamos 40 años después de que leíste la primera edición en español de La insoportable levedad del ser, de Milan Kundera en editorial TusQuets. En el momento y el lugar más insólito como puede ser la oficina de una empresa subsidiaria de las farmacias del doctor Simi en la ciudad de Cuernavaca.

En un estante de aquel espacio en el que apoyaba a una famosa terapeuta Gestal jugando al teatro con 80 empleadas de Farmacias Similares, ya había encontrado y releído de una sentada El coronel no tiene quien le escriba, del Nobel colombiano, y cuando regresé el delgado volumen a su lugar note un libro con pasta azul en el que una mujer desnuda y decapitada flota en un sueño acuático. Era la reimpresión número 34 de la narración del escritor checo que destaca en un recuadro de la portada el millón de ejemplares vendidos hasta el 2019.

Esta vez el texto de la contraportada tiene razón al describir la novela como una extraordinaria historia de amor que abrió un nuevo cauce en la literatura europea, particularmente en los países que estuvieron bajo el dominio de la Unión Soviética. Quien escribe había pasado en los años 70 una extraordinaria experiencia en la ciudad de Praga y en dos pueblos muy pequeños de la campiña Checa, en donde a señas pasamos un amigo y yo dos veladas inolvidables porque tanto nuestros anfitriones como nosotros nos divertimos genuinamente sin entender una sola frase completa entre unos y otros. Aunque el recibimiento que nos dieron fue primero de rechazo, hasta ver en nuestros pasaportes que éramos mexicanos y entonces fue como si hubiéramos llegado de otro planeta. Al leer por primera vez la ficción realista de Kundera en los 80 entendí que el aislamiento de la población rural en los países de Europa del Este era tan brutal, a su manera, como el de los pueblos indígenas de mi país.

En Praga pasó todo lo contrario. En una cervecería del centro histórico antes de terminar la primera pinta estábamos rodeados por estudiantes que se morían por tocar nuestros pantalones vaqueros. Ninguno de ellos hablaba inglés, pero entre varios articularon el deseo de ver la marca de los pantalones, y cuando vieron Levy Strauss & Com., lanzaron una hurra con sus cervezas, y alguna de ellas derramó su espuma en el libro que llevaba yo a todas partes, y ahí comenzó la conmoción porque era, One-Dimensional Man, de Herbert Marcuse. Lo primero que hicieron fue tapar el libro con un periódico, lo segundo indagar quién hablaba inglés en el maravilloso salón en el que, ahora puedo imaginar, se curaban la resaca de la Primavera de Praga que terminó con la invasión de Checoslovaquia por la URSS.

Y llegó Agñezca, una joven delgada con grandes gafas y enormes pechos que platicó primero con el chavo que tapaba el libro, y luego preguntó de quien era el volumen, dije que mío, y fue a mí a quién le preguntó qué quería yo por él, respondí que nada porque lo estaba leyendo y eso quería seguir haciendo. Luego de hablar con el mismo tipo que tapaba el libro, Agñezca tomó mi mano izquierda y la puso entre las suyas para decirme: “es un libro muy importante para nosotros”. Gracias a Kundera puedo recomponer esa escena tan lejana en el tiempo paso por paso, pues al releer su novela aquel primer viaje a los países socialistas tomó otro sentido.

En Nueva York, donde comencé a leer a Marcuse, El hombre unidimensional era un libro de agitación intelectual entre los estudiantes latinoamericanos, en Praga era un acto de resistencia. Sería la deliciosa y potente cerveza oscura de Praga, o los besos de Agñezca, o el presentimiento de que un escritor checo me explicaría 15 años más tarde la insoportable levedad del amor, pero les dejé el libro.

EL KITSCH

 En el capítulo número 8 de la sexta parte de La insoportable levedad del ser, titulada, La gran marcha, Kundera parte de la muerte del hijo de Stalin electrificado en la valla de un campo alemán para prisioneros, para disertar sobre la incompatibilidad de la mierda y Dios, recordando que de niño conoció a Dios Padre por un grabado de Doré y al ver que el creador de todas las cosas, incluyendo al ser humano, tenía boca, dedujo que debía comer y si comía tendría intestinos que convertirían el alimento en mierda. Esta deducción lo puso ante la siguiente disyuntiva:

  • “Una de dos: o el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios y entonces Dios tiene tripas, o Dios no tiene tripas y entonces el hombre no se le parece” (1).

Kundera cuenta que Valentín, un maestro de la Gnosis del siglo II, procuró resolver el problema afirmando que Jesús comía y bebía, pero no defecaba, convirtiendo el problema de la mierda en una cuestión teológica más compleja que el mal (en palabras de Kundera), porque Dios le dio al hombre libre albedrio y por tal no se le puede culpar de los crímenes de su criatura, pero el único responsable de la mierda es aquel que creo al hombre, remata el escritor checo, para concluir de la siguiente manera:

  • “En el trasfondo de toda fe, religiosa o política, está el primer capítulo del Génesis, del que se desprende que el ser es bueno y que, por lo tanto, es correcto multiplicarse. A esta fe la denominamos acuerdo categórico con el ser…
  • “De eso se desprende que el ideal estético del acuerdo categórico con el ser es un mundo en el que la mierda es negada y todos se comportan como si no existiese. Este ideal estético se llama kitsch
  • “el kitsch es la negación absoluta de la mierda, en sentido literal y figurado: el kitsch elimina de su punto de vista todo lo que en la existencia es esencialmente inaceptable” (2).

Solo puedo lamentar no haber leído a Kundera entre 1979 y 1984 que fueron los años que visité como critico de teatro los países balcánicos que aun se agrupaban en la Yugoslavia de Tito, y como reportero Polonia, Alemana Oriental, Estonia y Lituania, porque habría visto con mayor claridad el trasfondo de aquellas sociedades socialistas en las que para forjar al hombre nuevo se habían jodido al modelo anterior porque en la sociedad sin clases había dos clases de ciudadanos: los miembros de la nomenclatura policiaca y política y los demás. Entre los artistas e intelectuales que frecuente en esos viajes persistía el idealismo comunista que Kundera describe en su libro como una corazonada en la que el sentimiento supera a la razón, de manera que la gran marcha de las izquierdas del mundo hacia la felicidad pertenece al reino del kitsch en donde impera la dictadura del corazón.

EL KITSCH TOTALITARIO

 “,,, Cuando digo (kitsch) totalitario quiero decir que todo lo que perturba al kitsch queda excluido de la vida: cualquier manifestación de individualismo (porque toda diferenciación es un escupitajo a la cara de la sonriente fraternidad), cualquier duda (porque el que empieza dudando de pequeñeces termina dudando de la vida como tal), la ironía (porque en el reino del kitsch hay que tomárselo todo en serio) y hasta la madre que abandona a su familia o el hombre que prefiere a los hombres y no a las mujeres y pone así en peligro la consigna sagrada >>amaos y multiplicaos>>. (3).

“En el imperio del kitsch totalitario las respuestas están dadas de antemano y eliminan la posibilidad de cualquier pregunta. De ello se desprende que el verdadero enemigo del kitsch totalitario es el hombre que pregunta…” (4).

¿Cómo un libro escrito hace medio siglo en medio de la desesperanza que provocó la invasión soviética a Checoslovaquia en 1968 nos puede esclarecer el presente mexicano? Observando la forma en que el gobierno de un caudillo con fachada feminista busca la unanimidad de la vida pública, de manera que cualquier cuestionamiento a su política reduccionista es castigado según la nueva ley de los nuevos jueces del régimen morenista.

