Se ha celebrado la edición más extensa y ecléctica de S!ngulares, un ciclo de diez conciertos organizado por el Ayuntamiento de Málaga a través de Málaga Procultura. Entre los grupos que se presentaron estuvo La cabra mecánica que ofreció una noche de rock mestizo.
Los asistentes disfrutaron de una banda representativa del rock mestizo de los años noventa que dio alegrías e hizo bailar a toda una generación.
En el Teatro Cervantes se escuchó la singular voz de Miguel Ángel Hernando ‘Lichis’ (voz y guitarra) iniciando la noche con temas: Felicidad, para continuar con El día de tu boda, Carne de canción, El malo de la película y La uña de la rumba.
Lichis estuvo acompañado por Adrián López (batería), Fernando Polaino (guitarra), José Eceiza (guitarra) y Dani Fernández (bajo). Ofrecieron un concierto con canciones emblemáticas de su discografía.
Agradecieron la presencia del público que disfrutó de temas que se incluyen en sus cinco discos que marcaron una época, Cuando me suenan las tripas (97), Cabrón (99), Vestidos de domingo (01), Ni jaulas ni peceras, en directo (03) y Hotel Lichis (05).
Aunque ya había tenido su retira han vuelto a los escenarios y ofrecen una buena ejecución musical y vocal lo que hace que se disfruten cada uno de los temas como: Ni jaulas ni peceras, Shalala, El mundo ya no necesita, Siesta, Cuando vuelve el amor, Fabúla de hombre lobo, La novia del marinero, arroz con ajo y Gracias por nada.
El momento más especial fue cuando el público se puso de pie y cantó al escuchar las primeras notas del tema La lista de la compra que se hizo tan popular con la participación de María Jiménez.
Los temas se distinguen por la mezcla de la rumba y hacen que los pies no dejen de moverse. Hubo un público entregado que disfrutaron de más de hora y media de concierto y salieron con sonrisas para disfrutar de una noche alegre.
La Cabra Mecánica que celebra sus 25 años, sin duda sigue dando música de calidad en sus presentaciones.
Cautivando a quien los escucha, cómo lo hiciera yo en los años noventa cuando los escuché por primera vez en mi primer viaje a España. La voz tan especial del cantante, me llamó la atención y es un gusto ver que tras unos años continúa con esa voz que lo distinguen y la energía en el escenario.
No terminó el concierto sin que se escucharan: Mi única riqueza, Valientes, Todo a cien y Meddley.
La Cabra Mecánica:
Tras la disolución del grupo Maleza, Miguel Ángel Hernando (más conocido como Lichis) comienza a labrar la formación de un grupo con un sonido muy definido, un sonido que rompa con todo lo anterior partiendo de una mezcla de estilos y sonidos. Son tiempos en los que la etiqueta “mestizaje” no se aplica a la música pero, como se puede ver, ya hay grupos que trabajan en ese sentido.
La Cabra Mecánica, nombre del grupo en cuestión (que en realidad es más un nombre artístico de Lichis que un grupo como tal), en el que los músicos van entrando y saliendo de la banda, variándose la formación de la misma a lo largo de los conciertos que van ofreciendo entre 1993 y 1997. Son precisamente esas actuaciones en todo tipo de garitos las que les sirven para ganar fieles adeptos y para empezar a despertar la curiosidad de las discográficas.
Finalmente la oferta de DRO es la que más les convence y así firman para grabar su primer disco.
Su primer disco, producido por Cataldo Torelli, se convierte rápidamente en un gran éxito entre la crítica especializada (para muchos son el grupo revelación del año) y unas ventas relativamente buenas para un grupo novel (25.000 discos). La compañía se involucra bastante en la promoción y el single “Reina de la Mantequilla” se escucha en muchas emisoras y es, además, incluido en recopilatorios como el “Duca2 Music”.
A mediados de 1999 aparece el segundo disco que recibe el nombre de Cabrón, producido por Juanjo Melero.
Tercer disco de La Cabra Mecánica. Producido por Alejo Stivel (garantía de éxito con producciones de ventas masivas como M-Clan o Sabina) este disco invierte la cadena de mala suerte que envolvió al anterior disco pues, de buenas a primeras, el primer single, con la imprescindible colaboración de María Jiménez, se convierte casi en la canción del verano del 2001 y lanza al estrellato masivo al grupo.
Tan versatil y ecléctico musicalmente como sus anteriores producciones, tan agudo y mordaz en sus textos… Y sin embargo con un punto diferente. Será que se escuchan ecos de toda su discografía o será que se abre nuevos caminos que garantizan alegrías futuras, el caso es que uno desea reservar habitación y quedarse a vivir en este hotel que tan bien cuida a sus clientes.
“El malo de la película”, una rumba con ecos de “La lista de la compra”, es el tema elegido como primer single, carta de presentación inmejorable que abre las puertas a todos aquellos que quieran disfrutar de su talento. En breve podremos volver a disfrutar de la magia de los directos caprinos, nuevas noches de eso que tan presente está en las canciones de La Cabra: Felicidad.
Fotos: Daniel Pérez/ Teatro Cervantes















Almodóvar suma su nombre al de otras personalidades del cine español que ya cuentan con el premio honorífico más importante del Festival: Fernando Fernán Gómez (1999), Paco Rabal (2001), Antonio Banderas (2008), Carmen Maura (2013), Penélope Cruz (2019), Víctor Erice (2023) y Javier Bardem (2023).















































Por medio de un comunicado se dieron a conocer los resultados de la convocatoria “Creación y Conocimiento Hacia el Futuro” Apoyo a Profesionales de la Cultura y el Arte para Estudios de Posgrado en el Extranjero (AFPE) 2024, en la que fueron seleccionados 53 postulantes en 12 disciplinas.






En la Película sobre Páramo de Carlos Velo en los años 60 la adaptación fue de Carlos Fuentes, la fotografía de Gabriel Figueroa y Pedro Páramo fue John Gavin. El director español aceptó demasiado tarde que ese fue su primer error. El segundo, en todas las adaptaciones fílmicas y teatrales, es el habla, la forma de ser, verbalmente de los personajes. Nadie habla como en los cuentos de Rulfo, por más que sea verdad que así hablaban sus paisanos. El oído humano es el primer editor del lenguaje. Rulfo editó las conversaciones de sus mayores y les dio un valor literal que en la escritura es la voz de la tierra y en el cine la imitación de un acento, un sonsonete, unos regionalismos. Habría que tener, en el cine y el teatro, la tradición centenaria de los ingleses para hablar en pasado como si fuera hoy, Por ello los poetas isabelinos de hace 600 años son tan actuales para ellos, porque hay una tradición dramática, esto es, una entonación, un ritmo verbal, una cadencia sonora identificable. Macario, una de las cumbres fílmicas de nuestro entorno cultural, original de Bruno Traben, un escritor alemán, en adaptación de Emilio Carballido, apuntala mi aseveración. Tizoc, de Ismael Rodríguez, muestra hasta qué punto se puede pervertir el habla natural de los naturales de México.