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Sobre 2 ruedas

El kitsch totalitario

By Rutas literarias, Sobre 2 ruedasNo Comments
En una sociedad en la que coexisten diversas corrientes políticas
y en la que sus influencias se limitan o se eliminan mutuamente,
el individuo puede conservar sus peculiaridades y el artista
puede crear obras inesperadas.
Pero allí donde un solo movimiento político tiene todo el poder,
nos encontramos de pronto en el imperio del kitsch totalitario.
Milan Kundera

Hay libros que te alcanzan en el momento más inesperado, digamos 40 años después de que leíste la primera edición en español de La insoportable levedad del ser, de Milan Kundera en editorial TusQuets. En el momento y el lugar más insólito como puede ser la oficina de una empresa subsidiaria de las farmacias del doctor Simi en la ciudad de Cuernavaca.

En un estante de aquel espacio en el que apoyaba a una famosa terapeuta Gestal jugando al teatro con 80 empleadas de Farmacias Similares, ya había encontrado y releído de una sentada El coronel no tiene quien le escriba, del Nobel colombiano, y cuando regresé el delgado volumen a su lugar note un libro con pasta azul en el que una mujer desnuda y decapitada flota en un sueño acuático. Era la reimpresión número 34 de la narración del escritor checo que destaca en un recuadro de la portada el millón de ejemplares vendidos hasta el 2019.

Esta vez el texto de la contraportada tiene razón al describir la novela como una extraordinaria historia de amor que abrió un nuevo cauce en la literatura europea, particularmente en los países que estuvieron bajo el dominio de la Unión Soviética. Quien escribe había pasado en los años 70 una extraordinaria experiencia en la ciudad de Praga y en dos pueblos muy pequeños de la campiña Checa, en donde a señas pasamos un amigo y yo dos veladas inolvidables porque tanto nuestros anfitriones como nosotros nos divertimos genuinamente sin entender una sola frase completa entre unos y otros. Aunque el recibimiento que nos dieron fue primero de rechazo, hasta ver en nuestros pasaportes que éramos mexicanos y entonces fue como si hubiéramos llegado de otro planeta. Al leer por primera vez la ficción realista de Kundera en los 80 entendí que el aislamiento de la población rural en los países de Europa del Este era tan brutal, a su manera, como el de los pueblos indígenas de mi país.

En Praga pasó todo lo contrario. En una cervecería del centro histórico antes de terminar la primera pinta estábamos rodeados por estudiantes que se morían por tocar nuestros pantalones vaqueros. Ninguno de ellos hablaba inglés, pero entre varios articularon el deseo de ver la marca de los pantalones, y cuando vieron Levy Strauss & Com., lanzaron una hurra con sus cervezas, y alguna de ellas derramó su espuma en el libro que llevaba yo a todas partes, y ahí comenzó la conmoción porque era, One-Dimensional Man, de Herbert Marcuse. Lo primero que hicieron fue tapar el libro con un periódico, lo segundo indagar quién hablaba inglés en el maravilloso salón en el que, ahora puedo imaginar, se curaban la resaca de la Primavera de Praga que terminó con la invasión de Checoslovaquia por la URSS.

Y llegó Agñezca, una joven delgada con grandes gafas y enormes pechos que platicó primero con el chavo que tapaba el libro, y luego preguntó de quien era el volumen, dije que mío, y fue a mí a quién le preguntó qué quería yo por él, respondí que nada porque lo estaba leyendo y eso quería seguir haciendo. Luego de hablar con el mismo tipo que tapaba el libro, Agñezca tomó mi mano izquierda y la puso entre las suyas para decirme: “es un libro muy importante para nosotros”. Gracias a Kundera puedo recomponer esa escena tan lejana en el tiempo paso por paso, pues al releer su novela aquel primer viaje a los países socialistas tomó otro sentido.

En Nueva York, donde comencé a leer a Marcuse, El hombre unidimensional era un libro de agitación intelectual entre los estudiantes latinoamericanos, en Praga era un acto de resistencia. Sería la deliciosa y potente cerveza oscura de Praga, o los besos de Agñezca, o el presentimiento de que un escritor checo me explicaría 15 años más tarde la insoportable levedad del amor, pero les dejé el libro.

EL KITSCH

 En el capítulo número 8 de la sexta parte de La insoportable levedad del ser, titulada, La gran marcha, Kundera parte de la muerte del hijo de Stalin electrificado en la valla de un campo alemán para prisioneros, para disertar sobre la incompatibilidad de la mierda y Dios, recordando que de niño conoció a Dios Padre por un grabado de Doré y al ver que el creador de todas las cosas, incluyendo al ser humano, tenía boca, dedujo que debía comer y si comía tendría intestinos que convertirían el alimento en mierda. Esta deducción lo puso ante la siguiente disyuntiva:

  • “Una de dos: o el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios y entonces Dios tiene tripas, o Dios no tiene tripas y entonces el hombre no se le parece” (1).

Kundera cuenta que Valentín, un maestro de la Gnosis del siglo II, procuró resolver el problema afirmando que Jesús comía y bebía, pero no defecaba, convirtiendo el problema de la mierda en una cuestión teológica más compleja que el mal (en palabras de Kundera), porque Dios le dio al hombre libre albedrio y por tal no se le puede culpar de los crímenes de su criatura, pero el único responsable de la mierda es aquel que creo al hombre, remata el escritor checo, para concluir de la siguiente manera:

  • “En el trasfondo de toda fe, religiosa o política, está el primer capítulo del Génesis, del que se desprende que el ser es bueno y que, por lo tanto, es correcto multiplicarse. A esta fe la denominamos acuerdo categórico con el ser…
  • “De eso se desprende que el ideal estético del acuerdo categórico con el ser es un mundo en el que la mierda es negada y todos se comportan como si no existiese. Este ideal estético se llama kitsch
  • “el kitsch es la negación absoluta de la mierda, en sentido literal y figurado: el kitsch elimina de su punto de vista todo lo que en la existencia es esencialmente inaceptable” (2).