Lo perverso del totalitarismo de cualquier color político es que castiga a sus opositores con todo el peso de la ley porque ese estatuto jurídico esta hecho a su medida. De ahí que en Venezuela Maduro puede jurar ante el pueblo que fue electo por el pueblo porque así lo dictaminaron las instancias legales correspondientes. Bajo ese modelo no importa que el nuevo poder judicial haya sido “elegido” por un ridículo porcentaje de ciudadanos, lo importante es que se hizo la elección más enrevesada de la historia reciente y las instancias calificadoras la dieron por buena. Ahí comienza otro rasgo del kitsch totalitario: sólo es real lo que yo digo, el resto es falso.

En la Polonia gobernada por el general Wojciech Jaruzelski comía opíparamente en los elegantes restaurantes de la Nomenclatura del Partido Obrero Unificado Polaco, pero cenaba frugalmente en las cantinas frecuentadas por artistas y disidentes. Como nos mostró el levantamiento de los trabajadores en el astillero de Gdansk que llevó a Lech Walesa al poder, la realidad estaba en las cantinas y la irrealidad en la nomenclatura. La bronca está en que aquí el pueblo bueno y paupérrimo no moverá un dedo mientas las finanzas públicas resistan el déficit monumental que en breve será insostenible porque a la dádiva con sombrero ajeno hay que agregar la presión de las pensiones y las deudas billonarias de las empresas públicas, incluyendo las desastrosas inversiones del señor de Macuspana. Hago votos para que las nuevas generaciones no tengan que esperar medio siglo para entender que había que decir NO hoy, no mañana.

(1 apartado 3 pág. 257-58)
(2 aparado 5 pág. 260)
(3 apartado 9 pág.264)
(4 apartado 11 pág. 266)

Tiempos de cananas…

By Rutas literarias, Sobre 2 ruedasNo Comments

Irse a la bola. En los comicios de 1910 el resultado dio como ganador al general Porfirio Díaz Mori para ocupar la Presidencia de la República, de 1910 a 1916. Su partido coaligado (Democrático – Científico) obtuvo el 98.96 por ciento de los votos, frente al candidato del Partido Antirreleccionista, Francisco Ignacio Madero, quien solamente logró 196 votos, equivalentes al 1.04 por ciento del electorado. Pero las cosas no quedaron ahí.
Acusado de “conato de rebelión y ultraje a las autoridades”, el candidato perdedor fue encarcelado varias semanas, logró evadirse a San Antonio, Tejas, donde lanzó el Plan de San Luis, que incitaba: “Conciudadanos; no vaciléis un momento, tomad las armas, arrojad del poder a los usurpadores (…) Nuestros antepasados nos legaron una herencia de gloria que no podemos mancillar. Sed como ellos fueron, invencibles en la guerra, magnánimos en la victoria”, y aquí estoy.

El 20 de Noviembre es el día de la Revolución, que de algún modo fue el onomástico, también, del partido de la Revolución que gobernó, ininterrumpidamente, de 1929 a diciembre del año 2000 cuando el presidente Ernesto Zedillo entregó la banda presidencial a Vicente Fox. Lo demás, es historia. Con la fundación del Partido Nacional Revolucionario (PNR), después PRM, después PRI, correría esa época denominada, sin mayor rigor, “los años del régimen”.
Mi humilde circunstancia es producto de esa épica. Mi abuelo Leopoldo era un bonancible comerciante de Cuquío, en los Altos de Jalisco, donde había logrado establecer un próspero almacén. A mediados de 1918 (en plena lucha armada) una milicia ocupó el pueblo y don Polo, esa noche, fue advertido de que a la mañana siguiente vendrían por él para fusilarlo. Acusado de espía, traidor, contrarrevolucionario, cualquier pretexto con tal de despojarlo del negocio y su ranchito. Era lo que se acostumbraba. Y esa noche, a lomo de mula, don Leopoldo huyó por la cañada de Oblatos hasta alcanzar Guadalajara. Iban con él doña Herlinda, mi abuela, y los pequeños Enrique y Rafael, padre y tío míos, que cursarían estudios bajo la luz de una vela, “porque la luz era muy cara”. No he sabido cuál fue el generalote que decidió aquel veredicto, ¿Julián Medina Isidro Michel, Cleofas Merced, Ramón Romero, Cedano Mota?, pero me la deben. Sí, viva la revolución.

Después de la mexicana prendió la mecha. El XX fue el siglo de las revoluciones… la rusa, la española (guerra civil), la china, la cubana, la nicaragüense. Derrocar al tirano, despojar a los burgueses, hacerse del poder con un partido ceñido como haz… de donde porviene el concepto “fascista” de las huestes romanas, a fin de lograr que “el Estado impere por encima del individuo”.
Recuerdo a los maestros, cuando párvulo, y su dificultad para explicar los tumbos que significó aquel movimiento histórico. Sí, Madero derrocó a don Porfirio (y lo asesinaron), Venustiano Carranza firmó la Constitución (y lo asesinaron), Obregón fue el mejor general (y lo asesinaron), Pancho Villa fue un estratega feroz (y lo asesinaron), Emiliano Zapata defendió como nadie a los campesinos (y lo asesinaron). De modo que uno, a los once años, se preguntaba, ¿de qué se trató todo aquello? ¿Una feliz degollina? Por lo menos mi abuelo salvó la vida.


Ahora cabría preguntar, ¿y qué fue de aquellas tan célebres revoluciones? La mexicana dio el último respiro con la Casa Gris de Angélica Rivera de Peña Nieto. La rusa se extinguió con las fallidas Perestroikas y Glasnot del apocado Gorbachev. La china comunista recuperó el capitalismo de estado cuando Deng Xiaoping planteó que el color del gato, “blanco o negro”, no importaba sino que cace ratones. La cubana, que mandaba contingentes de “gusanos” a Miami, ahora expulsa columnas de migrantes que inician en Tapachula. La nicaragüense, luego hablamos. La “bolivariana” de Hugo Chávez que terminó como el pajarito consejero de Maduro. La Guerra Civil de España (que no revolución), acabó con las asonadas que se sucedían desde el siglo XVIII y modernizó al reino de Castilla.
Sin embargo perdura la violencia como sinónimo de las revoluciones. Y su épica, decíamos, poblada de mártires, canciones, himnos (La Marsellesa), desfiles militares, asonadas, folklor (Adelitas y Juanes), ideología y más ideología. Los héroes dejan de ser humanos, ascienden al cielo republicano, resucitan en los monumentos y las avenidas.

Así que la celebridad de las revoluciones está en entredicho, aunque la humanidad no sería lo que es sin esos periodos violentos de mutación. La política abandonando el diálogo para empuñar el machete, los fusiles y la guillotina. Llega el 20 de Noviembre y los atletas obreros marchan en las avenidas. “Gracias, señor presidente”, se leía en sus pancartas de antaño. Ah, la celebración de las cananas y “la bola” que se hizo régimen tricolor, hasta que se desbieló.

MUESTRARIO. Muestra Nacional de Teatro en la Paz, Baja California Sur.

By Rutas literarias, Sobre 2 ruedasNo Comments

Como toda proeza cultural la Muestra Nacional de Teatro tiene principio, desarrollo y cambio de objetivos porque ya va para su celebración número 44.

Los jóvenes que compartirán del 7 al 16 de noviembre en la ciudad de la Paz, Baja California Sur, la reunión anual de la República del Teatro, acaso se asombren al saber que la Muestra nació para que los parientes pobres de las provincias mostraran sus afanes artísticos en la gran capital del país, patrocinada por Cigarrera la Moderna que repartía paquetes de humo en la sala desierta donde se presentaban las obras de los grupos estatales. Soy testigo de que a la gente de teatro y al público de la ciudad de México le importó un rábano la temporada que se dio en algún destartalado teatro del INBAL, y por ello la Muestra se fue a provincia donde encontró su sentido y su porvenir.