Solo puedo lamentar no haber leído a Kundera entre 1979 y 1984 que fueron los años que visité como critico de teatro los países balcánicos que aun se agrupaban en la Yugoslavia de Tito, y como reportero Polonia, Alemana Oriental, Estonia y Lituania, porque habría visto con mayor claridad el trasfondo de aquellas sociedades socialistas en las que para forjar al hombre nuevo se habían jodido al modelo anterior porque en la sociedad sin clases había dos clases de ciudadanos: los miembros de la nomenclatura policiaca y política y los demás. Entre los artistas e intelectuales que frecuente en esos viajes persistía el idealismo comunista que Kundera describe en su libro como una corazonada en la que el sentimiento supera a la razón, de manera que la gran marcha de las izquierdas del mundo hacia la felicidad pertenece al reino del kitsch en donde impera la dictadura del corazón.

EL KITSCH TOTALITARIO

 “,,, Cuando digo (kitsch) totalitario quiero decir que todo lo que perturba al kitsch queda excluido de la vida: cualquier manifestación de individualismo (porque toda diferenciación es un escupitajo a la cara de la sonriente fraternidad), cualquier duda (porque el que empieza dudando de pequeñeces termina dudando de la vida como tal), la ironía (porque en el reino del kitsch hay que tomárselo todo en serio) y hasta la madre que abandona a su familia o el hombre que prefiere a los hombres y no a las mujeres y pone así en peligro la consigna sagrada >>amaos y multiplicaos>>. (3).

“En el imperio del kitsch totalitario las respuestas están dadas de antemano y eliminan la posibilidad de cualquier pregunta. De ello se desprende que el verdadero enemigo del kitsch totalitario es el hombre que pregunta…” (4).

¿Cómo un libro escrito hace medio siglo en medio de la desesperanza que provocó la invasión soviética a Checoslovaquia en 1968 nos puede esclarecer el presente mexicano? Observando la forma en que el gobierno de un caudillo con fachada feminista busca la unanimidad de la vida pública, de manera que cualquier cuestionamiento a su política reduccionista es castigado según la nueva ley de los nuevos jueces del régimen morenista.

Lo perverso del totalitarismo de cualquier color político es que castiga a sus opositores con todo el peso de la ley porque ese estatuto jurídico esta hecho a su medida. De ahí que en Venezuela Maduro puede jurar ante el pueblo que fue electo por el pueblo porque así lo dictaminaron las instancias legales correspondientes. Bajo ese modelo no importa que el nuevo poder judicial haya sido “elegido” por un ridículo porcentaje de ciudadanos, lo importante es que se hizo la elección más enrevesada de la historia reciente y las instancias calificadoras la dieron por buena. Ahí comienza otro rasgo del kitsch totalitario: sólo es real lo que yo digo, el resto es falso.

En la Polonia gobernada por el general Wojciech Jaruzelski comía opíparamente en los elegantes restaurantes de la Nomenclatura del Partido Obrero Unificado Polaco, pero cenaba frugalmente en las cantinas frecuentadas por artistas y disidentes. Como nos mostró el levantamiento de los trabajadores en el astillero de Gdansk que llevó a Lech Walesa al poder, la realidad estaba en las cantinas y la irrealidad en la nomenclatura. La bronca está en que aquí el pueblo bueno y paupérrimo no moverá un dedo mientas las finanzas públicas resistan el déficit monumental que en breve será insostenible porque a la dádiva con sombrero ajeno hay que agregar la presión de las pensiones y las deudas billonarias de las empresas públicas, incluyendo las desastrosas inversiones del señor de Macuspana. Hago votos para que las nuevas generaciones no tengan que esperar medio siglo para entender que había que decir NO hoy, no mañana.

(1 apartado 3 pág. 257-58)
(2 aparado 5 pág. 260)
(3 apartado 9 pág.264)
(4 apartado 11 pág. 266)

Centenario de Rosario Castellanos, una escritora que se adelanto a su tiempo.

By Sobre 2 ruedasNo Comments

Este 2025  celebra el centenario del nacimiento de la escritora Rosario Castellanos y en el país se han preparado una serie de actividades especiales y centralmente la exposición Un cielo sin fronteras. Rosario Castellanos: archivo inédito, en el Colegio de San Idelfonso que rinde homenaje a una de las voces más poderosas y lúcidas de la literatura mexicana del siglo XX.

Rosario Castellanos Figueroa  nació un 25 de mayo de 1925 en la Ciudad de México, sin embargo, sus padres la trasladaron inmediatamente a Comitán de Domínguez en Chiapas, donde vivió toda su infancia y adolescencia, y murió 7 de agosto de 1974 en Aviv, Israel en donde era embajadora de nuestro país en aquel país. Prolífica escritora, periodista, diplomática y una de las figuras más luminosas de la literatura mexicana del siglo XX que en la últimas décadas ha sido revalorada junto a otras escritoras del la generación de medio siglo.

Creció en una familia pudiente, conservadora y  típica de aquella época, su padre trabajaba mientras su madre era ama de casa que tenían una notable y clara preferencia por su hijo Benjamín, esto solo por ser varón, tal preferencia se mantuvo incluso tras la muerte del niño a los siete años en 1933, del que Rosario se sintió culpable por ser ella quien seguía con vida y no su hermano, entonces fue criada por su nana Rufina, la cual la acercó a la realidad indígena, de allí nace Balún Canán su primera novela.

La suerte de su familia cambió cuando el presidente Lázaro Cárdenas promulgó una reforma agraria y despojó a la familia de gran parte de sus tierras. A los quince años, Castellanos y sus padres se mudaron a la Ciudad de México. En 1948, sus padres fallecieron en un accidente, dejándola huérfana a los 23 años y con medios financieros limitados. Sintió la necesidad de sobrevivencia, estudios dos carreras, Derecho y Letras, y comenzó a escribir convirtiéndose en la primera mujer escritora de Chiapas. Una de sus mejores amigas fue la también poeta Dolores Castro, y otro de sus grandes amigos fue el poeta chiapaneco Jaime Sabines.

El legado de Rosario Castellanos se extiende a diversos géneros como la poesía, la novela, el ensayo, la dramaturgia y el periodismo, donde profirió una crítica aguda a las desigualdades y a la exclusión social con lucidez, valentía y sensibilidad. Con una mirada crítica e innovadora logró articular, desde la literatura y la reflexión filosófica, una visión compleja y profundamente humana de la realidad mexicana.

Ya en 2017 en Comitán, Chipas, se inauguró un Museo con su nombre, en una casona que data del año 1900, y marzo de esta año, en el mismo lugar, Comitán, se abrió  la Universidad Nacional Rosario Castellanos.

La exposición de San Idelfonso ofrece un descubrimiento a su dimensión más íntima, revelando aspectos poco conocidos de su vida a través de documentos, objetos personales y fotografías mantenidas en resguardo por su hijo, Gabriel Guerra Castellanos, quien los comparte generosamente, conformando un archivo único que se presenta por primera vez al público. Asimismo, incluye las ediciones originales de sus libros, una selección de audios y otros materiales audiovisuales.

Este tiempo se ha presentado actividades como una oportunidad para leerla y releerla como la mujer que sigue preguntando y que, por qué y nos obliga a reflexionar. Por su parte la Secretaría de Cultura, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, Canal 22, la Cineteca Nacional,  la Secretaría de Relaciones Exteriores y el Fondo de Cultura Económica han contribuido al homenaje con conferencias, ciclos de cine, presentaciones editoriales, recitales de poesía, lecturas dramatizadas, conciertos, talleres y conversatorios, que seguirán durante 2025 y  hasta marzo de 2026.

Entre las próximas actividades están el ciclo “Rosario Castellanos 100” en la Cineteca Nacional, los miércoles del 9 de julio al 6 de agosto, con funciones gratuitas basadas en sus obras, con la participación de un especialista invitado diferente cada presentación. Además, como parte del ciclo “Ellas en el cine mexicano”, el viernes 18 de julio se proyecta El secreto de Romelia (1988), de Busi Cortés, que se basa en el cuento El viudo Román de Castellanos, en la Biblioteca de las Artes, en colaboración con el Centro de Capacitación Cinematográfica.

En cartelera de la Cineteca Nacional de las Artes está Los adioses, que se adentra en la vida íntima de Rosario Castellanos y su historia de amor con el filósofo Ricardo Guerra. Asimismo, en el Colegio de San Ildefonso, se presentan funciones especiales de Balún Canán (20 de julio) y Oficio de tinieblas (3 de agosto), junto con otras cintas y documentales dedicados a explorar la vida y obra de la escritora.

Rosario Castellanos fue, ante todo, una lectora apasionada y curiosa, capaz de perderse en las palabras para volver con preguntas más hondas. En Lecturas tempranas, ensayo incluido en Mujer que sabe latín, evoca “los personajes de Perrault, cuyos libros de cuentos me regalaron mis padres”, o narra cómo su padre le leía Las mil y una noches, con lo que revela el vértigo y la intimidad de los libros que la formaron.

Su mirada era exigente y lúcida: buscaba en la poesía belleza y rigor e inteligencia. Admiraba Muerte sin fin, de José Gorostiza, “el poema mexicano por excelencia”, y reconocía en Sor Juana Inés de la Cruz una voz hermana, aunque más rica en simpatía humana. Entre los poetas extranjeros, declaraba su predilección por Paul Valéry y T. S. Eliot.

Su obra transitó todos los géneros –poesía, novela, cuento, ensayo, dramaturgia, periodismo– con una voz crítica, irónica y compasiva, siempre atenta a la desigualdad y a la dignidad de las palabras. Su voz sigue interpelando a nuevas generaciones de lectoras y lectores, con una obra que combina sensibilidad, rigor y un pensamiento crítico que no ha perdido vigencia.

En septiembre se presentará en el Palacio de Bellas Artes Rosario Castellanos: Palabra que arde, un libro con 35 poemas traducidos a lenguas originarias de Chiapas, acompañado de registros sonoros y fotografías inéditas. Participan poetas-traductoras como Adriana López (tseltal), Susana Bentzulul (tsotsil), Lyz Sáenz (zoque), María Bertha Sántiz (tojolabal) y Estela Mayo (ch’ol).

“Muchas de las fotos para el libro nos las compartió con generosidad el maestro Guerra. Podremos escuchar, entre otros poemas, Nostalgia, de Rosario Castellanos, en tojolabal”, adelanta la también poeta Nadia López García.

El Canal Veintidós lanzó el videopódcast “Sobre cultura femenina: un acercamiento a Rosario”, en el cual se retoma su tesis de maestría para conversar con diversas mujeres del ámbito cultural y reconstruir así la figura de Rosario Castellanos como escritora, poeta, dramaturga, académica y diplomática. Se transmite los viernes hasta el 29 de julio a las 19:00 horas. Y se mantiene abierta hasta el 31 de julio la convocatoria “Apuntes de Rosario”, que invita al público a enviar videos breves en los que se lean fragmentos de su obra. Los tres mejores oradores verán sus videos difundidos en redes sociales y en la programación del canal.

Por su parte la Compañía Nacional de Teatro del INBAL y Teatro UNAM se suman a través del ciclo “Vindictas a la luz” para presentar Prendida de las lámparas, un homenaje escénico que explora la vida y la obra de Rosario Castellanos desde la teatralidad y la poesía. Escrita por Elena Guiochins y dirigida por Mariana García Franco, la puesta en escena combina textos dramáticos con poemas de Castellanos para construir un viaje retrospectivo, ambientado en el desierto de Israel.

En marzo la Coordinación Nacional de Literatura del INBAL inauguró el primer Espacio de Lectura Conmemorativo Rosario Castellanos en el CEDART Frida Kahlo. Jóvenes escriben y editan sus propios textos inspirados por la autora, la idea es que todas las escuelas de nivel medio superior del INBAL cuenten con un Espacio de Lectura Conmemorativo Rosario Castellanos y un acervo bibliográfico de literatura mexicana con programación mensual.

El homenaje estructurado en tres grandes ejes que, sintetizan su legado: primero, abrir camino a muchas escritoras al demostrar que podían habitar todos los géneros –no solo la poesía, sino también el ensayo, la narrativa y la dramaturgia–; segundo, su vocación de promotora cultural que centró la atención en los pueblos indígenas y sus lenguas, al generar un referente vigente hasta hoy, y tercero, los temas que llevó al debate público, como la participación de las mujeres en la cultura y la vida social.

Rosario Castellanos convivió con grandes figuras de la literatura mexicana del siglo XX: maestros, colegas, discípulos y amigos como Agustín Yáñez, Juan Rulfo, Luisa Josefina Hernández, Emilio Carballido, Jaime Sabines, Sergio Galindo, Sergio Pitol, Dolores Castro, Raúl Ortiz, Augusto Monterroso, Ernesto Mejía, Ernesto Cardenal, Efrén Hernández, Margarita Michelena, Julieta Campos y Elena Poniatowska.