 José Solé y Ramiro Osorio son dos hombres claves para agregar que gracias a las muestras de Morelia y Xalapa en los años 1983 y 1984 respectivamente, el teatro de los estados comenzó una trasformación que hace posible el teatro que se verá en los 17 escenarios habilitados en La Paz este año. Antes de Morelia y Xalapa el teatro fuera de la ciudad de México era costumbrista, ilustrativo, literario, salvo algunos intentos de modernidad que ocurrieron en Monterrey, Xalapa y Mérida. La primera Muestra de Monterrey fue en 1986 aunque a partir de 1988 la ciudad fue la sede permanente de la Muestra por 10 años, por los empeños de Luis Martín.

Actualmente ya nadie llega a la Muestra sólo con su ignorancia sobre el teatro del mundo porque la virtualidad nos permite estar al día al respecto, de manera que los cómicos de hoy no pueden atesorar la conmoción que les causó a sus padres dramáticos estar ante la aurora boreal del teatro que ellos querían hacer, pero no sabían cómo. Era el teatro de Margules, de Mendoza, de Gurrola, de julio y Germán Castillo, acaso el de Marta Luna porque eso sí, los machos dominaban la escena y los directores podían insultar a sus actores sin consecuencia alguna.

 Del 2000 a la fecha la Muestra ha cambiado formatos, convocatorias, propósitos, direcciones artísticas, pero la esencia de su misión sigue siendo la de Morelia-Xalapa-Monterrey: Construir una comunidad teatral, como dice el lema del Espacio Abierto  que desde hace algunos años es donde se reúnen, al filo de la media noche, los cómicos que quieren palabrear sus afanes sin moderador ni otra restricción que no sea la rechifla de sus iguales. Aunque el propósito final de esa tribuna libre sea agarrar jale, digo, qué caso tiene engañar a nadie.

 Yo no creo que todo tiempo pasado sea mejor, pero por definición es un tiempo fundacional porque sólo en el ayer está el hoy. La virtualidad está borrando el origen de las cosas para el impresionante volumen de gente que desconoce quiénes fueron los griegos y los toltecas. El mejor teatro de todos los tiempos occidentales no es el que ignora la tradición sino el que honra su memoria actualizándola. No saber en el teatro quienes fueron los griegos y los toltecas sólo puede producir un teatro líquido que acaso nos entretenga en la butaca, pero no en la vida.

 Para terminar con la Muestra debo decir que luego de dudar públicamente en este espacio de la capacidad de Claudia Icaza como secretaria federal de cultura, advierto que en su corto periodo en el cargo ha mostrado capacidad de diálogo y de atención a los problemas centrales de su obligación, que no es, para decirlo con ella, con la comunidad cultural porque la vieja comunidad hegemónica se ha convertido en comunidades. Plural. Es alentador que el funcionario que cumple la política cultural del gobierno esté al tanto de la complejidad del sistema. Por eso agrego que una de las virtudes políticas de la MNT es que desde que el escritor Saúl Juárez fue director del INBAL la organización de la Muestra ha estado en manos de la gente de teatro.

En este marco, el que Haydeé Boeto sea subdirectora general del INBAL y Luis Mario Moncada responsable de la Coordinación nacional de Teatro del mismo instituto, es un alivio en la medida que llegan a esos puestos gente capaz, preparada y comprometida con su función pública. Pero medio siglo de registrar en el papel y la memoria el origen, el desarrollo, el ascenso y la caída del aparato cultural mexicano, me llevan a la conclusión de que sólo un cambio radical podría darle su lugar a la creación artística porque los únicos que están fuera del sistema laboral y de seguridad social de las instituciones culturales del estado mexicano son los creadores, siendo ellos el motivo, la razón, el sentido de la cultura institucional. Por cierto, me parece estupendo el nombramiento de Nadia López García como coordinadora nacional de literatura porque es una de las poetas del porvenir.

 En fin, como dice mi maestro Nicolás Núñez, tal vez ustedes no estén al pendiente, pero en este instante el mundo está dando vueltas en el espacio a una velocidad vertiginosa, impresionante. Muévanse con ella.

 

Sólo quedó la humareda

By Rutas literariasNo Comments

El pasado 26 de septiembre se cumplieron 10 años de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, Guerreo, por la acción criminal de la delincuencia organizada y las fuerzas del orden municipal, estatal, federal y militar. En el penoso triunfalismo del gobierno saliente hay un hoyo negro que muestra cómo el presidente que prometió decir toda la verdad sobre este crimen imperdonable prefirió mentir sobre la responsabilidad de los mandos militares involucrados en la atrocidad cometida con 43 jóvenes que tenían la vida por delante.

Para recordar que ese tajo en el cuerpo social del país sigue abierto, 15 grupos del teatro de las orillas del sistema, nativos de guerrero, Puebla, Veracruz, la ciudad de México y el Estado de México, ofrecieron en 10 espacios diferentes, montajes y lecturas dramatizadas de un poema dramático escrito por Mario Ficachi, llamado, La humareda. Mario es un consecuente hombre de teatro en el sentido amplio de la palabra, y también es el coordinador de este acto inédito en nuestro teatro, denominado, VIVOS SE LOS LLEVARON.

 Confieso que dado el tema supuse que el texto de Mario tendría un tono heroico, elegíaco o simplemente panfletario. Por el contrario, es un memorial breve, sobrio, directo, que huele a gasolina ardiendo sobre los cuerpos mutilados de los estudiantes sacrificados. Dice, en el canto número IV de su poema;

¿Qué se necesita para matar a un

Hermano?

¿Qué se necesita para contemplar su

Cuerpo desmayado y negarle ayuda?

¿Qué se necesita para rociarlo de

gasolina?

¿Qué se necesita para prenderle fuego a

tu hermano?

¿Qué?

 Saber la respuesta podría ser la llave maestra de la paz y la concordia entre la sociedad dividida que deja el presidente que en nombre de la transformación del país lo llevó a una etapa que él ayudó primero a derruir y enseguida a reconstruir: la del presidencialismo absoluto.

La Humareda termina con el soliloquio de un soldado que hace un acto de introspección que va de su infancia al momento en el que vio la pira en la que se quemaron los cuerpos. El autor del texto le otorga conciencia histórica y social a un soldado raso que sin embargo habla consigo mismo de manera coloquial, evitando la ampulosidad del discurso, pero no la victimización de quien prende la hoguera porque es una orden, que viene, claro, de un montón de cerdos con galones militares, pero una orden. Y en el ejército, las ordenes se cumplen. Punto.

Que el teatro sea la condensación simbólica de un acto terrorista que no termina de esclarecerse por falta de integridad política, y que desde la marginación que los grupos participantes prefieren llamar independencia, se diga con dignidad que la mejor manera de llegar a un fin, que es el de terminar con el desasosiego permanente de los padres de los 43 estudiantes, es  la verdad sin adjetivos, simplemente saber a ciencia cierta lo que sucedió con sus hijos. ¿Es mucho pedir, claman los cuerpos vivos que integran los 15 grupos de esta acción artística, esto es, política, esto es, colectiva; es mucho pedir la verdad sobre un crimen que ensangrentó al país y que sigue provocando desasosiego?

 La respuesta está en la lucha que han sostenido los padres de los normalistas por 10 años, y sin duda su voluntad de saber la verdad sobre sus hijos durará otra década si es necesario.