Recordarla es escuchar el eco de quienes supieron reconocer su valor. José Emilio Pacheco habló de “su extraordinaria conciencia de la doble condición de mujer y mexicana, convertida en el material vivo de su obra”. José Joaquín Blanco la vio como “una historia de soledad y voluntad férrea, consciente de la hostilidad del medio que la rodeaba”, como se publicó en El Porvenir el 6 de junio de 1989 en la columna “Ellas, las número uno”.

Octavio Paz, en el prólogo a Poesía en movimiento (1966), describió su estilo como “llano y sentencioso, equilibrado entre pasión y pensamiento”. Andrés Henestrosa la consideraba una “excelente poetisa y novelista superior”. Eduardo Mejía subrayaba “la ironía de su visión sobre la sumisión y la rebeldía, logrando un equilibrio entre lo lírico y lo narrativo difícil de igualar”. Emmanuel Carballo la reconocía como “precursora del feminismo en México, no sólo por sus ideas sino por el rigor con que asumió su papel intelectual”.

Elena Poniatowska –en el conversatorio “Rosario Castellanos: Mujer de palabras y miradas”, realizado en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes el 25 de mayo de 2025– la evocó con cercanía y afecto: “Un gran mérito de ella fue no tomarse en serio, no creerse más que nadie. […] Era tan entrañable, la queríamos tanto, que a su muerte todos tuvimos muchas ganas de decir: ‘¿pero por qué nos haces esto?’. Nos hace mucha falta, Rosario Castellanos”.

Castellanos se sintió atraída por la luz. En una conversación con Emmanuel Carballo –publicada en El Nacional en 1984– reflexionaba sobre su trayecto como poeta. Admitía haber comenzado con “una poesía subjetiva, de experiencias personales pudorosamente disfrazadas”, pero con el tiempo se atrevió a incorporar la colectividad como “materia entrañable”.

Para ella, la poesía era mucho más que un género: “Un ejercicio de ascetismo, un intento de llegar a la raíz de los objetos”. Era capaz de aproximarse a la filosofía, porque ambas buscan “llegar a lo esencial”. Veía en la metáfora su principio de identidad y sostenía con convicción: “La inteligencia es un elemento que no puede ni debe faltar en la poesía”.

Su mirada sobre el amor era igual de lúcida y descarnada: “Un fenómeno esencial de la naturaleza humana, no un estado de ánimo que pueda durar uno o más minutos”.

Reconocía haber escrito “poemas de amor con cenizas”, describiéndolo como algo trágico, que “rompe el egoísmo que nos protege de las heridas” y nos obliga a exponernos al otro. Su aspiración última era lograr: “Ese tipo de poesía que lleva la inteligencia a alcanzar un grado de combustión luminosa”.

Rosario Castellanos murió el 7 de agosto de 1974 en Tel Aviv, Israel, donde ejercía como embajadora de México en en dicho país, en un accidente: intentaba prender una lámpara cuando sufrió una descarga eléctrica. Su chofer, que se encontraba a su lado, logró desconectar el aparato y llamar a una ambulancia que la trasladó al hospital local, pero Rosario falleció en el trayecto. Eran las 22:00 h en Tel Aviv, 14:00 h en México.

Ricardo Garibay describía el silencio absoluto que siguió a la noticia de su muerte en la redacción de Excélsior, mientras Julio Scherer estaba “verdaderamente derrumbado”. Su amiga Dolores Castro evocó su partida como “un mazazo. Es como quedarse hablando sola”.

Rosalía Muñoz de Chumacero, por su parte, escribió sobre el contraste irónico entre su vida y su muerte: “Sabemos que al dejar de existir físicamente por tan trágico suceso, ella entró para siempre a la luminosa inmortalidad de quienes, por su obra, se hacen eternos”.

En la esquela oficial del Gobierno de México se lamentaba su fallecimiento como una pérdida nacional. Su féretro, envuelto en la bandera nacional, fue recibido en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México por intelectuales, diplomáticos y su familia. Desde Israel, el gobierno brindó todas las facilidades para el traslado y en el aeropuerto de Tel Aviv se realizó una ceremonia solemne con coronas enviadas por la ex primera ministra Golda Meir, el presidente de Israel y representantes del cuerpo diplomático.

Castellanos, en México, fue velada en la Secretaría de Relaciones Exteriores, homenajeada de cuerpo presente en el Palacio de Bellas Artes –en el que destacaron su rigor intelectual, su compromiso con los marginados y la vigencia de su palabra–, y finalmente sepultada en la Rotonda de las Personas Ilustres del Panteón Civil de Dolores.

En agosto de 1984, a diez años de su muerte, se creó un ciclo de mesas de reflexión en su honor. Elena Poniatowska leyó un texto en el que recreaba con crudeza el momento del sepelio: “Cuando un grupo de amigos y admiradores de la escritora presenció cómo su féretro descendía para después ser cubierto por una tierra húmeda y casi lodosa, porque no habrá dejado de llover durante todo el sepelio. Una muchacha lloraba y repartía entre los asistentes la biografía de Castellanos diciendo a todos: ‘¡Para que no la olviden!’”.

La vida y obra de Rosario Castellanos esta también en una biografía de reciente aparición Rosario Castellanos. Materia que arde , de Sara Uribe y la ilustradora Verónica Gerber. El libro tiene como propósito acercar a nuevas generaciones a la vida y obra de Castellanos «es para cualquier lector que no conozca mucho la obra de Rosario Castellanos. No creí que al releer todas sus obras —que me tomó año y medio— tenía que incluir todas sus obras, pero así fue». Sobre el título de la obra, la poeta Uribe señaló que el fuego es una metáfora importante en la escritura de Rosario Castellanos, ya que a lado de este elemento siempre aparecen revelaciones: “El fuego es un elemento revelador en su obra, que habla de la pasión con la que ella vivía −sus anhelos, sus deseos, sus búsquedas, su propia vida personal−, pero también es un elemento que iluminan cosas que a primera vista no se ven -tanto el fuego. como el relámpago- Por eso es que quise ponerle Materia que arde ”.

Rosario Castellanos fue una mujer independiente, trabajadora, inteligente, adelantada a su tiempo, pero enamorada que sufrió por amor; su «independencia» ha llevado a definirla como feminista, pero en realidad nunca fue su intensión serlo; escribió de los indigenas no como un propósito per se, si no porque fue lo que le tocó vivir; vivió en un lapso en el que en las universidades había muchos más hombres que mujeres; viajo a España a estudiar, junto con Lolita Castro; y trabajó toda su vida, en un momento en que la mayoría de las mujeres dedicaban su tiempo a labores las  domésticas y los hijos, ella prefirió la escritura. Fue diplomática porque la circunstancias laborales le dieron esa oportunidad, pero su sentido de vida estuvo siempre en la escritura.