Dan a conocer los resultados de la convocatoria: Sistema Nacional de Creadores de Arte 2024

By Rutas literarias, Sobre 2 ruedasNo Comments

La obtuvieron 200 creadores que desarrollarán proyectos durante tres años y recibirán un apoyo mensual de 32,173.00, una cantidad que es casi la misma que en el sexenio antepasado que sumaba casi los 30 mil pesos.

 “Una obra ve la luz no sólo por la voluntad de un artista individual, sino también porque hay un marco social que le permite hacerlo»: Octavio Paz.

El Sistema Creación, mejor conocido como el Fonca, que cambio en 2020 de nombre, dio a conocer hoy los resultados de la convocatoria del Sistema Nacional de Creadores de Arte (SNCA) 2024, en la que resultaron 200 artistas seleccionados.

Los proyectos que recibirán el estímulo económico del SNCA se desarrollarán en siete disciplinas: Arquitectura, Artes visuales, Artes y tradiciones populares, Composición musical, Coreografía, Dirección en medios audiovisuales, Dramaturgia, y Letras, las cuales se subdividen en 25 especialidades. Como fue una consigna en el sexenio anterior de que todo debía ser renovado, en este rubro, del total los creadores, el 55 por ciento obtendrá por primera vez el apoyo de la vertiente, en este campo el estimulo es para creadores con trayectoria, por lo que darlo a nuevas propuesta resultaría imposible.

Las personas seleccionadas recibirán cada mes un estímulo económico de $32,173.00 (treinta y dos mil ciento setenta y tres pesos 00/100 M.N.) para desarrollar sus proyectos por un periodo de tres años.

El SNCA es uno de los proyectos culturales que se ha consolidado por más de 30 años como uno de los pilares del apoyo a la creación en México y que enriquece en forma permanente el patrimonio cultural y artístico del país.

Origenes del FONCA

En 1975, un grupo de escritores e intelectuales publicó una carta en la revista Plural para proponer la creación de un fondo de las artes. Este organismo fue una idea de Gabriel Zaid que apoyaron varios autores en la revista, entre ellos Carlos Monsiváis. El 2 de marzo de 1989– sexenio de Carlos Salinas de Gortari-, nació el FONCA, que ha dado miles de estímulos a creadores mexicanos que son reconocidos en el mundo. Fue creado como un mecanismo de apoyo a la creación artística, en dónde son los propios artistas, quienes deciden a qué creadores apoyar para realizar su trabajo, sin la injerencia  gubernamental, ni discrecionalidad, en la asignación de estímulos y becas. Se instituyó como un mandato para recibir las aportaciones de la sociedad civil e iniciativa privada encaminadas al apoyo y desarrollo del arte y la cultural. Y para NO sujetar el pago de los estímulos a la suficiencia ni a los tiempos presupuestales, sino mantenerlo constante y al ritmo que exige la creación artística.En el año de su fundación otorgó 120 becas en 4 programas.

En palabras de Octavio Paz: “Una obra ve la luz no sólo por la voluntad de un artista individual, sino también porque hay un marco social que le permite hacerlo».

En esta emisión en los seleccionados hay residentes de Aguascalientes, Baja California, Campeche, Ciudad de México, Coahuila, Chiapas, Chihuahua, Durango, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Jalisco, Morelos, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán y el extranjero.

La Comisión de Selección estuvo conformada por 83 jurados, de los cuales 69 desempeñaron por primera vez esta función, lo que representa al 83 por ciento del total, factor de relevancia para sumar nuevas miradas y perspectivas del arte y la cultura en la valoración de los proyectos postulados.

La lista de las y los artistas seleccionados se encuentra disponible en esta liga: https://foncaenlinea.cultura.gob.mx/resultados/resultados.php?directo=8017

Entre los beneficiados están en gráfica Nunik Sauret; en pintura Arturo Buitrón; en composición musical David Haro, Héctor Infanzón y Eblen Macari; Vivian Cruz, y Lidya Romero en coreografía; en dramaturgia Ximena Escalante; en letras están los nombre de Alberto Chimal, Armando Alanis Pulido, Jorge Fernández Granados, Víctor Manuel Mendiola y Francisco Hinojosa.

El Sistema Nacional de Creadores de Arte, del Sistema Creación, antes Fonca, vinculado a la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, impulsa, fomenta y fortalece el apoyo a los procesos creativos de los artistas, quienes de esta forma pueden dedicarse a su obra. Hoy la vida cultural en México sería inexplicable sin la presencia del FONCA, pues gran parte de los creadores del país han estado vinculados a la institución.

El FONCA fue resultado de una obra colectiva, una gran decisión en materia de política cultural que no tiene paralelo en el mundo y que ha sido continuamente alabado por creadores, funcionarios y promotores culturales de otras latitudes.

DE POR QUÉ PEDRO PÁRAMO NO DEBE FILMARSE

By Rutas literarias, Sobre 2 ruedasNo Comments

Netflix arrancó la producción de la adaptación cinematográfica de Pedro Páramo de Juan Rulfo, la tercera adaptación de esta novela la marca el debut de Rodrigo Prieto en la dirección cinematográfica. Se ha confirmado que la película llegará a la plataforma de streaming globalmente el próximo 6 de noviembre. Su primer lanzamiento oficial ocurrirá en el Festival de Cine de Toronto, el 5 de septiembre. 

Sobre esta adaptación escribe el crítico de teatro y periodista cultural Fernando de Ita, en su primera colaboración para Cultura en Bicicleta.

«Pedro Páramo y su efecto no está en la novedad del relato sino en su estirpe, porque en el fondo lo que hizo Rulfo con su novela fue repetir la costumbre ancestral de los pueblos del mundo de resucitar a sus muertos».

Porque al darle a la invención de la realidad la determinación de un rostro, un lugar, un tiempo y un destino igualmente inventado, pero fijo, de la imagen que ha concebido cada lector del libro insignia de la literatura mexicana del siglo XX, se termina la posibilidad de que ese rostro, ese lugar, ese tiempo, ese destino sea la película personal de quien ha buscado a su padre, como Juan Preciado, en “el más allá”.

Joanne Rowling se ha vuelto inmensamente rica porque Harry Potter pide a gritos los efectos especiales que han hecho de la saga del joven mago inglés un fenómeno global. En esa narrativa todo está escrito para ser filmado. Pedro Páramo es un poema del silencio interior que le permite a los vivos hablar con los muertos. No es magia. Es una revelación de la conciencia que crea una realidad sobrenatural a partir del lenguaje, y el logro del escritor es que ese tránsito entre la vida y la muerte sea de una naturalidad asombrosa.

Prescindiendo de la biblioteca que se ha formado a partir de las mil y una interpretaciones de Pedro Páramo, como lector lego que ha visto las películas y obras de teatro que se han hecho de Pedro Páramo, puedo decir que todas esas versiones han fracasado por la misma razón que hace de la versión Netflix de Cien años de soledad, de García Márquez, un cuento ilustrado que perdió en la filmación la magia de las palabras. Sabemos que el autor colombiano reverenciaba al escritor mexicano porque le abrió la puerta para narrar su propia fantasía, pero no a la manera de Rowling, ni siquiera de Rulfo, cuyo entorno es seco y mortuorio, a la manera del trópico que Carlos Pellicer cantó entre nosotros como nadie.

Para los tiempos que corren debe ser una paradoja que una frase diga más que mil imágenes, pero no hay manera de grabar los diálogos de Pedro Páramo o de Cien años de soledad sin que su ilustración fílmica sea una repetición del texto y no la invención de un mundo distinto al mundo que vivimos a diario. Eso es Pedro Páramo y su efecto no está en la novedad del relato sino en su estirpe, porque en el fondo lo que hizo Rulfo con su novela fue repetir la costumbre ancestral de los pueblos del mundo de resucitar a sus muertos. La particularidad de su relato está en la guerra cristera de los años 30 en México y el habla -que es el pensamiento-, de su terruño. Lo asombroso, literalmente hablando, es que esa forma de formular los acontecimientos de un pueblo fantasma de la región del Bajío haya impactado a lectores de Uruguay y Argentina del tamaño de Borges y de Carlos Oneti, cuando el primero hizo del lunfardo, por ejemplo, una categoría del relato, y el segundo un homenaje al lenguaje coloquial. Pero ambos sabían que aquel hallazgo de Rulfo era la manera subterránea que tienen los grandes escritores de grabar en piedra el mismo mensaje de sus antepasados: “Aquí estuve yo”.

José Emilio Pacheco me jalaría las orejas por decirlo así. El diría: “Aquí estuvo un poeta”. Rulfo, Borges, Oneti, Pacheco, todos ellos quisieron desaparecer como personas y sobrevivir como autores de algunos textos. Se aprecia la intención de ser la voz anónima de la tribu. Se duda de su veracidad porque sin la notoriedad pública de todos ellos Borges habría sido solo un bibliotecario, Onetti un alcohólico, Pacheco un periodista anónimo y Rulfo un vendedor de llantas para automóvil. En cambio, sigo envidiando la capacidad de José Emilio de relacionar el pasado con el futuro, el presente con el pasado y el futuro con la posibilidad de hacer actual un poema persa del siglo VI. Cómo no creer que Juan Rulfo hablaba con los muertos si yo sigo tomando lecciones con el Inventario de José Emilio Pacheco.

La cuestión es que el extraordinario fotógrafo mexicano Rodrigo Prieto está por estrenar en el Festival de Cine de Toronto su versión fílmica de Pedro Páramo, y sin haberla visto me tomo la libertad de hablar, no de ella, sino de la imposibilidad de que le haga justicia a la creación literaria por una cuestión de forma y de fondo, esto es; por la naturaleza del relato, que ya es en sí una película de manera que al reintentarla para el cine solo puede ser una parodia. Apenas si he visto los relucientes trajes de charro de algunas escenas de Prieto y ahí está el detalle, Hollywood no es Comala., aunque la maestría del cineasta hará sin duda maravillas con el sentido onírico del relato, pero qué hacer con los diálogos.

En la Película sobre Páramo de Carlos Velo en los años 60 la adaptación fue de Carlos Fuentes, la fotografía de Gabriel Figueroa y Pedro Páramo fue John Gavin. El director español aceptó demasiado tarde que ese fue su primer error. El segundo, en todas las adaptaciones fílmicas y teatrales, es el habla, la forma de ser, verbalmente de los personajes. Nadie habla como en los cuentos de Rulfo, por más que sea verdad que así hablaban sus paisanos. El oído humano es el primer editor del lenguaje. Rulfo editó las conversaciones de sus mayores y les dio un valor literal que en la escritura es la voz de la tierra y en el cine la imitación de un acento, un sonsonete, unos regionalismos. Habría que tener, en el cine y el teatro, la tradición centenaria de los ingleses para hablar en pasado como si fuera hoy, Por ello los poetas isabelinos de hace 600 años son tan actuales para ellos, porque hay una tradición dramática, esto es, una entonación, un ritmo verbal, una cadencia sonora identificable. Macario, una de las cumbres fílmicas de nuestro entorno cultural, original de Bruno Traben, un escritor alemán, en adaptación de Emilio Carballido, apuntala mi aseveración. Tizoc, de Ismael Rodríguez, muestra hasta qué punto se puede pervertir el habla natural de los naturales de México.

Antes de concluir debo confesar que no sé cómo y porque me embarque en este artículo. Acaso desde que tuve la noticia de que un laureado fotógrafo mexicano quería filmar Pedro Páramo, esto es, registrar el misterio de la entre vida, de la entre muerte, del entre sueño, de la realidad alternativa que nos da la invención literaria y cinematográfica. Nada me gustaría más que la película de Prieto desmintiera mis temores de que hay obras literarias que ya están filmadas en el papel y el intento de llevarlas al cine es, por lo tanto, una reiteración que las empobrece. Él es un master de la cinematografía. Yo acaso un defensor del misterio de estar vivo, Como Páramo.

Tienes hasta el 31 de julio para participar en la convocatoria Apoyo a la Traducción del Sistema Creación

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Las propuestas pueden incluir a editoriales mexicanas y extranjeras; los proyectos consideran las especialidades temáticas: Arte, Humanidades, Literatura, Literatura Infantil y Juvenil.

 

El Sistema Creación (antes Fonca), invita a participar en la convocatoria del Programa de Apoyo a la Traducción (Protrad) 2024, con la postulación de proyectos literarios de autoras y autores mexicanos y extranjeros, con la finalidad de traducirlos y publicarlos en formato impreso. El proceso de inscripción se encuentra en sus últimos días, pues cerrará el próximo 31 de julio.

El Programa de Apoyo a la Traducción tiene como finalidad contribuir al fortalecimiento de la labor de traductoras y traductores, así como colaborar en la difusión y promoción de la cultura y literatura nacionales en el extranjero.

De igual forma, esta convocatoria busca enriquecer el intercambio cultural entre países, la preservación de las lenguas originarias y el fomento y preservación del patrimonio literario, así como su difusión; al tiempo que se promueve el reconocimiento del trabajo editorial a nivel internacional.

 

Se considerará la participación de editoriales legalmente establecidas en México y en el extranjero para presentar proyectos en tres modalidades: traducción y publicación de una o más obras escritas por personas autoras extranjeras al español; traducción y publicación de una o más obras escritas en español por personas autoras mexicanas a otro idioma; y traducción y publicación de una o más de obras de personas autoras en lenguas originarias nacionales a otro idioma, o de autores de otro idioma a lenguas originarias nacionales.

Las editoriales interesadas podrán participar en dos categorías, diferenciadas de acuerdo con los plazos para la realización del proyecto: una consistente en la traducción y publicación de libros especializados en humanidades, literatura y literatura infantil y juvenil, a desarrollar en un plazo máximo de 12 meses; y otra consistente en la traducción y publicación de libros especializados en arte, humanidades, literatura y literatura infantil y juvenil, que se desarrollen en un plazo máximo de 18 meses.

Las especialidades de las obras a considerar son: Arte, Humanidades, Literatura, Literatura Infantil y Juvenil. Entre las bases de participación se encuentran: acreditar la existencia legal de la editorial; presentar un proyecto editorial de acuerdo para la traducción y edición; acreditar la existencia legal de la editorial; contar con carta compromiso o contrato formalizado de adquisición de los derechos de autor o derechos de reproducción vigente; acreditar que las personas traductoras participantes en el proyecto cuentan con al menos una obra traducida y publicada.

La fecha límite para el registro de proyectos es el 31 de julio de 2024. La convocatoria se puede consultar en sistemacreacion.cultura.gob.mx  El proceso de registro debe realizarse en foncaenlinea.cultura.gob.mx

La convocatoria del Programa de Apoyo a la Traducción 2024 del Sistema Creación fortalece el trabajo de traductoras y traductores, y fomenta la colaboración entre editoriales mexicanas y las de otros países para la difusión de la cultura y la literatura, lo que redunda en un beneficio recíproco e incentiva la generación de conocimiento.

Para ampliar la información o resolver dudas, están disponibles el correo  protradcoordinacion@cultura.gob.mx y el teléfono (52) 55 41 55 07 30 extensión 6075.