Los ojos de Mona.Novela de Thomas Schlesser

By Bicimundo / Viceversa, Sobre 2 ruedasNo Comments

Se trata de Los ojos de Mona una novela de Thomas Schlesser editada por Lumen.

He aquí un fenómeno editorial, traducido en más de 30 países, y al mismo tiempo un libro erudito , conmovedor y apasionante, una novela de aprendizaje que nos hace descubrir 52 obras de arte a través de los ojos de Mona, parisina de 10 años, y de su abuelo.

La niña podría muy pronto perder la vista y su abuelo decide llevarla cada miércoles durante un año a ver una obra maestra en los museos del Louvre, de Orsay y el Centro Pompidou. Si se vuelve ciega, crecerá con toda esta belleza.

Ambos contemplan una obra, la niña hace una pregunta y el abuelo contesta. La escritura es fluida, es aspecto pedagógico no es para nada pesado. Cada obra se presenta en un pequeño capítulo y lleva una enseñanza que corresponde a su contexto generalmente histórico o social: la mujer bohemia de Franz Hals muestra que cada persona merece ser retratada, no solo los ricos y los príncipes. En el Concierto campestre de Tiziano, el abuelo sugiere que las dos mujeres desnudas son más bien lo que los dos hombres vestidos imaginan , etc..

Varios pintores se relacionan con el drama de Mona: Goya era sordo; las manos de Poussin temblaban; Frida Kahlo estaba destrozada físicamente… Hay obras de resiliencia en Louise Bourgeois y Picasso, evocación del milagro en Philippe de Champaigne cuando pinta a su hija paralizada.

La mirada que adopta Schlesser no es la de un profesor sino la del público al principio ingenuo que se da unos minutos para estudiar una obra y va aprendiendo poco a poco. Él cita a Panofski que está en esta misma corriente, y le podemos agregar el libro de Daniel Arasse con Él detalle (Abada editores).

Las fotos de las 52 obras aparecen en la carátula del libro.

El cantante chileno Nico Ruiz se presentará en El Lunario

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Actualmente  el cantante chileno Nico Ruiz se encuentra trabajando con el legendario y multi premiado productor Emilio Estefan, quien está dando los toques finales a un disco que contará con la colaboración de figuras de talla mundial. Y sus seguidores que son muchos en México podrán verlo en concierto en El Lunario de la Ciudad de México el 24 de julio.

Voceros de Ruiz señalan que posee una gran voz y conecta con el público, pero lo más impresionante de Nico Ruiz es su personalidad y energía en cuanto pisa un escenario; quien lo ha visto actuar en vivo, ha quedado satisfecho con su desenvolvimiento y más que eso, se ha convertido en fiel seguidor de su música, por eso muchos  lo han llamado “el crooner de la nueva generación” y no se han equivocado al hacerlo, pues tiene un estilo propio y borda los temas que interpreta, canciones clásicas internacionales llevadas al siglo XXI.

Nico Ruiz es intérprete, compositor, músico y sin duda un artista completo con una personalidad luminosa para traspasar fronteras, como las pruebas lo confirman. Fue a través de «The Voice Chile» y «Got Talent Chile» que se dio a conocer masivamente y a partir de ahí comenzó a llamar la atención de empresarios y profesionales de la industria, presentándose hasta la fecha en diversos foros de Estados Unidos, Canadá, España, Turquía y muchas naciones de Sudamérica.

En  México llenó el Foro Total Play a finales de 2024, acompañado por la Big Band Jazz de México; desde tiempo atrás poseía un gran número de seguidores mexicanos, pero es ahora cuando Nico Ruiz viene con mayor ilusión a refrendar en esta bella tierra lo que ha conseguido en otras latitudes.

Enamorado de México, su cultura y la calidez de su gente, el artista promete ofrecer un show de primera calidad e inolvidable el 24 de julio; sin mayor promoción, los boletos del área VIP están casi agotados, pero afortunadamente “El Lunario” es un lugar tan acogedor que desde cualquier área se puede apreciar bastante bien un show. 

“Te invitamos a vivir una mágica velada, un concierto de dos horas de duración o más, donde se entregará por completo el artista juvenil latino más prometedor de los últimos años. Verlo en vivo es toda una experiencia, interactúa con el público decididamente, nos lleva de la mano por un recorrido de temas que van desde lo romántico hasta lo bailable, interpretando tanto sus canciones como joyas del catálogo de los grandes crooners” explican.

Recientemente Nico Ruiz participó en el disco “Homenaje al rey de América”, un álbum tributo a José Alfredo Jiménez realizado por el Mariachi Universidad de Colima y Expo Music Label, el cual acaba de salir al mercado. En esta producción el artista interpreta “Un mundo raro” con sentimiento y altura, con respeto y calidad; su respectivo video, filmado también en el norte de México, se estrenará en plataformas el próximo 18 de julio.

Su compañía discográfica, Expo Music Label, sello fundamental de Expo Compositores Foundation,  está llevando al artista por buen camino y de manera natural, mostrando su talento en foros internacionales y la gente ha respondido, porque nunca pasará moda la buena música y mucho menos cuando ya existe un intérprete que por méritos propios ha sido catalogado como “el crooner de la nueva generación” con tan sólo 24 años de edad.

Bosska presente en la marcha LGTBIQ+ en Madrid

By Sobre 2 ruedasNo Comments

La artista alicantina, Bosska interviene una de las principales carrozas de la manifestación del orgullo LGTBIQ+ en Madrid. La artista inundó de color la carroza de Love Rights para la marcha. La inspiración de la composición estaba basada en el lema del orgullo de este año, la celebración de 20 años de matrimonio igualitario en España.

Se trata de otra acción artística destacada de Bosska en lo que va de año, posterior a su colaboración con Fulanita Fest, diversas exposiciones e intervenciones urbanas a lo largo de la geografía española.

La manifestación del orgullo LGTBIQ+ realiza en Madrid contó la presencia de la carroza de Love Rights, la organización que trabaja por la lucha de los derechos de las personas LGTBIQ+, y que este año fue artísticamente intervenida por Bosska.