Redes sociales del en X (@SistemaCreacion), Facebook (/SistemaCreacion) e Instagram (@sistemacreacion).

La Universidad Autónoma de Ciudad Juárez convoca al XXI Premio Nacional de Crítica Literaria y Ensayo Político Guillermo Rousset Banda

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*Traductor, editor, poeta, bibliófilo teórico y militante; fue un intelectual refinado, dotado de una vasta cultura y de una impresionante memoria libresca y vivencial. Teórico de la poesía y militante e ideólogo político, notorio también por  sus relaciones afectivas, su bibliofilia y su labor de editor.

La Universidad Autónoma de Ciudad Juárez convoca a participar en el XXI Premio Guillermo Rouseet Banda, en esta emisión dedicado al Ensayo Político, para obra publicada y/o inédita.

Pueden participar mexicanos y extranjeros residentes en México, hayan publicado un libro en la modalidad de Ensayo Político durante el periodo comprendido entre el 1 de enero de 2022 y el 31 de julio de 2024, así como trabajos inéditos en esta modalidad que se deben enviar de manera electrónica. Se encuentran excluidas reimpresiones, trabajos multiautorales, reediciones y antologías. Deben enviar cinco ejemplares de la obra escrita, y los ensayos inéditos, con extensión mínima de 90 cuartillas.

Foto: Pilar Jiménez Trejo

Guillermo Rousset Banda (Puebla, 2 de Noviembre1926 – Ciudad de México, 29 de agosto 1996) fue sin duda una de las mentes más brillantes entre los intelectuales del siglo XX. Su reflexión temprana sobre la estética de la escritura le llevó a construir una concepción teórica de la poesía, estructurada en torno a la categoría de verso libre. Con este utillaje introdujo la poesía de Ezra Pound en el país y tradujo la obra de otros poetas no menos importantes como Paul Valery y Rainer Maria Rilke. También fue uno de los primeros intelectuales que repensó la realidad político-social del país, así como las posibilidades de la izquierda, en función del estudio de las principales fuentes del marxismo accesibles en su época. Desde su incorporación a la militancia partidaria, por otra parte, Rousset capitaneó, junto a personajes como José Revueltas, Mario Rivera o David Alfaro Siqueiros, el movimiento de renovación crítica más relevante en la historia del Partido Comunista Mexicano. Inició así un camino original de permanente oposición, reflexión y denuncia del poder y de reflexión sobre el mundo intelectual que no abandonará jamás.

Foto: Pilar Jiménez Trejo

Foto: Pilar Jiménez Trejo

El departamento de Ciencias Sociales y Administrativas de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) lanzan su convocatoria para el XXI Premio Nacional de Crítica Literaria y Ensayo Político Guillermo Rousset Banda 2024.

En el concurso podrán participar todas las personas mexicanas y extranjeras que residan en la República Mexicana, que hayan escrito una obra impresa o inédita.

De acuerdo con la invitación, podrán participar quienes hayan publicado un libro en la modalidad de Ensayo Político durante el período comprendido entre el 1 de enero de 2022 al día de cierre de la convocatoria, que es el 31 de julio de 2024.

El 15 de septiembre de 2024 serán publicados los resultados en la página oficial de la universidad www.uacj.mx.

También se recibirán trabajos inéditos en esta modalidad, que se podrán enviar de manera electrónica desde la publicación de la convocatoria hasta el cierre de la misma, informó la institución educativa. Las propuestas deberán incluir cinco ejemplares de la obra.

El premio único será de 150 mil pesos para el escritor, ensayista o literato que gané la convocatoria.

El premio se entregará el 20 de septiembre de 2024 a las 19:00 horas, en la Biblioteca Central Carlos Montemayor del Instituto de Ciencias Sociales y Administración de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez o en su defecto en el recinto oficial que para ese fin designe la institución convocante.

En cuanto a las restricciones para participar: no podrán entrar obras que hayan sido premiadas en certámenes similares o hayan sido postuladas en el premio de Ensayo Político Guillermo Rousset Banda 2023. Tampoco se permitirán las antologías, trabajos con múltiples autores, reimpresiones y reediciones.

En caso de que resulte ganadora una obra inédita, la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez se compromete a su publicación en formato electrónico, cediendo el ganador o ganadora los derechos de autoría. El plazo para la edición y publicación de la obra es de un año.

Especificaciones de las obras:

En caso de ser trabajos inéditos, estos deberán estar escritos en computadora y deberán cumplir con ciertos criterios de formato en el documento para que puedan ser aceptados. El formato deberá contar con el tipo de letra: Times New Roman a 12 puntos, además debe estar a doble espacio, en papel tamaño carta por una sola cara con los márgenes superior e inferior de 2.5 centímetros, para la cuestión de los márgenes izquierdo–derecho y deberá contar con un espaciado de tres centímetros.

La extensión mínima del documento para que pueda ser tomado en cuenta para el concurso deberá de ser de por lo menos 90 cuartillas.

Las obras deberán ser enviadas a Sergio Pacheco González al correo electrónico spacheco@uacj.mx y también a Servando Pineda Jaimes al correo spineda@uacj.mx.

Para el envío de documentación física deberá ser a la dirección de la Librería Universitaria, ubicada en el Anillo Envolvente José Reyes Estrada 445, zona Pronaf, Ciudad Juárez, Chihuahua, código postal 32315. Se tomará como fecha de envío la del día de la impresión del matasellos.

El jurado calificador estará integrado por académicos de reconocido prestigio, el cual será el único facultado para la evaluación de las obras.

Cualquier caso no considerado por la convocatoria será resuelto por el jurado.

«Y muy tarde comprendí» novela de Pedro Ochoa se presenta 1l 11 de Julio en la casa Reyes Heroles; comentaran la obra Villoro y Loaeza

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Acompañarán al autor en la mesa JUAN VILLORO y GUADALUPE LOAEZA, moderará GERARDO ESTRADA. El músico David Rodríguez de la Peña, exdirector del Conservatorio Nacional, estrenará la obra «Balada para Pedro Ochoa», escrita por Tino Contreras.

Se trata del primer libro del exdirector del Centro Cultural Tijuana y fundador de la Secretaría de Cultura de Baja California, y quien fue agregado cultural en San Diego. La historia, según el autor, es un intento de recuperar los aires provincianos en la frontera de Tijuana y San Diego.

La cita es el jueves 11 de julio, a las 19:00 hores, en El patio central de la Casa de Cultura  Jesús Reyes Heroles. Francisco Sosa 202, Barrio Santa Catarina en Coyoacán.

Y muy tarde comprendí de Pedro Ochoca, no sólo es una narración íntima que explora la familia, el entorno social y el desarrollo urbano de Tijuana, sino también una reflexión sobre la conexión fronterizas entre las ciudades Tijuana y San Diego. Al respecto, el autor ha afirmado: «Y muy tarde comprendí que en mi casa y en mi familia habitó alguna vez la alegría y en las calles de mi ciudad se respiró la tranquilidad».

El libro contiene textos introductorios: Ruth Vargas y Élmer Mendoza. La contraportada suma textos de Diego Valadés y Guadalupe Loaeza. La fotografía de Y muy tarde comprendí es José Luis Venegas. Pedro Ochoa es uno de los promotores culturales más reconocidos y queridos por la comunidad en todo México, y asistir a esta presentación es para muchos una enorme alegría de alguien que desde la promoción busca ser también un protagonista cultural, que de alguna manera con su tremando trabajo ya lo es.

El libro se presenta el jueves 11 de julio, a las 19:00 hores, en  El patio central de la Casa de Cultura  Jesús Reyes Heroles en Coyoacán.

Los comentaristas del libro serán los escritores Juan Villoro y Guadalupe Loaeza, y Gerardo Estrada, exdirector del Instituto Nacional de Bellas Artes, moderadora la mesa. Por otro lado, el maestro David Rodríguez de la Peña, exdirector del Conservatorio Nacional, estrenará la obra «Balada para Pedro Ochoa», escrita por Tino Contreras, destacado músico mexicano, reconocido internacionalmente por su contribución al jazz y la música contemporánea, ante tal acontecimiento se espera la presencia de la maestra Mónica Conti, viuda de Contreras, quien ha dado la autorización para que se interprete la pieza musical esa noche.

Con la coincidencia del 135º aniversario de la fundación virtual de su natal Tijuana, una ciudad emblemática por su diversidad cultural y su papel clave en la frontera entre México y Estados Unidos, el 11 de julio se llevará a cabo la presentación del libro “Y muy tarde comprendí” de Pedro Ochoa, a invitación de la maestra Hilda Trujillo, directora de Asuntos Culturales de la Alcaldía de Coyoacán.

Ochoa como promotor cultural se ha desempeñado como coordinador de bibliotecas municipales, director del Departamento de Acción Cívica y Cultural del Ayuntamiento de Tijuana; en dos ocasiones director del Centro Cultural Tijuana, y Agregado Cultural del Consulado General de México en San Diego, California; y es el fundador de la Secretaría de Cultura de Baja California en 2018.

doña Olga Palacio Moreno

Doña Olga Palacio Moreno

En un fragmento de su novela, en el que habla de su madre Olguita, una encantadora mujer, de fuerza y alegría ejemplares cuenta en una publicación que hizo hace unos mese en facebook:

“Por diversas razones, en 2020 yo estaba al cuidado de mi madre, doña Olga Palacio Moreno, viviendo con ella. Pasamos solos la Navidad y el fin de año, nadie quería salir de casa. En 2021 la desdicha tocó mi puerta nuevamente y el 28 de enero, afligido escribí la siguiente nota:

Ocurrió lo más temido. Olguita dio positivo a COVID. Estoy muy preocupado. Su edad. Su condición de salud, no son buenos augurios. Hace unos cuantos años se le detectó insuficiencia cardiaca y respiratoria y los médicos recomendaron la implantación de un marcapasos, pero los pronósticos no eran nada buenos. La segunda opinión indicó que no soportaría la intervención quirúrgica”.

Ella no estaba vacunada. Empezó con tos y flujo nasal, no parecía grave y lo minimizaba.

—No tengo nada —decía muy segura—, es solo una gripa.

(…)

Fue tan grave la agonía, como doloroso el fallecimiento de mi madre, que me obligaron a “volver la vista atrás”, porque con su muerte caía la última columna de mi familia. Olguita no solamente era una madre, era un apoyo anímico proteico en mi vida, dándome sabios consejos, fiel apoyo en la crianza de mis hijos y gran anfitriona con mis amigos que sentía como propios. Había desarrollado la difícil cualidad de absorber el dolor. La muerte de sus padres en menos de una semana, el fallecimiento intempestivo de mi padre y el oprobioso asesinato de mi hermano, le dieron una envidiable fortaleza. No es que no sintiera, es que sabía asimilarlo. Lloraba en silencio, pero lo sentía en el alma y sabía también que la vida debe continuar para los que se quedan. Y creía que los seres queridos nunca se van del todo y en ocasiones llegó a percibir su presencia y aún muertos sentía que conversaba con ellos, sobre todo al final de sus días. Y muy tarde comprendí, son los recuerdos que brotaron en mí a partir de ese momento. Cayó el pilar familiar, sí, pero me mantuve a flote gracias a los recuerdos para intentar recuperar, mediante la reconstrucción literaria, a la familia perdida y la infancia ida. Intenté dar vida a mis personajes entra- ñables que han partido. Los abuelos amorosos, los padres esforzados, el admirado y querido hermano mayor, el perro leal, el niño feliz que fui y el adolescente confuso y solitario, que aún no se va del todo. Pero también, a los que siguen a mi alrededor, como, mis hermanos menores, amigos y maestros. Quitándole un poco el polvo del olvido a las remembranzas. Fue como limpiar fotos antiguas. Y muy tarde comprendí que en mi casa y en mi familia, habitó alguna vez la alegría y en las calles de mi ciudad se respiró tranquilidad. Y muy tarde comprendí, no implica arrepentimiento ni nostalgia vana, sino recuperación vital de los espacios y de los afectos”

Según Guadalupe Loaeza, la obra de Pedro Ochoa evoca «la sensibilidad de José Emilio Pacheco en ‘Las batallas en el desierto’, el humor de Jorge Ibargüengoitia, la nostalgia de las primeras películas de Woody Allen y el protagonista de la obra de J.D. Salinger en su espléndida novela ‘El guardián entre el centeno’.

Además de la propia Tijuana, la novelografía ha sido presentada en ciudades como Ensenada, Mexicali, Tecate y San Diego, y ahora se presentará en la Ciudad de México bajo los auspicios de la Dirección General de Cultura de la Alcaldía de Coyoacán. Se trata de una edición de autor publicada bajo el sello de Ediciones Alternas, dirigida por Gilberto Licona,

Así la Casa de la Cultura Jesús Reyes Heroles, ubicada en Francisco Sosa 202, Barrio Santa Catarina en Coyoacán, será el escenario donde, el próximo 11 de julio a las 19 horas se funda la literatura y música para celebrar la ópera prima de Pedro Ochoa, un reconocido promotor cultural un nativo de Tijuana, la frontera cultura de M

 

El poeta español Luis García Montero obtiene el Premio Internacional Carlos Fuentes 2024.

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Por su amplia trayectoria y sus aportaciones a las letras en lengua española como poeta y ensayista, el jurado del Premio Internacional Carlos Fuentes a la Creación Literaria 2024 decidió otorgar este galardón al escritor español Luis García Montero.
El poeta y director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, es galardonado con el Premio Carlos Fuentes a la Creación Literaria en Idioma Español 2024, uno de los premios literarios más prestigiosos de habla hispana, concedido por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) de México. Este galardón se entrega para “reconocer el trabajo de quienes, a través de sus letras, engrandecen la patria de la Ñ y enriquecen la literatura universal con sus poemas, novelas, ensayos y cuentos que estimulan la imaginación y el sentido crítico del lector”.
El poeta es el tercer español en recibirlo tras Luis Goytisolo en 2018 y Mario Vargas Llosa en 2012.
García Montero recibe este galardón el mismo año que publica su último libro, ‘Almudena’, donde recopila poemas dedicados a su mujer, la escritora Almudena Grandes que murió en 2021.
El cuerpo colegiado, integrado por las escritoras y los escritores Beatriz Espejo, Rosa Montero, Élmer Mendoza, Fernando Fernández y Elena Poniatowska, ganadora de la edición 2023, decidió, por mayoría, entregar el premio al autor de Además y Mañana no será lo que Dios quiera, por “su extraordinaria capacidad de convertir la vivencia individual en una experiencia colectiva, así como por la belleza, finura y precisión de su lenguaje”.
Acompañaron al jurado el director general de Bibliotecas, Rodrigo Borja Torres, como representante de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, y el coordinador de la Cátedra Carlos Fuentes de Literatura HispanoamericanaEloy Urroz, como representante de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y secretario del jurado.
El poeta español se hace acreedor a un diploma, una obra escultórica diseñada por el artista visual Vicente Rojo, así como a una cantidad en pesos mexicanos equivalente a 125 mil dólares estadounidenses.
El autor se convierte en la octava persona en ganar el premio. Se ha reconocido anteriormente a Mario Vargas Llosa (2012), Sergio Ramírez (2014), Eduardo Lizalde (2016), Luis Goytisolo (2018), Luisa Valenzuela (2019), Diamela Eltit (2020), Margo Glantz (2022) y Elena Poniatowska (2023).
La Secretaría de Cultura federal y la Universidad Nacional Autónoma de México otorgan este premio anualmente a escritoras o escritores que, por el conjunto de su obra (escrita en español en su totalidad o una parte sustancial), hayan enriquecido el patrimonio literario de la humanidad.
Fue instaurado en memoria del escritor mexicano, autor de clásicos como La región más transparente y La muerte de Artemio Cruz, en 2012, año de su fallecimiento. Busca reconocer el trabajo de quienes, por medio de sus letras, enriquecen la literatura universal con sus poemas, novelas, ensayos y cuentos. En un principio, su periodicidad fue bianual; sin embargo, a partir de 2019 es anual por un acuerdo entre la Secretaría de Cultura federal, la UNAM y la periodista Silvia Lemus, viuda de Fuentes.
Luis García Montero