La carroza fue la segunda de un total de 47 que marchaban en dirección a la Plaza de Colón. Al igual que el lema del orgullo este año, la principal inspiración de la artista fueron los 20 años de la aprobación del matrimonio homosexual en España. 

“Ha sido especialmente personal para mí, ya que yo soy parte del colectivo y me casé con mi pareja de 9 años el pasado 14 de marzo”, explica Bosska -Ana Cortés- sobre el inicio del proceso de trabajo para intervenir la carroza de Love Rights. El elemento principal e hilo conductor de la intervención en la carroza son las manos, que representan la unión y la igualdad.” Una característica de mi trabajo es que siempre uso tonos morados para ilustrar las pieles, con el fin de no racializar los personajes que represento en mis composiciones”, explica la artista. “Me gustaría que la gente, de un solo vistazo vea mucho color, pero que después pueda ir desgranando los elementos y extrayendo cada unx el significado que quiera, me gusta que mi trabajo tenga muchas interpretaciones”, comentaba Ana en relación con el resultado.

Según los datos de la organización, la manifestación contó con casi 1 millón de asistentes, y por la carroza de Love Rights se pudo ver a invitados como Harin, Sofia Coll, Luc Loren, Carlota Boza, Iker Montero, Johann Vera o Keunam, entre muchos otros.

“Ha sido un proceso muy bonito, tanto por lo que supone para mí ser parte de algo tan importante como el orgullo de Madrid, como por la libertad creativa que he tenido al trabajar con Love Rights, ha habido mucho respeto por ambas partes y eso siempre garantiza un buen resultado”, concluía Ana Cortés sobre esta colaboración. En lo que va de año, Bosska ha sido la responsable de crear el look&feel de Fulanita Fest por tercer año consecutivo, ha presentado su primera exposición individual en Málaga, y ha intervenido diversos espacios urbanos en Fuengirola y Benidorm, entre otras muchas acciones artísticas.

¿Quién es Bosska?

Ana Cortés «Bosska» es diseñadora gráfica, ilustradora y muralista, alicantina de nacimiento, malagueña de adopción y mexicana de corazón, después de haber vivido allí durante 7 años. Se graduó en 2013 en la Licenciatura en Diseño Gráfico por la Universidad La Salle Cancún (México), ciudad en la que dio sus primeros pasos, tanto en diseño como en ilustración.

Sus obras son el resultado de muchas corrientes artísticas que le apasionan, destacando el Art Nouveau, con la que se siente más identificada. Su particular estilo le ha llevado a aparecer en la reconocida cadena estadounidense CNN, y en la emisora nacional RNE (Radio Nacional de España); busca el dibujo dentro del dibujo, e inunda de colores vivos sus obras, mayoritariamente ad hoc y con una potente e iluminada gama de colores.

En los últimos años ha vivido un importante crecimiento artístico que le ha llevado a desarrollar su carrera realizando sus reconocidos murales en numerosos espacios, así como trabajos específicos para marcas y otras iniciativas. En otoño de 2021, Bosska apareció como artista emergente en el libro “Flamantes”: Artistas menores de 35 años. En este periodo, también lanzó la colección Souvenir junto a la marca malagueña Respet, un conjunto de prendas ilustradas por la artista que se hicieron un hueco en la televisión, después de que el humorista El Monaguillo apareciera con una de ellas en el programa El Hormiguero.

Ha participado en iniciativas como Festival 23700, donde realizó un mural junto a artistas de nivel internacional, invitada la galería de arte jienense Rampa, en la que, además, ha participado en diversas exposiciones. 

Además, ha colaborado con el productor musical Alexander Castillo, ilustrando varios de sus trabajos, como la imagen de su proyecto Kaaribe. Ha ilustrado una tabla de padel para la afamada marca Anomy Sup, resultado de un concurso de ilustración. Ha colaborado con marcas como YEGO, pintando una moto titulada “Un atardecer en Málaga”, con motivo del día contra el cambio climático, y que está disponible para uso público en Málaga bajo el nombre de Bosska; con Fluval España, pioneros en innovación de la acuariofilia moderna, con hasta 4 filtros ilustrados a mano, convirtiéndolos en piezas exclusivas; o con el Centro Comercial de marcas de lujo McArthurGlen, en cuyo espacio ha realizado intervenciones dedicadas a varias iniciativas con el objetivo de reivindicar la importancia de cuidar los océanos, el día de la mujer, el día mundial contra el cambio climático o el día internacional de la familia. Las obras se han expuesto, en Vancouver, Londres, Berlín y Málaga, entre otras ciudades.

Actualmente es artista residente en el festival de música Fulanita Fest, el mayor evento de visibilidad LGTBIQ+ femenino en España y también ha sido la encargada del Look & Feel del festival 2023 y 2024. Además del cartel principal, ha realizado las aplicaciones visuales del evento, así como un mural pintado en vivo. La ilustradora presentó recientemente nueva obra de intervención urbana, Mallo en Suel, que se puede visitar en el municipio de Funegirola.

Sus obras están repartidas por el mundo y se pueden ver en entornos urbanos como los de Cancún (México), Maracena, Burgos, Benidorm, Alicante, Campanillas, Alhaurín de la Torre, Torremolinos, entre otros.

 