Nació en Granada, en 1958. Es Catedráti­co de Literatura Española. Nombrado Director del Instituto Cervantes en 2018. Entre sus libros de poemas pueden destacarse Y ahora ya eres dueño del Puente de Broklyn (1980), Tristia (en colaboración con Álvaro Salvador, 1982, Hiperión 1989), El jardín ex­tranjero (1983, Hiperión 1989), Diario cómplice (Hiperión, 1987), Las flores del frío (Hiperión, 1991), Habitaciones separadas (Visor, 1994), Completamente viernes (Tusquets, 1998), La intimidad de la serpiente (Tusquets, 2003), Vista cansada (Visor, 2008), Un invierno propio (Visor, 2011), Balada en la muerte de la poesía (2016), A puerta cerrada (Visor, 2017), No puedes ser así. Breve historia del mundo (Visor, 2021) y Un año y tres meses (Tusquets, 2022). Su poesía juve­nil fue reunida en el volumen Además (Hiperión, 1994).

Ha reunido también una selección de su obra en Casi cien poemas (Hiperión, 1997), Antología personal (Visor, 2001), Poesía urbana (Renacimiento, 2002), Poemas (Visor, 2004), Cincuentena (Hiparión, 2009), Ropa de calle (Cátedra, 2011), Almudena (Valparaíso, 2015), Poesía. 1980-2015 (Tusquets, 2015), La buena compañía (Renacimiento, 2016), Poesía. 1980-2017 (Austral, 2018), Una melancolía optimista (Visor, 2019)  y Almudena (Tusquets, 2024). Se le han conce­dido los Premios Federico García Lorca de la Univer­sidad de Granada (1980), Adonais (1982), Loewe de Poesía (1993), Premio Nacional de Poesía (1994), Premio Nacional de la Crítica (2003), Premio de la Crítica de Andalucía (2008), Premio Poetas del Mundo Latino (2010) y Premio Internacional de Poesía Ramón López Velarde (2017), el Premio Carlo Betocchi (2020), el Premio Eugenio Montale. Fuori Di Casa (2020) el Premio Internacional de Poesía Antílope Dorado Tibetano (2021), el Premio Poeta de América. Carlos Pellicer (2023) y Premio Alma Marter. Violani Landi de la Universidad de Bolonia y el Premio de la Crítica de Madrid (2023). Se le ha concedido también la Medalla de Oro de Andalucía y el título de Profesor Honorario y Académico Ilustre de la Universidad de Mar del Plata. Honoris causa en la Universidad de Arequipa, en la Ricardo Palma de Lima, en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y en la Universidad Nacional de Córdoba. En 2017 fue nombrado Hijo Predilecto de Andalucía. En 2024 el Espacio San Lázaro de la Cámara de Diputados de México le nombró figura excelsa de las Letras de la Humanidad.

Como ensayis­ta ha publicado El teatro medieval. Polé­mica de una inexisten­cia (1984), Poesía, cuartel de in­vierno (1987, 1988, Seix Barral, 2002), ¿Por qué no es útil la literatu­ra? (en colabo­ra­ción con Anto­nio Muñoz Molina, Hiperión, 1993), Confe­siones poéticas (Dipu­tación de Granada, 199­3), El realismo singular (Libros de Hermes, 1993), Aguas territoriales (Pre-Textos, 1996), Lecciones de poesía para niños inquietos (Comares, 1999), El sexto día. Historia íntima de la poesía española (Debate, Madrid, 2000), Gigante y extraño. Las Rimas de Gustavo Adolfo Bécquer (Tusquets, 2001), Los dueños del vacío (Tusquets, 2006), Inquietudes bárbaras (Anagrama, 2008), Un velero bergantín (Visor, 2014), Un lector llamado Federico García Lorca (Taurus, 2016), Las palabras rotas (2019)Un orden conflictivo. (La poesía de Jaime Gil de Biedma) (Cátedra Miguel Delibes, 2019), Prometeo (Alfaguara, 2022), La realidad de una esperanza. Galdós, la memoria y la poesía (Visor, 2023),  Más flexibles que el mar son las palabras (Los Galeotes, 2023) y edi­cio­nes críticas de Fede­rico García Lorca (Poema del cante jondo, Espasa Calpe, 1992 y 2017), Rafael Alber­ti (Obras comple­tas, Aguilar, 1988), Luis Rosales (El náufrago metódico, Visor, 2005) y Carlos Barral (Cuaderno de Metropolitano, Cátedra, 1997).

Es también autor del libro de prosa narra­tiva Luna del sur (Renaci­mien­to, 1992) y de las novelas Impares, fila 13 (Planeta, 1996), escrita junto a Felipe Benítez Reyes, Mañana no será lo que Dios quiera (Alfaguara, 2009), una biografía novelada de Ángel González a la que se concedió el Premio del Gremio de Libreros al mejor libro del año 2009, No me cuentes tu vida (Planeta, 2012) y Alguien dice tu nombre (Alfaguara, 2014). Ha recogido selecciones de sus artículos literarios en los libros La puerta de la calle (Pre-Textos, Valencia, 1997), La casa del jacobino (Hiperión, Madrid, 2003), Almanaque de fabulador (Tusquets, 2003), Una forma de resistencia (Alfaguara, 2012) y Prometeo (2022) y Más flexibles que el mar son las palabras (Instituto Cervantes, 2023).

[LOS IDIOMAS PERSIGUEN EL DESORDEN QUE SOY]
A Elisa

Mi nombre es Luis,
soy español,
vivo en Madrid,
en el número uno, calle Larra,
me dice usted la hora, por favor,
¿dónde ha nacido usted
y cuántos años tiene?,
buenos días, amigo,
buenos días, mi amor, te quiero mucho.

Confieso que no tengo
facilidad para estudiar idiomas.
He copiado mil veces las frases y procuro
aprender de memoria, poco a poco,
preguntas y respuestas.
Pero me acabo siempre confundiendo
y a los demás les digo
¿dónde está mi te quiero?,
vivo en Luis
y soy las doce y media de la noche.
Nadie ha podido nunca pasear
por el número uno
sin romper el espejo de las horas
y de su propio rostro.

¿Me dice, por favor, qué significan
el tú y el yo, la edad y la palabra España?

Los idiomas persiguen el desorden que soy,
y así los predicados de altas temperaturas
y los verbos de nieve
me tratan sin piedad
igual que a los sujetos derretidos.
No me resulta fácil,

pero a veces entiendo
la nostalgia de orden que tienen mis poemas.