HIDROFOBIA

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Barry y Flossie, qué ternura de nombres: dos borrascas que azotan las costas mexicanas para inaugurar la temporada de huracanes. Inundaciones, desbordamientos, deslaves, ahogados, y los reporteros peleando por narrar la peor catástrofe. Veinte desaparecidos, más de cien casas bajo el agua, todas las escuelas cerradas por orden de las autoridades, se implemente el Plan DN-III por la gravedad del desastre.
         El país se ubica en una cruel encrucijada. Bajo el suelo coinciden tres placas tectónicas que muy seguido nos obsequian sismos de intensidad variable… Por el cielo circulan eso que románticamente denominaban “aire marítimo tropical” y que no es más que el sendero donde transitan los cúmulos nubosos –de uno a otro océano–, y que en las canículas derivan en tormentas y ciclones.
         Así ahora, luego del ciclón “Otis” que destruyó Acapulco en octubre de 2023, hemos quedado más que escamados. Llega la depresión tropical y ya estamos anunciando su evolución a tormenta tropical, luego a huracán en sus varias categorías. Somos entusiastas del desastre, morbosos por naturaleza, y que el sicoanalista se encargue de hallar las causas en nuestra tenebrosa infancia. Hambre de crisis y catástrofes; qué remedio, hay que aprender a vivir con el desastre cotidiano. Es el ciclo de la vida.
         Antiguamente los ciclones (que en América denominamos “huracán”) eran realmente sorpresivos. Ante la ausencia de satélites meteorológicos, la proximidad de las tormentas quedaba en manos de los barómetros. Y cuando la tempestad azotaba, no había alerta de contingencia… el mal tiempo se convertía en tormenta, y la tormenta en desastre. Ya se sabía, la maldición llega con los meses que terminan en “bre”: septiembre, octubre… porque entonces son peores los efectos del calentamiento del mar. O, como me dijo un metorólogo de la UNAM: “Los huracanes son verdaderas máquinas de vapor; imagine usted una olla express; calor, agua, y destápela de pronto”.
         A partir de los años 60 los satélites geo-estacionarios permiten el seguimiento puntual del celaje marino y su desplazamiento. Ya no hay sorpresas, como con el huracán “Hilda”, que destruyó Tampico en 1955, o “Janet”, que hizo lo mismo con Chetumal cuatro años después. Ahora las trayectorias se siguen minuto a minuto y puede saberse la intensidad de su viento. Agua pasa por mi casa, llega el aviso y no queda más que dirigirse al refugio recién habilitado.
         Los habitantes de Cancún y Monterrey no olvidarán al peor ciclón del siglo XX, “Gilberto”, que asoló la cuenca del Golfo en 1988. ¿Y qué decir de “Kenna”, en 2002, que barrió con Puerto Vallarta? ¿O “Ismael” en Mazatlán, que ocasionó la muerte de un centenar de pescadores? ¿Y “Odile”, en 2014?
         Estiaje y mal tiempo. A eso se reducían las estaciones según lo explicaba mi abuelo. Sequía de febrero a mayo, tormentas de junio a septiembre, “lo demás combinado, pero siempre lo mismo, agua y calor”. No por nada las divinidades que presidían el Templo Mayor, cada cual en su pirámide, eran las de Tlaloc y Huitzilopochtli.
         Hoy es lo mismo a la hora de los noticiarios: guerra y lluvia. La sombra de “Huichilobos” (como le llamaban los conquistadores) asoma en cada corte informativo; catorce muertos en Culiacán, siete en Celaya, ocho en Coatzacoalcos… como partes de guerra de una conflagración no declarada, equivalente a ratos a los reportes de Gaza y Ucrania. Así celebran en la mesa, revisando los avances y retrocesos, Netanyahu, Putin y Huichilobos, sobándose las manos.
         Lo de Tlaloc tira más a la resignación. Meses y meses clamando por el fin del estiaje, los niveles raquíticos de las represas, cuando de pronto despierta y… ¡Aguas!, ruge a los cuatro vientos azotándonos con uno y otro temporal, “Barry” en Veracruz, “Flossie” en Michoacán, y que Dios nos obsequie la gabardina.
         Ya lo decíamos, diluvio e inundación que nos hacen blasfemar contra el sereno Tlaloc. ¿Quién nos manda haberlo secuestrado en 1964 de Coatlinchán, donde reposaba tan tranquilo? “Aborrecimiento al agua”; que así se define la hidrofobia. Vacúnense.

Animales extraños en El cementerio de la Misericordia.

By Bicimundo / Viceversa, Sobre 2 ruedasNo Comments

Nantes Francia.

 

Animales extraños en El cementerio de la Misericordia. Nantes Francia.

Cuando estudiaba en Paris,  iba a menudo al cementerio del Père Lachaise para encontrar un poco de paz y de vegetación y descansar junto a las tumbas de Molière, Oscar Wilde o Jim Morrison.

Aqui  en Nantes,en la parte más antigua del cementerio de la miséricorde el escultor Pascal Convert realizó ,en el el marco de los eventos del viaje a Nantes en   2022 ,una exposición permanente en medio de las tumbas( la única en un cementerio público en Francia) . Se titula Miroir des temps, o sea Espejo de los tiempos.

En una muy conmovedora hibridación de la naturaleza y la muerte aparecen bajo lozas de vidrio unos ciervos, unas gamas evanescentes y algo espectrales que nos miran y parecen estar a punto de desaparecer. En este memento morí , son a la vez la expresión del surgimiento de la vida y de su fugacidad. Les quise compartir esas fotos

Película de Pascal Convert sobre su obra

En el jardín del cementerio, Pascal Convert, Le Voyage à Nantes 2022.

 

Exposición EN SILENCIO

 

Por otra parte, en Le lieu Unique (El lugar único), el gran espacio multicultural de la ciudad, me impresionó la Expo In Silentio, de la tejedora Jeanne Vicerial y la filósofa Claire Marin. Entre poemas, tejidos y unos hilos traslúcidos aparecen múltiples figuras de pie o acostadas que pueden ser mujeres, varones, insectos, robots, orquídeas o una mezcla de todo. Los cuerpos inmóviles están como a punto de moverse, lo hierático se confunde a menudo con lo sensual, lo prohibido empieza a fluir como en una novela del marqués de Sade o de Sacher -Masoch, estamos en un universo que nos deja intranquilo.

 

 

POLVO DE AQUELLOS LODOS

By Sobre 2 ruedasNo Comments

Sin el pasado el presente no es un pasaje para el futuro porque ignora su porvenir, en la medida en que desconoce su origen. En los años fundacionales de las instituciones culturales el apoyo que recibían los conjuntos de música danza y teatro se limitaba a los salones de ensayo del Palacio de Bellas Artes. Figuras del tamaño de Waldeen y Seki Sano formaron ahí a los primeros bailarines actrices y actores de la vanguardia artística del siglo XX mexicano.

La Orquesta Sinfónica Nacional fue la primera agrupación musical cobijada por el presupuesto gubernamental porque sus antecedentes vienen del siglo XIX, y en virtud de que en 1928 Carlos Chávez había sido su conductor, de manera que cuando fue nombrado en 1946 el primer funcionario del Instituto Nacional de Bellas Artes y Letras, lo primero que hizo fue sacarle al presidente Miguel Alemán el decreto de su institucionalización en 1949. Guillermina Bravo ya había conformado en 1948 el Ballet Nacional de México, a partir de la Academia de la Danza que ella dirigió para el INBAL, pero el Ballet no estuvo en la nomenclatura del instituto hasta muchos años después.

Como el teatro era cosa de cómicos y bataclanas para la sociedad imperante, la Compañía Nacional de Teatro alcanzó la bendición institucional hasta el 20 de julio de 1977 por iniciativa de Héctor Azar y José Solé, ambos admiradores incondicionales de La Comédie-Francaise, fundada por el rey Luis XIV en 1680. La distancia temporal de ambas iniciativas marca también la distancia en todo lo demás, comenzando por el presupuesto de una y otra.

Con todo, fue la primera vez en México que un grupo de actores tuvo cobijo oficial para hacer teatro, y lo hicieron bajo la influencia de la tradición española con escapadas al teatro en lengua inglesa, gracias a los autores y directores que formaron su repertorio, donde no faltó un Ionesco y alguna otra extravagancia europea. En ese contexto, la primera CNT cumplió con la misión de darle a la alta y pequeña burguesía de la ciudad de México la sensación de ser espectadores del “gran teatro del mundo”.

En el 2008 llegó a dirigir la CNT el inefable Luis de Tavira quien estuvo ahí hasta el 2016 cuando las protestas por su nepotismo y cacicazgo le cedieron el lugar a Enrique Singer, quien comenzó una restructuración que dejó en el puesto a la primera mujer en los casi 50 años de su existencia: Aurora Cano. En una reciente entrevista con Juan Carlos Talavera y como preludio por los 48 años que cumplirá la CNT en julio próximo, su directora detalló que ese cuerpo artístico está conformado por 57 miembros entre quienes destacan 12 actores de número o vitalicios porque estarán ahí hasta su fallecimiento.

En la categoría A sólo puede haber comediantes con 30 años de trayectoria y 40 mil pesos mensuales de salario. En el inciso B están las actrices y actores con 20 años de experiencia y 35 mil pesos por mes. En el cajón C histriones con 10 años de tablas y 30 mil pesos de sueldo, y en el D los jóvenes que están sobresaliendo en su oficio con 25 mil pesos de nómina. También hay tres músicos con el mismo salario.

Cada dos años hay concurso para renovar el elenco y cuenta la Cano que el año pasado se recibieron 500 solicitudes y fueron seleccionados solo 12 ejecutantes, intérpretes, o creadores de personaje; cómicos pues, pero de lujo porque viven de su trabajo.

En Francia rara vez se discute la pertinencia de la Comedia Francesa porque ya es un patrimonio cultural de esa nación y en razón de que hay muchas compañías subvencionadas por las finanzas públicas y privadas. Por el contrario, en México han tenido una vida muy corta los intentos de formar compañías estatales y municipales porque aquí se hacen las cosas por sexenios y sólo en el papel existe una política cultural que nunca pasa en limpio a la realidad. En esas condiciones resulta un privilegio tener un sueldo seguro para hacer teatro, aunque esa prerrogativa merezca el escrutinio público precisamente por ser la excepción de la regla de un país en el que un elevado numero de comediantes viven de todo, menos del teatro. Hay que tomarlo en cuenta, digo yo.

Isabel Coixet en el  Museo Carmen Thyssen- Bornemisza

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Madrid, España.-  España presenta el mejor tiempo de visitantes turísticos, y una de las ciudades más visitadas es Madrid, que cuenta con una variedad  y propuestas para la distracción familiar y visitantes que desean conocer más el arte.

Uno de los museo más visitados es el  Museo Nacional Thyssen-Bornemisza presenta en la sala 30 una selección de cincuenta collages de la directora y guionista de cine Isabel Coixet (1960). Comisariada por Estrella de Diego, esta muestra forma parte de la programación de PhotoEspaña 2025. Coixet lleva años trabajando en unos collages de papeles y fotos donde coloca al espectador en un lugar narrativo semejante al cinematográfico a partir de sus juegos de montaje.

“Isabel Coixet Collages. Aprendizajes en la desobediencia. ” es el título de la exposición. Estrella de Diego. Como explica, “las historias mejor contadas son las que se construyen a retazos”, las que exigen hacer un esfuerzo por recomponer las piezas y otorgar un significado, algo habitual en el cine y, en concreto, en el de Coixet. 

El collage surgió a principios del siglo XX de la mano de artistas como Braque y Picasso, seguidos por otros vanguardistas como los alemanes Kurt Schwitters o Hanna Höch, que comenzaron a recolectar y pegar trozos e imágenes para construir nuevas realidades. 

Explica que esta experimentación tiene su origen, a su vez, en el modo en que el cine, a partir de su nacimiento en 1895, crea historias mediante fragmentos, fotogramas, modificando la forma de observar el mundo de una generación entera.

Explica que los visitantes verán  el collage, cuya esencia reside en la carga de significado de las piezas que lo componen, el cine, según la comisaria, debe tener un “margen para lo adivinatorio”. 

Dice Estrella de Diego que Isabel Coixet desprende en sus obras la misma desobediencia que reside en sus largometrajes, reflejando temas aparentemente banales, como las pequeñas cosas y la vida corriente, que se convierten en cuestiones abordadas desde puntos de vista inesperados. En ellas incluye frases en diferentes idiomas que se van intercalando como llamadas de atención o puntos de partida para imaginar el relato, reflejo de su manera de jugar con los varios niveles de lecturas.

 

“Terrafilia. Más allá de lo humano en las colecciones Thyssen-Bornemisza”

Voceros del museo informan que en el mes de julio el museo tiene una nueva exposición.  Terrafilia, un término que combina Terra (Tierra) con filia (amor y amistad), expresa una conexión profunda de afecto, cuidado y responsabilidad hacia la Tierra y sus innumerables habitantes. Amar la Tierra implica comprometerse con los animales, las plantas, las formaciones geológicas y las criaturas sobrenaturales, así como replantear el lugar de la humanidad dentro de la compleja y enmarañada red de la vida. Ante las crecientes presiones del calentamiento global, la pérdida de biodiversidad y las desigualdades crecientes, esta exposición recurre al arte para imaginar y orientar a los visitantes hacia formas transformadoras de ser-en-el-mundo, movilizando la afinidad entre especies, nuevos tipos de colectividades y el cuidado planetario.

 

Organizada en colaboración con TBA21–Thyssen-Bornemisza Art Contemporary, Terrafilia reúne alrededor de cien obras que abarcan cinco siglos de las colecciones Thyssen-Bornemisza, Carmen Thyssen-Bornemisza y Thyssen-Bornemisza Art.

  Fotos: Museo Carmen Thyssen- Bornemisza